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Oriente Próximo

¿Qué se juega Israel en sus quintas elecciones en tres años y medio?

Los comicios ponen de manifiesto la parálisis política y plantean el posible retorno de Binyamín Netanyahu

Un soldado israelí vota anticipadamente enUn soldado israelí vota anticipadamente en la base de Kerem Shalo, en el sur de Israel, este lunes. la base de Kerem Shalo, en el sur de Israel, este lunes. / AFP

Israel no sale del bucle electoral. Este martes celebra sus quintas elecciones en tres años y medio. De nuevo, el voto se plantea como un referéndum sobre Binyamín Netanyahu. Tras 16 meses como líder de la oposición, el primer ministro más longevo de la historia de Israel quiere expandir su récord de 12 años como líder y esquivar, así, sus juicios por corrupción. A continuación, las claves de estos comicios.

Las enésimas elecciones

La política israelí ya se caracteriza por el estancamiento y la inestabilidad que llevan un lustro dominándola. El ciclo electoral en el que está inmersa se debe a la presencia perpetua de Netanyahu en las listas electorales. Su polémica figura, manchada por sus rifirrafes con la justicia, divide a todo el país. En 2019, fue acusado de corrupción, soborno, fraude y abuso de confianza, cargos que él mismo niega. Mientras avanza su juicio, la división entre sus partidarios y detractores se ha profundizado, alejando a Israel de un Gobierno estable y duradero. 

Dos bloques contrapuestos

Netanyahu cuenta con los apoyos de las formaciones más derechistas y religiosas. Las encuestas prevén que el bloque liderado por el ex primer ministro se quede a un escaño de la mayoría absoluta gracias al apoyo de partidos ultraconservadores y de extrema derecha. En el otro bando, el actual líder interino del país, el centrista Yair Lapid, aglutina los esfuerzos para desbancar a 'Bibi'. Apoyado por un grupo de partidos de centro, izquierda y derecha, unidos por la oposición a Netanyahu, las encuestas solo les dan 56 escaños, a cinco de la mayoría. Los partidos que representan a la población palestina de Israel, con un puñado de diputados, tendrán la clave para el futuro de Israel.

Voto palestino

El 20% de la población de origen palestino que vive en Israel compone la comunidad más apática en estos comicios. Están cansados de ser usados por la clase política para evitar el regreso de Netanyahu y que, luego, se olviden de sus promesas de combatir el racismo sistemático y la falta de inversiones en sus comunidades. Por eso, muchos han decidido no acudir a las urnas este 1 de noviembre. Se espera una cifra de participación tan baja como el 40%. Los líderes políticos insisten en que su opinión es clave, ya que si sus votos permiten la entrada de las formaciones palestinas que les representan, la derecha tendrá menos opciones de abarcar una mayoría alarmante. 

Crisis por el coste de la vida

Mientras la clase política gasta millones de shekels en otra campaña electoral igual que la anterior, la ciudadanía israelí exige gobernanza. Asfixiados por la crisis por el aumento del coste de la vida, muchos israelís muestran la preocupación por los precios elevados, la inflación desbocada y la vivienda inasequible. Para el 44% de los votantes israelís, el coste de la vida es su máxima prioridad, mucho más que la diplomacia o la seguridad, que incluyen el conflicto israelí-palestino o Irán, de acuerdo a una encuesta del Instituto de Democracia de Israel (IDI). Los palestinos, al otro lado de la Línea Verde, sufren su año más letal desde 2015 con al menos 130 palestinos muertos a manos del Ejército israelí. Pero estas muertes no entran en el debate político en Israel. 

Preocupaciones desde el extranjero

Las alianzas de Netanyahu con la extrema derecha han hecho saltar las alarmas más allá de las fronteras de Israel. Durante la visita del presidente Isaac Herzog a Estados Unidos, altos funcionarios de la Administración de Joe Biden expresaron su preocupación por la posible inclusión de figuras políticas de extrema derecha en el próximo gobierno. "Se debe permitir que el proceso demócrata haga lo suyo", respondió Herzog. También más cerca de casa, sus nuevos socios de Emiratos Árabes Unidos han manifestado el mismo temor. El ministro de Exteriores, el jeque Abdalá bin Zayed al Nahyan, ha dicho que podría poner en riesgo sus relaciones.

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