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Historia | Los misterios del misionero jesuita, lingüista, humanista y poeta

Rastrear al Padre Anchieta para saber qué llevó de Canarias a Brasil

Fremiot Hernández, catedrático de Filología de la ULL, cree que aún queda mucho por estudiar de la vasta obra del santo tinerfeño

Fremiot Hernández, catedrático de Filología Clásica de la Universidad de La Laguna, en la plaza del Príncipe de Santa Cruz de Tenerife. Ramón de la Rocha (Efe)

El santo José de Anchieta fue el primer escritor canario en lengua española y autor también del primer poema épico de América, ya durante su estancia en Brasil, afirma el filólogo Fremiot Hernández, a quien le gustaría que se estudiase «qué hay de canario, rastrear los escritos del Padre Anchieta para encontrar qué se llevó guardado» de su La Laguna natal.

Fremiot Hernández, catedrático de Filología Clásica de la Universidad de La Laguna y que poco antes del inicio de la pandemia publicó una edición crítica de una Carta de Anchieta sobre la historia natural de Brasil, habla en una entrevista con EFE acerca de la necesidad de revisar la obra de Anchieta, nacido en Tenerife en 1534 y fallecido en Reritiba en 1597.

También disertará sobre el Padre Anchieta como primer escritor canario en lengua española en un acto en La Orotava (Tenerife) el próximo sábado, dentro de la VI edición de las Jornadas Cervantinas que organiza la Asociación Cultural Alisios, al que seguirá un concierto de la Camerata Lacunensis sobre textos de José de Anchieta.

La producción anchietana no se realizó en Canarias, pues él salió de Tenerife a los 14 años y no volvió más. Todo lo que escribió fue en Brasil y se publicó en diferentes lugares, tales como Italia, Portugal y España, como la Gramática que hizo Anchieta de la lengua de los aborígenes, publicada en 1595, detalla Hernández.

La mayoría de los textos de Anchieta conocidos hasta ahora han sido publicados pero, sin embargo, todavía algunos «esperan que alguien los estudie», y, además, se están revisando algunas obras, entre ellas el poema épico dedicado a un gobernador brasileño De gestis Mendi de Saa, más antiguo que la Araucana de Ercilla y que está siendo objeto de una nueva edición crítica con una traducción al español en verso.

Explica el filólogo que la obra de Anchieta es muy variada, pues aunque fue un misionero jesuita y sus escritos mayoritariamente son de tipo religioso, igualmente escribió sobre la flora y la fauna de la región en donde se encontraba y un género de planta lleva su nombre, Anchietea.

«Una cosa que me gustaría es que se estudiara qué de canario hay en la obra de Anchieta, es decir, rastrear sus escritos y hacer un inventario de realidades, imágenes, incluso palabras que pudiéramos decir: aquí se ve algo que el niño José tuvo que llevar guardado de su etapa lagunera», apostilla. Y Anchieta fue el primer canario en escribir en lengua española porque nació el 19 de marzo de 1534, es decir, cuatro años y medio antes que el canónigo de la catedral de Canaria Bartolomé Cairasco de Figueroa, a quien se le atribuía dicho mérito.

En cualquier caso, es en el siglo XIX cuando hay constancia de la presencia de una obra de Anchieta en Canarias, incide Fremiot Hernández, para quien la labor misionera de Anchieta en Brasil es más conocida que su obra literaria, durante mucho tiempo olvidada, aunque, «afortunadamente la situación ha cambiado y cada vez son más los que se interesan por sus textos, sobre todo en Brasil».

Aunque la brasileña Ediciones Loyola, que venía publicando la obra de Anchieta desde 1975, ha interrumpido el proyecto, los textos publicados hasta ahora «están al alcance de quien quiera investigar y profundizar» en sus aspectos religiosos, históricos y lingüísticos, sobre todo en aquellos que han sido escritos en lenguas distintas a la española, pues hay que tener en cuenta que Anchieta escribió en cuatro lenguas: español, portugués, latín y tupí, la lengua de los aborígenes brasileños.

Fremiot Hernández recuerda además que el próximo 9 de junio se cumplirán 425 años de la muerte de Anchieta en la aldea que él fundó, Reritiba, en el estado brasileño de Espíritu Santo, pero a la que actualmente en su honor le pusieron el nombre de Ciudad Anchieta.

La cátedra cultural Padre Anchieta de la Universidad de La Laguna, la más antigua de las universidades canarias (fue fundada en 1955), la Real Sociedad de Amigos del País de Tenerife y el Instituto de Estudios Canarios están preparando conferencias y actos durante la semana que va del 6 al 10 de junio y también se hará la presentación de la obra «Los poemas ocasionales», una publicación del profesor de la Universidad de Córdoba Miguel Rodríguez-Pantoja.

El ‘canariño’ que defendió a los aborígenes brasileños

Sao Paulo, la mayor ciudad de Brasil (en la actualidad tiene más de 12 millones de habitantes), celebró el 2 de abril de 2014 la canonización de uno de sus fundadores, el jesuita tinerfeño José de Anchieta (1534-1597), declarado santo mediante un decreto firmado por el papa Francisco. El anterior papa, Juan Pablo II, dijo sobre él: «Joven, lleno de vida, inteligente, alegre por naturaleza, de corazón abierto y amado por todos, brillante en los estudios de la universidad de Coimbra, José de Anchieta supo granjearse la simpatía de sus colegas, que gustaban de oírle recitar. Por causa de su timbre de voz, le llamaban el canariño, recordando así el cántico de los pájaros de su isla natal, Tenerife». La vida y obra del santo Anchieta lo convierten en uno de los personajes más apasionantes de la historia de Canarias. Nacido el 19 de marzo de 1534 en La Laguna, Anchieta ingresó en los jesuitas en el año 1550 y tres más tarde se fue a Brasil a las misiones, en plena colonización del continente. Arribó a Salvador de Bahía, por entonces principal puerto brasileño. Fue el comienzo de una misión de 44 años en la que fundaría la ciudad de Sao Paulo y le granjearía una fama en relación con la protección de los nativos. Desde su llegada a Brasil se destacó como defensor de los derechos de los aborígenes y mestizos por sus llamamientos contra la persecución de los indios y el mercado de esclavos.

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