Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

choque judicial

Las claves del pulso entre Polonia y la UE

La sentencia del Constitucional polaco sobre la prevalencia del derecho nacional sobre el comunitario torpedea uno de los principios básicos de la UE

Los participantes ondean banderas de la UE mientras participan en una manifestación pro-UE tras un fallo del Tribunal Constitucional contra la primacía de la ley de la UE en Polonia. Agencias

La temperatura entre Bruselas y Varsovia vuelve a aumentar a raíz de la polémica sentencia del Tribunal Constitucional polaco a debate este martes en la Eurocámara. La presidenta Ursula von der Leyen ha avisado al Gobierno polaco que no permitirá que se pongan en peligro los valores comunes y que la Comisión Europea actuará. El primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki, mantiene el pulso e insiste en que la Constitución polaca está por encima del derecho europeo y, al igual que advirtió en su carta a los líderes de la UE de este lunes, avisa de que es inaceptable aceptar el “chantaje financiero” de la UE.

1. El origen del choque

El ultimo choque entre Varsovia y Bruselas tiene su origen en una sentencia reciente del Tribunal Constitucional de Polonia dictada el pasado 7 de octubre en respuesta a una petición del primer ministro polaco que tras varios varapalos del Tribunal de Justicia de la UE a las reformas judiciales emprendidas por el Gobierno que lidera el partido Ley y Justicia (PiS), decidió preguntar al alto tribunal de su país por la primacía del derecho comunitario y la obligación de acatar las sentencias del TJUE, uno de los pilares fundamentales de la UE. El fallo, emitido tras cuatro aplazamientos, supone un terremoto jurídico ya que pone en cuestión uno de los principios cardinales de la Unión Europea como es la primacía del derecho europeo ya que consideran que varios artículos del Tratado de la UE con incompatibles con la Constitución polaca.

2. La reacción europea

La respuesta de la Comisión Europea, guardiana de los tratados y responsable de hacer cumplir la legislación europea, fue inmediata. Más allá de expresar su máxima preocupación advirtió al Gobierno de Morawiecki que Bruselas utilizará “todos los poderes” en su mano para garantizar el respeto de los Tratados. De momento, el Ejecutivo comunitario sigue evaluando el fallo pero su presidenta, Ursula von der Leyen, ha aprovechado el debate de este martes en la Eurocámara sobre Polonia y el estado de derecho para enumerar la lista de instrumentos que pueden utilizar contra Polonia.

3. El arsenal de Bruselas

Bruselas tiene tres opciones. En primer lugar, abrir un nuevo procedimiento de infracción para impugnar la sentencia del Tribunal Constitucional polaco que podría terminar en multas del Tribunal de Justicia de la UE. En segundo, reactivar el procedimiento sancionador previsto en el artículo 7 del Tratado que en última instancia puede conllevar la suspensión del derecho de voto en el Consejo. Se trata de una herramienta nuclear que ya se ha pulsado en el pasado contra Hungría y Polonia pero sin repercusiones hasta ahora porque requiere para su aprobación de la unanimidad. Y, en tercero, activar el mecanismo de condicionalidad del estado de derecho que permite la congelación de fondos europeos cuando se pone en riesgo el presupuesto europeo o los intereses financieros de la UE. Se trata de un instrumento que está en vigor desde principios de año pero que nunca hasta ahora se ha utilizado y Varsovia y Budapest han denunciado ante el TJUE. La Eurocámara exige que ponga de una vez en marcha.

4. ¿Que se juega Polonia?

El daño a las arcas polacas puede ser importante si Bruselas decide actuar y congelar los fondos europeos que Polonia tiene previsto recibir en los próximos años con cargo al presupuesto europeo y el fondo de recuperación. Con cargo al presupuesto europeo, la UE ha asignado un total de 75.000 millones de euros de los fondos de cohesión y otros 31.000 millones de fondos agrícolas a los que se suman los 36.000 millones (23.900 millones en ayudas a fondos pérdida y 12.100 millones en préstamos) previsto en el plan de recuperación polaco, que Bruselas mantiene congelado.

Compartir el artículo

stats