Medio centenar de casas, un mercado, la iglesia, la plaza, un parque recreativo, figuras de distinto tipo e importantes dosis de costumbrismo. Todo ello sobre una superficie de nada menos que 500 metros cuadrados. El barrio lagunero de San Matías cumple con la tradición de su belén, que este año ha conseguido el primer premio de la categoría Al aire libre del certamen de nacimientos laguneros. Detrás se encuentra la Asociación de Vecinos La Montaña, que organiza la composición, y el esfuerzo general de los vecinos.

«Este belén se lleva haciendo desde hace unos 40 años –la gente que lo empezó no se acuerda exactamente del año de inicio, pero ronda los 40 años– y desde la Asociación de Vecinos siempre se ha organizado su confección», explica la presidenta del colectivo, Conchi Casanova. «Ahora mismo, nosotros funcionamos por comisiones de trabajo y hay un equipito que se ha encargado, aunque todos hemos colaborado», detalla.

La representación incluye en esta edición la plaza de San Matías y el volcán de La Palma

Casanova pone de relieve que la acción va más allá de esta entidad ciudadana, para convertirse en algo de toda la zona. «El barrio se implica al cien por cien», manifiesta. Prueba de ello es que el último día, durante las labores para la colocación de las figuras, se reunieron hasta 20 personas. Otro ejemplo del trabajo comunitario es que el IES San Matías colaboró en la limpieza previa.

Se requieren esos preparativos porque el espacio que ocupa el belén no tiene otro uso durante el resto del año y las casas permanecen tapadas. «Más adelante, una clase del colegio participó aportando algún detalle para el belén y vecinos del barrio que se acercaban y querían colaborar pintaron casitas y ayudaron en lo que hiciera falta, como en la limpieza», expresa. En total, fueron necesarios dos meses de trabajo.

Una de las novedades de este año es la adquisición de nuevas figuras, lo que también ha sido posible gracias a las aportaciones de los vecinos y a la venta de rifas de números de lotería. «Hacer el belén todos los años cuesta un dinero; como mínimo, 600, 700 o 800 euros», precisa Casanova.

Entre 100 y 500 personas participan en total para hacer posible este belén lagunero

El volcán de La Palma y la plaza del barrio, denominada oficialmente Domingo Cubas Padilla –uno de los vecinos que lograron avances en servicios para San Matías–, son dos de los elementos que se han añadido a la composición. También en el capítulo de cambios se encuentra el pintado de casas, que anteriormente eran blancas y que ahora han pasado a ser de colores. «Todos los años intentamos darle un toque distinto», señaló la presidenta de la Asociación de Vecinos.

«Si calculamos el número total de personas que han participado, sumando una clase del colegio, un taller del instituto y la gente que se ha implicado, lo han hecho entre 100 y 150», cuantificó sobre un trabajo que inauguraron el pasado 9 de diciembre y que permanecerá abierto hasta Reyes. El resultado ha sido visitado por numerosos colegios y asociaciones de mayores, al tiempo que tiene un efecto socializador. «El belén es un espacio de encuentro; hay un quiosquito donde la gente se reúne y hablan, se sientan, se hacen fotos delante del belén…», completa Conchi Casanova.