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Guerra de Ucrania

'Winter is coming': las profecías cumplidas de Kaspárov sobre Putin

El excampeón del mundo de ajedrez adelantó en un libro en 2015 muchas de las acciones del presidente ruso, y ofreció recetas para frenarlo

Garri Kaspárov.

Es difícil ser aficionado al ajedrez y no estar prendado de la manera de entender el juego de Garri Kaspárov. Campeón del mundo en la mayor parte de los 80 y los 90 con un estilo audaz y romántico, sus años de rivalidad con Anatoli Kárpov lo convirtieron en uno de los más célebres ajedrecistas de la historia, y uno de los mejores. Pero la guerra entre Rusia y Ucrania ha puesto de actualidad a Kaspárov por el traje que viste desde que, en 2005 y tras ganar el torneo de Linares, dejó de ser un profesional de los tableros: el de opositor a Vladímir Putin.

Desde el 24 de febrero, Kaspárov se está hartando de pronunciar la frase de los que piensan que el tiempo les ha dado la razón: os lo dije. En 2015, cuando ya hacía dos años que vivía en Nueva York con su familia porque su vida corría peligro en Moscú, el excampeón del mundo publicó un libro que, leído con ojos de 2022, solo se puede calificar de profético. Kaspárov lo tituló 'Winter is coming' ('El invierno se acerca'), y para el subtítulo eligió la siguiente frase: "Por qué Vladímir Putin y los enemigos del mundo libre deben ser detenidos".

Cuando se escribió el libro, Putin acababa de anexionarse la península de Crimea. Y Kaspárov tenía razones para alertar al mundo de algo que él había vivido en carne propia. De los tres principales opositores al presidente ruso al principio de la segunda década del siglo, él era el único que podía expresarse con libertad en 2015, porque vivía en los Estados Unidos. Los otros dos eran Boris Nemtsov, asesinado a tiros en Moscú en febrero de ese mismo año, y Alekséi Navalni, ya inmerso en el carrusel de acusaciones y encarcelamientos -con un envenenamiento incluido- que aún continúa.

'Winter is coming', escrito desde un anticomunismo radical, empieza celebrando la caída de la URSS y la reacción de la población contra, entre otras estructuras soviéticas, el KGB. Una de las primeras cosas que hizo la gente cuando el golpe de Estado regresivo fracasó fue tumbar la estatua de Feliks Dzerzhinski, creador de la primera policía secreta bolchevique. "La estatua de Dzerzhinski había caído, pero la represión totalitaria que representaba no lo había hecho. Había nacido de nuevo en la persona de Vladímir Putin", escribía acerca de la llegada al poder en el año 2000 del todavía presidente ruso.

Frenar al Putin a cualquier coste

La idea del libro es clara desde el principio: Occidente no puede mirar hacia otro lado y tienen que parar los pies a Putin, al coste que sea. Pero, mientras los países de la OTAN no entren en un enfrentamiento abierto, otras recetas que da Kaspárov en 2015 parecen haber inspirado la respuesta internacional en este 2022, después de que empezara la invasión de Ucrania a gran escala. Algunas de ellas son que Europa abandone su dependencia energética de Rusia, que la comunidad internacional establezca sanciones económicas tanto a Putin como a su corte de oligarcas o que se desoigan las amenazas de Moscú de echar mano del arsenal nuclear, que ya menudeaban entonces.

En clave interna, Kaspárov subrayaba la "persecución despiadada de toda oposición" y "el dominio del Kremlin sobre los medios de comunicación" como elementos claves de un régimen que no duda en calificar de dictadura. Pero también se quejaba amargamente de la pátina de respetabilidad que hasta hace pocos meses las democracias occidentales habían proporcionado a Putin: "Es difícil promover una reforma democrática cuando cada canal de televisión y cada periódico muestran imagen tras imagen de los líderes de las democracias más poderosas del mundo aceptando a un dictador como parte de su familia".

El autor ha recuperado recientemente un párrafo de su obra que condensa todo su espíritu: "Una guerra siempre es terrible, pero no se puede ignorar el peligroso giro de Putin hacia el imperialismo de base étnica. Aquellos que dicen que el conflicto de Ucrania está muy lejos y que es poco probable que conduzca a una inestabilidad global se pierden la clara advertencia que nos ha hecho Putin. No hay razón para creer que su visión anunciada de una 'Gran Rusia' terminará en el este de Ucrania y hay muchas razones para creer que no lo hará. Los dictadores solo se detienen cuando son detenidos, y apaciguar a Putin con Ucrania solo avivará su apetito por más conquistas".

En varias ocasiones, además, Kaspárov compara a Putin con Adolf Hitler. Como cuando advertía, hace siete años, de que "el fracaso en la defensa de Ucrania hoy es el fracaso de los Aliados en la defensa de Checoslovaquia en 1938". Y añadía, en referencia al inicio de la Segunda Guerra Mundial: "El mundo debe actuar ahora para que Polonia en 2015 no desempeñe el papel de Polonia en 1939”.

'Winter is here'

Mientras 'Winter is coming' vive un renacer editorial, Kaspárov promete en Twitter escribir una continuación, y llamarlo 'Winter is here' ('El invierno ya está aquí'). En esa red social sigue advirtiendo contra el presidente ruso y analiza la evolución de la guerra. Pero, sobre todo, el excampeón de ajedrez pide a los poderosos que lo escuchan que, a diferencia de lo que pasó en 2015, ahora sí le crean cuando dice que Putin es la principal amenaza para la libertad mundial. 

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