La celebración del Día del Orgullo LGBTI empezó el 16 de junio. ¿Cómo marchan los actos?

Bastante bien. Todos los actos están siendo telemáticos debido a la pandemia; pero la verdad es que el balance que hacemos es muy positivo. Es la primera vez que se tiene una programación propia del municipio y, sobre todo, tan extensa. No se concentra en la celebración de un día puntual, como se venía haciendo hasta ahora, aunque hay que reconocer esa labor de visibilización que comenzó durante el anterior mandato.

¿Qué citas destaca de la programación pendiente?

Tenemos el primer concurso literario LGBTI, que este año hemos centrado en mujeres LBT y que el fallo del jurado se conocerá en directo el 3 de julio. La mesa redonda de este miércoles con distintas compañeras es uno de los platos fuertes. El otro acto que destaco es el homenaje que le hacemos a Pedro Zerolo.

¿Qué significa su figura?

Es un referente activista y político, además lagunero, y que tanto hizo por el colectivo LGBTI. Para el conjunto de la sociedad, Pedro Zerolo fue el impulsor del matrimonio entre personas del mismo sexo y un defensor a ultranza de los derechos del colectivo LGBTI. Su figura ahora queda enmarcada también dentro de la fundación que lleva su nombre y con la que estamos muy orgullosos de poder contar, porque su nacimiento fue hace unos meses aquí en el municipio de La Laguna y se han prestado a todo lo que queramos contar con ellos.

La pandemia ha influido en el programa que tenían planeado. ¿Cuál era la idea inicial?

Nuestra idea era una programación como la que tenemos, pero presencial, que a las charlas pudiera acudir gente... Deseábamos acercarnos a la Universidad, a institutos... No ha sido así. La realidad es que la situación nos ha ido marcando el paso. No queríamos esperar al último momento para programar en función de si se levantaba el estado de alarma... aunque, a día de hoy, algunos de estos actos podríamos haberlos celebrado presencialmente. Optamos por organizarlo bien y con tiempo, y por eso preferimos hacer todo desde el ámbito digital. De todas maneras, estamos llegando a bastante gente.

¿Qué tienen previsto para próximas ediciones?

Nos hubiera encantado hacer algo visual en la calle. Tenemos propuestas y algunas ideas. Pero, hasta que no se cierren, no queremos avanzarlo. Sí que esperamos que en todos estos actos podamos conjugar lo digital -que seguramente lo seguiremos manteniendo- con lo presencial y lo visible en la calle, porque esta celebración es una fiesta pero también una visibilización y un día de lucha por los derechos. Estar en la calle es más visible, más potente, y esperamos poder hacerlo así. Aunque quién sabe, con esta situación, cómo estaremos el próximo año...

En la presentación del programa de actos decían que los objetivos de esta iniciativa es "generar conciencia, romper mitos y tejer redes para conseguir un municipio diverso". ¿Cree que La Laguna no era hasta ahora un lugar diverso?

Sí; creo firmemente que La Laguna es un municipio diverso, plural y respetuoso. Entiendo que se han dado pasos previos: la visibilización de días concretos, como se hizo en el anterior mandato -donde también el grupo de Unidas se Puede participaba desde la oposición y que impulsaban dos personas del anterior gobierno-, hay que reconocerla. Sin embargo, la realidad es que no nos podemos quedar en la celebración de días concretos, sino que se debe programar y no solo en torno a esa misma fecha. Hay que llevar a cabo iniciativas a lo largo de todo el año para que esas políticas calen y el municipio sea realmente transversal, diverso, plural y respetuoso; que creo que lo es, pero que considero que debemos seguir siendo referente y tenemos que continuar abanderando este tipo de políticas, porque se siguen dando situaciones de desigualdad y de discriminación, tanto en La Laguna como en el resto del conjunto del Estado y, diría yo, del mundo. Este, además, es un municipio turístico, acogedor, donde vienen gran cantidad de estudiantes de países extranjeros, de la Península y de Canarias. Para mí es un lugar que siempre ha sido de acogida.

Dirige la Concejalía de Igualdad, LGBTI y Calidad de Vida. ¿Cuál es su balance del transcurso de este mandato?

Muy positivo. Estamos trabajando de la mano con colectivos. Es cierto que en estos meses se han visto las cosas afectadas, pero estamos haciendo una labor de impulso, de visibilización... No queremos que el área quede como algo anecdótico dentro de este mandato, sino que sea una concejalía que, venga quien venga, se mantenga, porque todavía quedan objetivos por conseguir. Queremos posicionar el área como un eje fundamental y transversal de las políticas de todo el Ayuntamiento.