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Reivindicaciones vecinales | La vida en el centro de la ciudad

Casco Histórico urge medidas para conciliar el ocio y el descanso

El colectivo vecinal pide soluciones para el aparcamiento y mayor participación ciudadana

La Noche en Blanco, uno de los últimos actos que se han desarrollado en el casco antiguo. Carsten W. Lauritsen

La Asociación de Vecinos Casco Histórico de La Laguna pide medidas para que el descanso de quienes viven en el centro de la ciudad sea compatible con el ocio. Se trata de una demanda a la que ya se habían referido a través de los años y sobre la que vuelven tras la reciente sucesión de actos en la zona y los que están previstos en adelante. «Desde nuestra asociación venimos trabajando en la idea de que nuestra ciudad sea una ciudad viva para vivirla, tal como lo indica uno de nuestros lemas», expone el colectivo. «Todas las acciones deben centrarse en conseguir una ciudad con vecinos residentes que dispongan de servicios y equipamientos adecuados y que se den condiciones buenas para tener una adecuada calidad de vida», añade la entidad.

«Este objetivo conlleva por parte del Ayuntamiento un compromiso, una voluntad política y una serie de acciones de gestión que a día de hoy echamos en falta, y no será precisamente por no decirlo y reivindicarlo repetidamente en diferentes escritos y reuniones con los responsables de las distintas áreas de gestión municipales», apunta el colectivo en un escrito firmado por su presidente, Pablo Reyes. «Últimamente se ha vuelto insostenible el vivir en esta ciudad, y mucho nos tememos que no haya solución y que esta situación se alargue hasta la llegada de las próximas elecciones, pues hay una sobresaturación de actividades que se usan de pantalla electoral», lamenta el dirigente vecinal.

Se detiene el documento en que «actualmente no existe un plan de gestión del casco histórico», y prosigue: «Aunque se nos dijo que era un trabajo que se realizaría en este mandato, aún no sabemos nada de dicho plan. Parece ser que era un compromiso de todos los miembros del Grupo de Ciudades Patrimonio Mundial. Posiblemente esta ausencia de un plan y el no poner en funcionamiento el Consejo Municipal de Patrimonio Cultural tenga que ver con el vacío de competencias y capacidad de gestión con la que se ha dejado a la Concejalía de Patrimonio, que, por lo que se ve, ha quedado relegada a la difusión y promoción del patrimonio; en definitiva, con la ausencia de personal, medios económicos y competencias».

Las ordenanzas

El presidente vecinal recuerda que existen una serie de ordenanzas y normas que regulan la vida del casco y que están redactadas con el fin de conseguir un clima de convivencia vecinal adecuado. Es el caso, indica, del bando que regula la presencia de músicos callejeros, que fue consensuado entre la asociación de artistas callejeros, la Asociación Casco Histórico y el Ayuntamiento. «Se incumple totalmente. No se respetan los pactos municipales, los tiempos y el volumen de los aparatos de sonido. A esto se une que la Policía Local, encargada de velar por el cumplimiento de las normas, a veces las desconoce, no se denuncia su incumplimiento y, lo que es peor, hay veces que pasan de largo y miran para otro lado», se queja Reyes.

A su juicio, son «de gran gravedad» el asunto anterior y el problema del ruido. «No solo no se ha sacado la Ordenanza del Ruido, sino que en muchos actos que organiza el Ayuntamiento ni se cumple con los horarios ni con el volumen establecido para los cascos históricos. Lo más grave es que un fin de semana sí y otro también algunos espacios públicos del casco estén llenos de escenarios, todos con su música y boncho correspondientes, fomentando la venta de alcohol y no controlando la presencia de menores», continúa su análisis de la situación.

Vehículos de reparto

«Un tema medianamente resuelto es la prohibición de entrada de los camiones de más de 3,5 toneladas en el casco. Hay muchos menos, pero han proliferado los más pequeños, que incumplen lo de aparcar en un lado, apagar el motor... Atravesar el casco entre las 9:00 y las 11:00 horas es una tarea difícil, pues a veces se une la presencia de grandes grupos de turistas sin control por parte de los guías, que incumplen las directrices porque a lo mejor no se las han dado», añade al relato. También muestra su discrepancia con «el estado de las peatonales, su arreglo, la falta de mobiliario urbano, la ausencia de verde con la eliminación de forma unilateral de los macetones con flores y el problema del cableado».

A continuación aborda el aparcamiento, sobre el que expone que «para los visitantes y vecindad es complicado, pues faltan zonas para ello y los privados son muy caros». Considera que «los públicos de la empresa municipal tienen buenos precios, pero faltan. Y en la plaza del Cristo, si se abre el velatorio, la ausencia de aparcamientos sería insostenible. Venimos desde hace años pidiendo una zona verde para vecinos en horario nocturno, pero seguimos a la espera».

Gestión de los residuos

«Sobre la gestión de los residuos sólidos decimos que es bastante deficiente y que hay que mejorar su gestión, el reciclado, la recogida...», plantea Pablo Reyes. «Hay que decir que el quita y pon del casco no cumple con lo establecido. Pocos contenedores para el plástico, ninguno de papel, incumplimiento en el servicio de recogida de cartonaje... Bien es verdad que en todos estos campos hay una falta de civismo por parte de la ciudadanía y escasa colaboración de los comerciantes y hosteleros. A estos problemas le unimos las carencias de material de transporte y limpieza adecuados, toda vez que los camiones actuales son muy ruidosos y se exceden del tonelaje establecido», agrega en su exposición.

Pablo Reyes lamenta el «vacío competencial» de la Concejalía de Patrimonio

Las terrazas y su funcionamiento es otro de los asuntos que le preocupan a la Asociación de Vecinos Casco Histórico. «Algunas incumplen en el tipo de mobiliario y en la colocación de este, pues ponen las sillas y las mesas junto a la pared, impidiendo el acceso de personas con discapacidad visual, motórica... El horario se incumple y en muchas zonas hay sobresaturación, siendo un peligro en caso de darse una emergencia», indica el escrito, y pone como ejemplo las calles El Tizón y Ascanio y Nieves.

«Las normas de circulación en el casco se incumplen reiteradamente y no hay policía local que ponga orden. De hecho, ha desaparecido la patrulla de peatonales. El bando de bicicletas también se incumple, pasan a gran velocidad, los monopatines igual y los patines recorren de forma ilegal las peatonales», critica Pablo Reyes.

Además de lo anterior, él y la entidad a la que representa piden la puesta en funcionamiento de los foros de participación ciudadana establecidos, como el Consejo Municipal de Patrimonio y la Comisión de Convivencia; la elaboración del Plan de Gestión del Casco, y la evaluación y redacción de un nuevo Plan Especial de Protección (PEP) del centro histórico.

Que los vecinos se queden

«Nuestro casco histórico y alrededores necesitan que los vecinos no se marchen y dispongan de condiciones adecuadas para vivir; que esta ciudad no sea solo un museo para las visitas de turistas ni una zona comercial de franquicias donde no cabe el comercio tradicional, o una zona de hostelería y restauración que no destaca por su calidad gastronómica y su variedad», concluye.

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