Un andamiaje de 14 metros de altura ha sido instalado en el exterior de la iglesia de San Agustín en La Laguna para asegurar la conservación de la fachada, dentro de las obras de consolidación de las ruinas del edificio, devastado por un incendio en 1964.

El andamiaje ha sido instalado para facilitar las labores, consistentes en restaurar los arcos y marcos de piedra de las dos puertas principales, enfoscar las zonas donde hay mortero en mal estado y eliminar el que se encuentra en el zócalo de la construcción, ha informado este jueves el Ayuntamiento en una nota.

Estos trabajos dan continuidad a los llevados a cabo en el interior de la edificación, centrados en la datación del subsuelo, la retirada de la capa vegetal y la comprobación de ensayos para determinar su estado.

Del análisis realizado, el equipo petrológico ha concluido que los pilares tienen la suficiente resistencia, por lo que se podrá continuar con la rehabilitación "con todas las garantías", destacan el alcalde de La Laguna, Luis Yeray Gutiérrez, y el concejal de Obras e Infraestructuras, Josimar Hernández.

El regidor local celebra el resultado del estudio porque "confirma que, con la aplicación de resinas, conseguiremos frenar la degradación de las pilastras y podrán ser conservadas a pesar de haber perdido consistencia".

Por tanto, se trata "de una gran noticia" que da pie a seguir con la actuación para recuperar una de las joyas patrimoniales de la ciudad que, durante décadas, ha permanecido olvidada", subraya el alcalde.

"Esperamos que muy pronto toda la ciudadanía pueda disfrutar del espacio que crearemos en San Agustín, un lugar histórico y emblemático que ofrece unas enormes posibilidades como recinto de esparcimiento y cultural", agrega.

Por su parte, Josimar Hernández detalla que los trabajos en el exterior de la iglesia se realizarán "tramo a tramo porque, dependiendo de las condiciones de suelo interior y de la propia estructura, será necesario actuar de una determinada manera".

Por lo pronto, ya se ha colocado el andamiaje de protección en uno de los laterales de la edificación que da hacia la calle San Agustín, con las pertinentes medidas de prevención para garantizar la seguridad del equipo de técnicos y operarios, así como de las personas que transiten por la vía peatonal.

"En todo momento se evitarán los falsos históricos", por lo que las labores para la consolidación de las ruinas "respetarán en todo momento la imagen arquitectónica de la construcción", subraya el concejal.

Para la rehabilitación de los muros se llevará a cabo una limpieza físico-química de paramentos, se eliminarán sales, plantas y manchas, se retirará el mortero de cal en mal estado, se consolidarán los enfoscados y se conservará la pintura mural y las arcadas.

En la fachada de la iglesia se restaurarán los arcos y marcos de piedra de las dos puertas principales, se enfoscarán las zonas donde hay mortero en mal estado o se haya picado por motivos de humedades y se eliminará el mortero a la tirolesa que hay en el zócalo de la construcción para recuperar el aplacado de toba volcánica que hay debajo de él.