Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La Gomera tendrá por primera vez un barco fijo para vigilar sus aguas

La embarcación Mar Canario se dedicará a la protección de los cetáceos, el guincho y otras especies destacadas del medio marino

La embarcación Mar Canario.

La embarcación Mar Canario. / ED

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
El Día

El Día

San Sebastián de La Gomera

La Gomera contará por primera vez con una embarcación permanente para la vigilancia de sus aguas. El Gobierno de Canarias destinará a la isla el Mar Canario, hasta ahora con base en Puerto Colón (Tenerife), donde desarrolla labores de control de la Zona de Especial Conservación (ZEC) de Teno-Rasca y de los sebadales del sur de la isla. Su llegada permitirá reforzar la protección de los valores naturales del litoral gomero y el seguimiento de especies amenazadas como los cetáceos y el guincho.

El traslado será posible gracias a la incorporación a la flota autonómica de una nueva embarcación, el Rogelio Herrera, presentada ayer por la Consejería de Transición Ecológica del Gobierno de Canarias. Esta unidad asumirá las funciones que hasta ahora desempeñaba el Mar Canario en Tenerife, lo que permitirá liberar este buque y establecer una presencia permanente en La Gomera.

La medida permitirá disponer en la isla de un recurso propio para el control, seguimiento y protección de sus espacios marinos. La presencia continuada del barco facilitará una respuesta más próxima ante posibles infracciones y reforzará las tareas de conservación de especies y hábitats.

La actuación forma parte de la reorganización de los medios de vigilancia de la Consejería, que desde 2018 disponía de dos embarcaciones multivalentes. Además del Mar Canario, con base en Tenerife, opera el Isla La Graciosa, destinado al control de la ZEC de los sebadales de Playa del Inglés, la franja marina de Mogán y los sebadales de Güigüí (Gran Canaria). Para La Gomera, la principal novedad será contar con una unidad fija de vigilancia, en lugar de depender de desplazamientos puntuales de otros medios.

Más de un millón de euros

La nueva embarcación que hace posible esta redistribución ha supuesto una inversión de 1,2 millones de euros, financiados con fondos europeos. El Rogelio Herrera tiene 14 metros de eslora y 4,35 metros de manga y está equipado con un sistema de propulsión híbrida. El buque dispone de dos motores térmicos de 650 caballos para las travesías que requieren mayor potencia, mientras que durante las inspecciones podrá utilizar su sistema eléctrico. La tecnología híbrida permitirá realizar operaciones con menor impacto acústico, especialmente relevante en zonas frecuentadas por fauna marina sensible.

El nuevo barco recibe el nombre de Rogelio Herrera en homenaje al técnico e investigador que dedicó su trayectoria al estudio, la divulgación y la protección del medio marino canario.

TEMAS

Tracking Pixel Contents