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Así son las zapatillas fabricadas con cenizas del volcán Tajogaite

El podólogo Javier Salinero y el guía turístico Enrique Viña, con sede en El Paso, fabrican un calzado único en el mundo, que busca diferenciarse en un sector con dificultades

Varios modelos de zapatillas que incorporan cenizas del volcán Tajogaite.

Varios modelos de zapatillas que incorporan cenizas del volcán Tajogaite. / E.D.

Jorge Dávila

Jorge Dávila

Santa Cruz de Tenerife

Enrique creció en El Paso y Javier en Toledo, pero su mujer es palmera. La conoció cuando estaba en la universidad en Madrid. El primero es guía turístico activo y gestiona un negocio de artículos especializados y el segundo trabaja como podólogo en una policlínica que abrió en el Valle de Aridane. Viña y Salinero son los impulsores de la marca Volkan, unos diseños de calzado que incorporan a su elaboración cenizas del volcán Tajogaite. «No están elaborados con cenizas, pero sí que tienen cenizas», aclaran en la línea de salida de un reportaje sobre la confección de unas zapatillas barefoot, un concepto que sirve para definir a unas propuestas minimalistas.

Antes de meterse en este lío se aliaron, tras la erupción del último cuatrimestre de 2021, en una acción solidaria para vender malliots de una edición especial y ayudar a los damnificados por la catástrofe. «Nosotros no la sufrimos en primera línea, pero sentimos que era una manera de colaborar», expone Javier Salinero al tiempo que Enrique certifica que todos los ingresos –se comercializaron unas tres mil unidades– fueron a una ONG que auxiliaba a los perjudicados. Cuando se enfrió ese asunto fue cuando activaron un proyecto que empieza a cobrar altura.

Javier y Enrique han patentado un proyecto que incorpora cenizas del volcán Tajogaite a los diseños de sus zapatos, una idea que nació hace algo más de dos años y que empieza a calar en el mercado palmero. «Tiene un simbolismo bastante potente tras la erupción», exaltan sobre la marca Volkan.

Javier Salinero (i) y Enrique Viña (d), en la tienda de El Paso.

Javier Salinero (i) y Enrique Viña (d), en la tienda de El Paso. / E.D.

Enrique es autónomo desde hace más de 35 años y antes se dedicó a la construcción; Javier llegó a La Palma hace 16 por amor y allí sigue. «Me he convertido en un palmero, con algo de acento toledano», bromea antes de explicar cómo agitaron todo esto. En la Isla no era posible encontrar zapatos que no tuvieran desnivel (Zero Drop), con una forma anatómica real y de puntera ancha. «Había que pedirlos fuera y nos empezamos a plantear por qué no lo fabricábamos aquí», abrevia Viña sobre un proceso de fabricación que tiene tres pasos muy marcados y que se desarrolla en la Comunidad Valenciana. Lo primero que se hace es crear los moldes [los conocimientos de Salinero en esta fase son clave para adaptarse a las necesidades que se reclaman], en un segundo capítulo de la cadena de montaje se procede a fabricar el caucho y la goma y, por último, se cosen con máquinas las zapatillas. En el primer pedido se solicitaron mil pares.

" Es imposible encontrar un lugar que nos ofrezca las condiciones que se dan en la Península, donde la oferta es mayor y existe una tradición en la ejecución de este tipo de productos".

Javier Salinero

— Podólogo

Ni Javier, ni Enrique descartan que en un futuro la empresa tenga un centro de elaboración en Canarias, pero ahora es «imposible encontrar un lugar que nos ofrezca las condiciones que se dan en la Península, donde la oferta es mayor y existe una tradición en la ejecución de este tipo de productos», puntualiza Salinero en un instante de la entrevista en el que aparecen varias claves que pueden ser útiles para entender el despegue que está teniendo Volkan: en la actualidad hay disponibles hasta once modelos distintos y el precio de comercialización varia entre los 95 y 115 euros.

A los 11 modelos disponibles se les ha aplicado una capa de ceniza del volcán

«Es como pisar un volcán»

Viña y Salinero explican que la sensación que «experimentas con este calzados es muy parecida a la de estar pisando un terreno volcánico», comparan cuando hablan de una de las variables que han sido bautizadas con nombres aborígenes o palabras con cierto peso en el Archipiélago [Gofio, Guaya, Idafe, Huguiro, Tabaiba, Tasarte...]. La cantidad de ceniza que hay en cada calzado no es abundante –para dar vida a esta primera remesa se han necesitado unos diez kilos de material volcánico del Tajogaite–, pero en él se percibe la huella de lo que sucedió en 2021. «Hay un espíritu de superación que mi mujer me contó cuando hubo que reponerse de anteriores erupciones... La gente no se quedó en casa, sino que enseguida agarró la guataca y se marchó a realizar las faenas del campo», pone como ejemplo Javier cuando roza la carga emocional que existe alrededor de un proyecto que busca ampliar sus fronteras.

Las zapatillas se fabrican en tierras valencianas y una de sus cualidades es su alta durabilidad

«Ahora mismo sólo se pueden comprar en la tienda que tenemos en El Paso [Barefoot Islas Canarias] o realizar pedidos online, pero la idea a corto plazo es poder ampliar el stock e instalarnos en Tenerife y en Gran Canaria», revelan en referencia a las perspectivas de crecimiento que existen con Volkan.

«Respetuosos con el medio»

Además de buscar un diseño atractivo [la combinación de colores del modelo Tasarte fue cosa de la hija de Enrique Viña, que sólo tiene cinco años] y cómodo, una de las prioridades es propiciar una conexión con la naturaleza. «No se trata sólo de impregnarlas con un polvo de cenizas, sino buscar una propuesta que destaque por su funcionabilidad y, sobre todo, por su alta durabilidad», aseguran Javier y Enrique al subrayar que «una de las mejores maneras de ser sostenibles con el medio es fabricar zapatos que tengan una vida más allá de los cinco meses», inciden antes de ir un poquito más allá. Y es que no se trata sólo de generar una propuesta barefoot (sencilla), sino de «dar a los clientes un producto que ha logrado superar unos test de calidad y, a su vez, a un precio que se aleja de lo que se suele pagar por un complemento de estas características en cualquier otro lugar del territorio nacional».

El riesgo que conlleva poner en marcha una idea de este calibre está muy presente si se tiene en cuenta que «se trata de un calzado único en el mundo y que el sector no pasa por su mejor momento», admite el podólogo Javier Salinero cuando le tocar hacer inventario de cómo es la realidad de esta industria en España: "Nueve de cada diez empresas tienen problemas para mantener abiertas sus puerta o incluso han tenido que cerrar porque ya no es un negocio rentable, pero tenemos que aprovechar los puntos flacos de la competencia para sacar partido donde otros están fallando y, sobre todo, ofertar algo diferente".

Varios modelos de zapatillas de la marca Volkan.

Varios modelos de zapatillas de la marca Volkan. / E.D.

Buscar una pisada más saludable, que es la parte que más controla Salinero, y unos criterios de calidad avalados por expertos en dar chola por los senderos más exigentes de la Isla son dos factores que se cuidan a la hora de planificar una novedad. «Es importante dinamizar la economía desde un municipio como El Paso con iniciativas como estas», coinciden en señalar Javier y Enrique cuando, de nuevo, quedan al descubierto las heridas del Tajogaite. "Queríamos transmitir la idea de agarrarnos a la vida tras una catástrofe de gran dimensión y lo hemos conseguido mezclando el caucho y las cenizas".

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