En Estados Unidos todavía sigue vigente la pena de muerte para determinados delitos. Una de las zonas en las que todavía existe esta práctica es en Carolina del Sur, donde los condenados a muerte pueden elegir entre una inyección letal o la silla eléctrica.

No obstante, por culpa de la escasez de fármacos, Carolina del Sur aprobó el pasado miércoles incluir entre los métodos de ejecución a los condenados a muerte el escuadrón de fusilamiento, algo que no se utiliza en el gigante americano desde el 1977.

Y es que, las empresas farmacéuticas se muestran reacias a las fabricación de estos fármacos utilizados para ejecutar a los condenados con la pena máxima. El republicano Henry McMaster, gobernador de Carolina del Sur, ya se ha mostrado a favor de esta inclusión que tiene que ser aprobada por él mismo. Así pues, Carolina del Sur se convertirá en el cuarto estado en instaurar el fusilamiento tras Missisipi, Oklahoma y Utah.