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Efectos internacionales de la guerra de Ucrania

La inflación agudiza la crisis alimentaria en África

La subida de los tipos de interés y la fortaleza del dólar ponen en peligro la sostenibilidad de la deuda en toda la región | Crédito y Caución prevé que el PIB africano crezca solo el 2,9% en 2023, frente al 4,5% de 2021

Miriam, de 16 años, en un campamento para desplazados internos en Borno, Nigeria. EP

La crisis alimentaria causada por el alza de los precios internacionales amenaza con desestabilizar África en los próximos meses. La guerra de Ucrania, la inflación internacional y la revalorización del dólar configuran una tormenta perfecta de peores consecuencias para los países más pobres de la Tierra. De acuerdo con el último informe difundido por Crédito y Caución, frente al crecimiento del 4,5% que mostró en 2021 el continente africano, la aseguradora de crédito prevé que la evolución del PIB en la región se desacelere hasta el 3,2% en 2022 y el 2,9% en 2023. Ese freno al crecimiento que en porcentajes parece un indicador difícil de interpretar se traducirá según este análisis en un claro empeoramiento de las condiciones socioeconómicas que "podría socavar la estabilidad institucional en los países más inestables". La fuerte subida de los precios de los alimentos generada por la guerra en Ucrania afecta especialmente a los más de 100 millones de personas de 34 países africanos en situación de inseguridad alimentaria.

La evolución del precio del trigo es especialmente relevante en África. Se calcula que el África Subsahariana importa aproximadamente el 85% del trigo que consume. Algunos de los mayores aumentos del mundo, superiores al 30%, en el precio de los alimentos se están registrando en países africanos por la alta proporción de alimentos básicos en su cesta de consumo, su dependencia de las importaciones o la depreciación de los tipos de cambio. El peso del cereal ucraniano o ruso en países africanos es elevado. Del orden del 80% en Egipto, del 75% de Libia, del 50% de Túnez. La medición de los efectos de la guerra de Ucrania en África dista mucho de haberse precisado, pero en la ONU estudian las consecuencias. En las primeras estimaciones en la ONU concluyen que "aunque se prevé que el empleo disminuya en 2023, cabe esperar que la tasa de desempleo en la región solo aumente levemente, habida cuenta del insuficiente aumento de la población en edad de trabajar".

En combinación con la subida de los precios del combustible, el coste de la vida ha aumentado bruscamente en muchos países de la región y deteriora la tasa de pobreza en los más vulnerables. En concreto, pese a que los datos macroeconómicos no permiten un seguimiento uniforme de todos los países del continente, se estima que en la mayoría de los países la inflación se situó el año pasado en torno al 20% interanual. Así fue en Ghana (19%) o Nigeria (21,5%), por ejemplo. Aunque en otros países se anotan porcentajes inferiores pero relevantes como Egipto (8%), Kenia (9,1%) o Sudáfrica (7,5%). El caso extremo es Zimbaue, con una inflación interanual del 339,7%. 

Alza de los tipos de interés y la deuda

El informe de Crédito y Caución apunta que para tratar de contener la inflación y aliviar la presión sobre el tipo de cambio, muchos países africanos están incrementando sus tipos de interés. Al mismo tiempo, el endurecimiento monetario en Estados Unidos y de la eurozona han elevado las primas de riesgo en la región y limitado su acceso al mercado internacional de capitales. En un país como Ghana, los tipos de interés han subido hasta los niveles de 2017, hasta el entorno del 27%, pero la situación varía mucho según cada país dentro de esa tendencia general inflacionista. 

"Años de elevados déficits presupuestarios han llevado la deuda pública a niveles inéditos desde principios de la década de 2000. La subida combinada de los tipos de interés, tanto internos como externos, y la fortaleza del dólar ponen en peligro la sostenibilidad de la deuda en toda la región. Más de la mitad de los países africanos han negociado o están negociando con el Fondo Monetario Internacional", explica el informe. 

Como consecuencia de este conjunto de elementos, las perspectivas de crecimiento de la región presentan importantes riesgos a la baja en 2023. Si la guerra de Ucrania continúa, se prevé que los precios de las importaciones de alimentos y combustibles sigan altos. El aumento de los tipos de interés, tanto a escala nacional como mundial, "limitará la demanda interna, incrementará los costes de financiación y afectará a los países más endeudados", concluyen los expertos. A más largo plazo, la gran dependencia de la agricultura hace que la región sea especialmente vulnerable al cambio climático y las condiciones meteorológicas adversas. De la evolución de la demanda de China, destino de buena parte de las exportaciones africanas, depende que se minimice la crisis alimentaria actual.

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