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Nuevos documentos desclasificados

Epstein planeaba adquirir una mansión en España para reforzar las operaciones de su red de tráfico de mujeres

El delincuente sexual estadounidense se interesó por la adquisición de la villa de Michael Douglas en Mallorca y otras dos fincas en Ibiza

Su obsesión con la Alhambra de Granada le llevó a casi comprar un palacete de Marrakech que desechó por ser muy caro: "Son 55 millones. Es una locura"

Vista aérea de la finca S'Estaca en Mallorca, propiedad de Michael Douglas y por la que Jeffrey Epstein se interesó en su día.

Vista aérea de la finca S'Estaca en Mallorca, propiedad de Michael Douglas y por la que Jeffrey Epstein se interesó en su día. / EL PERIÓDICO

Madrid

"La casa de Michael Douglas en Palma de Mallorca está a la venta en Sotheby's. Es sin duda una de las propiedades más bellas que he visto en el Mediterráneo". En abril de 2015, Ariane de Rothschild, directora del banco privado suizo Edmond de Rothschild, escribió un e-mail a Jeffrey Epstein avisando de la interesante oferta inmobiliaria que acababa de salir a la venta: la finca de S'Estaca, situada en Valldemossa. La mansión, con vistas a la Tramuntana, 100 hectáreas y viñedos, garantizaba la total privacidad buscada por el depredador sexual. Salía a la venta por 50 millones de euros.

La heredera de una de las sagas banqueras más importantes de Europa sabía que su amigo estaba en búsqueda de una mansión en el Mediterráneo. "Saca fotos", le pidió semanas más tarde Epstein, que tenía ya afianzado su operativo de depredación en España, usando Barcelona como centro de operaciones --se solía hospedar en el lujoso hotel W, frente a la playa-- y la isla de Ibiza como un harén que le surtiera de jóvenes, principalmente modelos con las que entraba en contacto gracias a uno de sus intermediarios, un empresario francoargelino llamado Daniel Siad.

Del rastro las decenas de miles de documentos nuevos que acaba de publicar el Departamento de Justicia de EEUU se desprende que Epstein se interesó en varias ocasiones por adquirir una propiedad en España al modo de su mansión en Palm Beach (Florida) para ampliar allí su entramado de explotación y abuso de adolescentes. Así, entabló conversaciones en 2018 vía e-mail con el multimillonario canadiense Guy Laliberté, cofundador del Circo del Sol, que le ofreció comprar las dos villas de lujo que posee en Ibiza: Can Soleil y Can Luna.

"Les he dedicado mucho amor"

"Como le he dedicado a ambas mucho tiempo y mucho amor me gustaría que Can Soleil y Can Luna siguieran en manos de personas que siguieran cuidándolas bien. Así que si tienes algún interés o conoces a alguien que pueda estar interesado en comprar una villa en Ibiza, aquí tienes las páginas web de las propiedades", le comenta en uno de los correos electrónicos.

El delicuente sexual Jeffrey Epstein, junto a su ex pareja Ghislane Maxwell, en una imagen de archivo.

El delicuente sexual Jeffrey Epstein, junto a su ex pareja Ghislane Maxwell, en una imagen de archivo. / EUROPA PRESS

Tras interesarse Epstein por el precio, un asesor financiero de Laliberté le comunicó que Can Soleil estaba disponible por 49,5 millones de euros y Can Luna por 14,5, si bien también se alquilaban por semanas (hasta por 130.000 euros la primera y 25.000 la segunda, dependiendo de la temporada). "Parecen preciosas", le escribió a Epstein su pareja, la odontóloga bielorrusa Karyna Shuliak cuando le remitió toda la información sobre los inmuebles. No constan en los documentos, sin embargo, otras referencias a esta operación inmobiliaria en una isla que el delicuente sexual conocía bien, ya que se había convertido en el lugar perfecto para ampliar su red de trata de mujeres.

"Estoy con ocho chicas guapísimas en Ibiza"

"¿Has encontrado algo mono para mí en Ibiza?", le escribía en una ocasión a Siad, su 'conseguidor' en España. "Un amigo ha alquilado una casa enorme en Ibiza. Está aquí conmigo con ocho chicas guapísimas, dice que le gustaría hacer algo contigo. ¿Puedes venir a Ibiza? Tenemos una casa enorme", le respondía en otro e-mail.

Epstein había ampliado su foco de búsqueda en verdad a otros territorios, siempre tratando de encontrar villas de lujo y mansiones muy privadas. Así, estaba suscrito a Concierge Auctions, un portal de subastas de mansiones de lujo por todo el mundo, donde aparecían también residencias a precios desorbitados en Marbella, Barcelona o Andalucía.

El interés de Epstein por España le había hecho incluso plantearse comprar una casa en Marrakech "que se parece a la Alhambra", con la que estaba fascinado desde que la visitó a principios de los 2000. "Tiene unos preciosos jardines, pero la casa parece vieja, ¿la conoces?", le pregunta a un amigo en un e-mail de 2013.

Dos años después, consta que estuvo en Marruecos visitando propiedades para comprar, entre ellas Bin Ennakhil, un palacio levantado en 1995 en la Palmeraie por un multimillonario alemán enamorado también de la Alhambra que construyó su palacio a su semejanza con jardín andalusí con patios, galerías, 1.200 cipreses, 300 olivos y hasta 60 fuentes nazaríes.

Su alto precio, 55 millones de euros, echó para atrás del pederasta. "Es un precio loco", decía en varios correos el conocido pederasta, que trató de conseguirlo más barato. Pese a que realizó varias gestiones para concluir su compra, la adquisición tampoco prosperó para Epstein, cuya obsesión con el complejo monumental andalusí le hizo hacer consultas con arquitectos especialistas "para recrearlo" en su isla privada del Caribe.

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