La Laguna mejora la imagen de uno de sus mayores espacios verdes: el Parque de La Vega Pedro González. La instalación está en plena fase de puesta a punto en todas sus instalaciones. Dejando exenta la obra de sus instalaciones deportivas, que se encuentra en el proceso de adjudicación, los bancos, fuentes, cartelería y el lago central están siendo renovados y actualizados por completo. Los cambios suponen un gasto de 123.000 euros a las arcas públicas.

Debido a la excepcional situación que se ha vivido durante este último año por la pandemia de la Covid-19, esta necesaria obra estuvo meses paralizada por el confinamiento y otros procesos burocrático añadidos. Pero el gobierno local la ha retomado e incrementará su ritmo en las próximas semanas. “Desde hace un año lo teníamos pendiente pero la pandemia y los procedimientos presupuestarios y de gestión han hecho que la obra comience ahora”, explica Josimar Hernández, concejal de Servicios Municipales.

Muchos son los factores por los que esta obra lleva tiempo siendo de imperiosa necesidad para el parque, aunque hay uno que destaca sobre el resto: el lago. Se trata de uno de los grandes atractivos del recinto, un lago que rodea el centro del parque y que se encuentra coronado con la caseta de la cafetería, cerrada y a la espera de una nueva concesión. El agua de este estanque se encuentra en un estado que puede llegar a ser peligroso para la salud pública, empozada y con la presencia de microplásticos. Por eso ha sido una de las prioridades del proyecto de regeneración.

Justo alrededor de estas aguas se desarrolla una biodiversidad de fauna y flora que también requiere de atenciones. Sobre las plantas que han proliferado a la vera de las aguas, Hernández subraya que “se deterioran porque hay algunas que tienen una esperanza de vida más corta”. “También hay plantas que se dañan o no se adaptan al entorno y debemos cambiarlas por especies nuevas”. Además, las diferentes especies de peces que habitan las aguas y las gallinetas que disponen de estas zonas para su desarrollo agradecerán la mejora de las condiciones de su hábitat en mitad del medio urbano.

Otra de las asignaturas pendientes del Parque Pedro González –nombre en honor del exalcalde lagunero y artista fallecido en 2016– es la renovación de la cartelería debido a su mal estado y a su abandono. Se va a realizar una reparación completa por la presencia de aceros cortantes o láminas de metacrilato fracturadas.

El otro gran factor de peligrosidad que se va a remediar en esta gran reforma es el parque infantil. El principal problema de esta sección del recinto es el suelo, que al ser de arena se aleja mucho de lo que recomiendan las normativas de seguridad. La arena se remplazará por un pavimento antigolpes que garantice una mayor seguridad para los más pequeños. Además, se renovarán los juegos y estructuras por otros más acordes a las normativas actuales.

Sobre las zonas deportivas que se quedan exentas de este proyecto, Josimar Hernández aclara que “es una obra paralela a la del resto del parque en cuestión de procedimientos y programación”. “Lo gestiona la concejalía de Deportes y va por otro lado”, precisa.

Lo que sí entra en estas reformas son todos los elementos de uso y disfrute de los ciudadanos que visitan estas instalaciones: los bancos serán lijados y pintados, las papeleras renovadas y los distintos bebederos y orinales caninos serán reemplazados por modelos más actuales. La iluminación también pasará por la puesta a punto y otro de los grandes cambios incluidos en el plan pasa por actualizar y reemplazar el sistema de riego que cruza la extensión del parque.

El Parque de La Vega ocupa 22.000 metros cuadrados, una superficie equivalentes a tres campos de fútbol. Alberga en su interior más de 80 especies de plantas y nenúfares de 20 variedades distintas. Además de su atractivo paisajístico, aúna en su interior instalaciones deportivas como un rocódromo, un skatepark y una pista de entrenamiento para BMX.

El último gran cambio que se realizará en el Parque de La Vega será en todos los jardines. Se trata de la segunda mayor inversión del proyecto, solo por detrás del mobiliario del parque infantil, y no solo tendrá efecto en la vegetación, también se restaurará el suelo. Se repoblarán las zonas más dañadas con especies de clima templado, vigilando que tengan armonía con respecto al conjunto de plantas del parque. Se pretende dar protagonismo a las zonas cercanas al lago pero también gozarán de importancia otras más alejadas del centro como el drago de la entrada.

Respecto al suelo, se encuentra en condiciones de desnudez o cubierto con una arena de picón que es ya prácticamente inexistente. Debido al apelmazamiento, las plantas que en él habitan sufren unas condiciones de asfixia que dificultan el desarrollo de las raíces. Debido a esto, la principal actuación en este caso no es solo la renovación del sustrato, sino se primará también la aireación del suelo en su conjunto como una de las mayores prioridades del proyecto.

Una vez finalicen estas obras, si los plazos y los estándares de calidad se alcanzan como está previsto, el Parque de La Vega Pedro González volverá a ser un lugar con un ecosistema sano y a tener unas instalaciones a la altura de la reputación del insigne recinto. Al realizarse las obras restantes, los visitantes podrán disfrutar de un parque en plenas condiciones de calidad y seguridad. Solo faltará encontrar una empresa que se interese por explotar la cafetería. En el último concurso no se presentó ninguna.

Los obreros trabajan esta semana en las obras de mejora del Parque de La Vega Pedro González, en las que el Ayuntamiento lagunero ha invertido 123.000 euros.