Bajamar lo tiene muy complicado para recuperar su escuelita, al menos el próximo curso. Después de cerrarse este ejercicio por falta de alumnos, aparecer una decena de padres dispuestos a luchar por su reapertura y de que la Consejería de Educación se mostrara predispuesta a que volviera a la actividad, un informe técnico sobre el centro ha desaconsejado su uso al no reunir las condiciones ni cumplir con las exigencias legales. Esto acaba de informar el departamento del Gobierno canario a los padres que reivindican su reapertura.

La normativa que regula los centros escolares establece que deben situarse en edificios independientes y en este caso se encuentra en el bajo de un edificio. Es el principal argumento alegado por los técnicos de Educación. La noticia ha sido recibida como un jarro de agua fría y con decepción por las familias de los nueve niños que se habían comprometido a matricular a sus hijos en el centro para alumnos de 3 a 6 años.

La Escuela Infantil Unitaria de Bajamar cerró en septiembre al contar solo con un alumno pero la predisposición de la Consejería por recuperar su actividad y el apoyo del Ayuntamiento de La Laguna ilusionó a la decena de bajamareros que quería recuperarla. Pero este informe echa por tierra todos los esfuerzos y va a ser muy difícil encontrar otro emplazamiento.

Para solventar el problema, el presidente de la Asociación de Vecinos Gran Poder y uno de los padres que lucha por la reapertura, Andrés Padilla, propone la abandonada cafetería de las piscinas o la ermita del Gran Poder. “Sabemos que ninguna de las dos opciones es buena pero es muy difícil encontrar edificios independientes en esta zona”, aclara. “Es una decepción enorme porque la población de Bajamar ha crecido mucho en los últimos años”, explica Padilla, que lamenta que en el municipio de La Laguna “siempre hay algo más urgente que solucionar los problemas de Bajamar”.

El concejal de Educación del Ayuntamiento de La Laguna, José Juan Gavilán, confirma los temores de Padilla: “La cafetería está en proceso de licitación y la ermita está siendo utilizada por unas oficinas de Turismo”. Los padres piden colaboración vecinal para encontrar instalaciones que cumplan con los requisitos legales.

El edil de Educación se mostró «sorprendido» de que la escuelita estuviera abierta durante tantos años «sin que nadie se percatara del incumplimiento de la normativa sobre instalaciones educativas». Galván supone que la escuelita «no pasó por tanto ninguna inspección técnica».

José Juan Gavilán aclara que “se está haciendo todo lo posible por encontrar una solución”. No es solo buscar una instalación independiente. También habría que realizar obras para poder adaptarla a los menores. Se necesitaría en cualquiera de los casos adaptar los baños a las medidas de los niños y luego las reformas que sean precisas según el estado de los inmuebles que se propongan.

La Consejería de Educación del Gobierno de Canarias se ha comprometido a hacerse cargo del coste de las obras y el pago del alquiler del local. “No tenemos constancia de que se alquile ningún local con las condiciones necesarias”, detalla Gavilán, que por ello ha derivado la tarea a los padres y vecinos. El edil de Educación explica que la Consejería de Educación ha propuesto alquilar un chalé pero “como está el precio de la vivienda se nos va mucho de presupuesto”. Y añade que por la carretera existen parcelas del Ayuntamiento en el que se puede edificar pero “solo tenemos tres meses para encontrar una opción antes de que comience el curso escolar”.