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La Inteligencia Artificial pierde la batalla con la Tienda de Amadeo de La Palma

La Tienda de Amadeo, fundada en Los Llanos de Aridane, ha sido reconocida por el Cabildo de La Palma por su trayectoria, siendo un referente comercial desde finales del siglo XIX

Imagen de archivo en el que aparece uno de los hermanos Gómez en la tienda del Valle de Aridane.

Imagen de archivo en el que aparece uno de los hermanos Gómez en la tienda del Valle de Aridane. / Luis & Miriam Gómez Henríquez / Cedida

Jorge Dávila

Jorge Dávila

Santa Cruz de Tenerife

Hay negocios que se resisten a caer con el paso del tiempo, espacios comerciales que tienen una profunda carga familiar y, por lo tanto, superan todas las adversidades que aparecen en el camino. Nadie sabe cómo pasa, pero sucede. La Tienda de Amadeo de Los Llanos de Aridane es un ejemplo vivo de ese espíritu guerrero. Va caminito de los 130 de historias [casi un siglo de vivencias desde que los hermanos Amadeo y Luis compraron un establecimiento que antes estuvo en manos de Tomás Felipe Wangüemer y, más tarde, defendieron sus hijos, Tomás y Leocadio], ahora bajo la gestión de los hermanos Luis y Miriam Gómez Henriquez: en plena revolución tecnológica; en tiempos de la IA.

Ubicada en el 34 de la Calle Real de Los Llanos de Aridane, próxima al local que quedó reducido a cenizas tras un devastador incendio registrado el 5 de diciembre 1867, Luis y Miriam son los guardianes de una tradición que desafía a las redes sociales y a la Inteligencia Artificial (IA). En el pasado era la solución si se necesitaba un artículo de ferretería, telas e incluso alimentos:su rol en los años de las cartillas de racionamiento franquista fue clave para alimentar a muchos palmeros en un ciclo de hambre y penurias.

Un referente para toda la Isla

En la Tienda de Amadeo, cuya trayectoria acaba de ser reconocida con un galardón del Cabildo que abandera la marca insular Isla Bonita talento made in La Palma, hoy se vende casi de todo [artículos de hogar, complementos, maletas, ropa...]. "Ya no trabajamos las telas como antes porque todo viene hecho, pero los vecinos y residentes en otros municipios venían a buscar el material para confeccionar sus ropas", sostiene Miriam sobre los cambios que se han dado en los últimos años. "Todo evoluciona, pero aquí continúa abierto el negocio familiar", defiende.

Imagen antigua del establecimiento de Los Llanos de Aridane.

Imagen antigua del establecimiento de Los Llanos de Aridane. / Luis & MIriam Gómez Henríquez / Cedidas

Su hermano mayor, Luis, cree que «el hecho de que el comercio no haya pasado por muchas manos [en una primera etapa tutelado por Tomás Felipe Wangüemer y más tarde bajo la dirección de Amadeo y Luis] ha ayudado a llegar con una buena salud hasta 2026... Estamos hablando de que en menos de cuatro años nos plantamos en el siglo de vida desde que se hicieron cargo los hermanos Gómez», exalta de la riqueza patrimonial de la tienda.

"Todo evoluciona, pero aquí continúa abierto el negocio familiar"

Miriam Gómez Henríquez

— Propietaria de la Tienda de Amadeo

La clave del éxito

Este enclave de Los Llanos no solo ha «jugado un papel decisivo» en lo que es el día a día de los habitantes del Valle de Aridane durante más de doce décadas, sino que en su momento fue el lugar donde se instaló una de las primeras terminales telefónicas que estuvieron operativas en La Palma», desvela con un cariño especial un exprofesor de la Universidad Politécnica de Madrid que dirige desde la capital, junto a su hermana Miriam, los hilos de un establecimiento que tiene en nómina a un par de empleados y la «ayuda extra» de un contable: «Nos lleva los números», agradecen.

"En su momento fue el lugar donde se instaló una de las primeras terminales telefónicas que estuvieron operativas en La Palma"

Luis Gómez Henríquez

— Propietario de la Tienda de Amadeo

Imagen de archivo de la construcción del nuevo negocio tras el incendio de finales del siglo XIX.

Imagen de archivo de la construcción del nuevo negocio tras el incendio de finales del siglo XIX. / Luis & Miriam Gómez Henríquez.

Vivir de espaldas a las redes sociales [promoción en canales virtuales] no ha mermado ni las ventas, ni la relación que los hermanos Gómez tienen con proveedores de calidad. "Es un proceso más tradicional, el de toda la vida, pero nos da resultados y mientras podamos seguir caminando sin acumular pérdidas estaremos aquí", confiesa Luis en referencia a una «capitanía» que comparte con Miriam, una profesora de Secundaria a la que también le cuesta ver el final de una aventura que, de momento, no parece que tenga un relevo generacional. «Tomaremos la mejor decisión cuando sea necesario», introduce Luis sin obviar que «la idea es que la Tienda de Amadeo siga existiendo. No sé si en otras manos [si finalmente deciden dar un paso a un lado que cuesta tomar], pero sí con la esencia que nos ha permitido llegar hasta aquí. Queremos que se quede en este vecindario porque Amadeo estuvo aquí hasta los últimos momentos de su vida, ya con noventa y pico años largos... Esto es un concepto de negocio familiar que desprende un gran halo de supervivencia», destaca en la misma línea que Miriam. «Estar aquí supone la suma de muchos esfuerzos familiares», concluye.

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