La Iglesia, la Universidad de La Laguna (ULL), las asociaciones vecinales, los arquitectos y los propietarios de casas históricas tendrán representación en el nuevo Consejo de Patrimonio Cultural de La Laguna, cuyo reglamento aprobó ayer el pleno del Ayuntamiento. Se trata de un órgano asesor, de consulta, información y seguimiento de la actuación municipal y de los particulares en relación con el conocimiento, conservación, difusión y protección del amplio patrimonio cultural del municipio, el más rico de Canarias y por el que La Laguna fue nombrada en 1999 Ciudad Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

El Consejo abarca a todos los sectores que tienen algo que decir sobre el patrimonio municipal. Además de los ya mencionados, habrá representantes del Cabildo de Tenerife, la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife, el Ateneo, el Orfeón La Paz, el Casino y la Federación de Asociaciones de Vecinos (FAV Aguere). La entidad estará presidida por el alcalde, el socialista Luis Yeray Gutiérrez, y tendrá como vocales a los concejales de Patrimonio, Elvira Jorge Estévez, y de Urbanismo, Santiago Pérez. También tendrán una plaza todos los partidos con representación en el Ayuntamiento de Aguere.

Los portavoces de los diferentes grupos aplaudieron el «amplio consenso político y social» alcanzado durante el proceso de configuración del reglamento, cuya elaboración lideró la edil Elvira Jorge Estévez. «Hay una amplia representación de todos los colectivos laguneros, de todo el municipio, no solo del casco histórico, pero recordamos que su espíritu es extensivo, por lo que iremos ampliando la participación de forma rigurosa, respetando las normas y en el seno de las comisiones», aseguró la representante de Avante en el pleno, que detalló que las comisiones serán cuatro: de Patrimonio Cultural Inmueble, de Patrimonio Cultural Mueble, de Patrimonio Cultural Inmaterial y de Patrimonios Específicos.

Por invitación

De ahí que se contemple que «podrán asistir al Consejo por invitación aquellas personas y representantes de asociaciones, comunidades, colectivos o entidades públicas o privadas, que por razón del asunto o materia a tratar, su especialización y reconocido prestigio en la materia, se considere que su participación es adecuada o necesaria». «Estas personas podrán actuar con voz pero sin voto», aclara el Reglamento aprobado ayer.

El pleno del nuevo Consejo Municipal de Patrimonio Cultural deberá reunirse con carácter ordinario «al menos una vez cada trimestre» y lo hará «con carácter extraordinario, cuando así lo convoque la persona que ostente la Presidencia, a iniciativa propia, o bien a solicitud del concejal delegado de Patrimonio Histórico o de la cuarta parte, al menos, de sus miembros, y en este último caso junto con la petición de convocatoria se presentará escrito razonado y motivado, señalando los asuntos a tratar para su inclusión en el orden del día».

Otro de los puntos calientes del pleno fue, de nuevo, la crisis migratoria y la presencia en La Laguna de los dos centros de acogida de Canarias, que atienden a más de 2.500 personas llegadas en cayucos y pateras a las Islas en los últimos meses. El pleno aprobó una moción de Coalición Canaria que exige la aplicación de los acuerdos plenarios, en especial dos puntos: la «urgente» derivación de los migrantes a centros de acogida de la Península y el resto de Europa y el «cierre inmediato» de los campamentos de Las Raíces y Las Canteras.

«Más acción»

Los diferentes grupos, sobre todo CC y PP, pidieron «más acción» y «menos promesas» porque el municipio «no puede seguir soportando» esta presión migratoria, ante la que, eso sí, destacaron el «inmejorable comportamiento» y la «solidaridad» mostrada por los vecinos. Rubens Ascanio, concejal responsable de Asuntos Sociales, recordó que solo el Cabildo de Tenerife ha respondido al llamamiento realizado el mes pasado por el alcalde, Luis Yeray Gutiérrez, para que otros municipios canarios y españoles se sumen a la acogida de migrantes.

Una salida para la Escuelita de Bajamar

Los grupos políticos con representación en el Ayuntamiento de La Laguna aprobaron ayer una moción de Coalición Canaria para apoyar a la decena de padres que demandan la reapertura de la Escuelita de Bajamar. La propuesta exige una solución para esta escuela unitaria después de que un reciente informe técnico de la Consejería de Educación desaconsejara el uso de la sede en la que ha estado más de 20 años al no reunir las condiciones ni cumplir con las exigencias legales. La Escuela Infantil Unitaria de Bajamar cerró en septiembre al contar solo con un alumno pero la predisposición de la Consejería por recuperar su actividad y el apoyo del Ayuntamiento de La Laguna ilusionó a la decena de bajamareros que quiere recuperarla. Pero este informe echa por tierra todos los esfuerzos, que se centran en encontrar otro emplazamiento.