El presidente de EE.UU., Donald Trump, dijo este lunes que su país "se ha impuesto" en la batalla contra el coronavirus y que la cifra de afectados está bajando, pese a que las muertes acaban de superar las 80.000 y los contagios los 1,3 millones, al tiempo que rechazó renegociar el acuerdo comercial con China.

En una rueda de prensa destinada a subrayar los avances en la producción y distribución de pruebas de coronavirus en Estados Unidos, Trump aseguró que su país ha "salvado cientos de miles de vidas" en la lucha contra la COVID-19, la enfermedad causada por el nuevo coronavirus.

"Estados Unidos ha aceptado la tarea, hemos estado a la altura del momento y nos hemos impuesto", sentenció el presidente.

Esa afirmación suscitó comparaciones en Twitter , en referencia a la invasión de Irak, a pesar de que la guerra aún duraría muchos años más.

Preguntado después al respecto, Trump aseguró que se refería a la aceleración en la producción y distribución de pruebas contra el coronavirus, aunque hizo esa afirmación en un contexto que no tenía que ver con los test y sí con los esfuerzos de EE.UU. para salvar vidas.

La declaración de Trump llegó poco después de que Estados Unidos superara la barrera de las 80.000 muertes a causa de la COVID-19, según el recuento de la Universidad Johns Hopkins.

Además, el Instituto de Métricas y Evaluaciones de Salud de la Universidad de Washington, en cuyas proyecciones se ha fijado mucho la Casa Blanca, calcula que Estados Unidos habrá superado las 137.000 muertes a principios de agosto.

Consultado sobre esa proyección, Trump opinó que "muchos de esos modelos están equivocados", y en la misma rueda de prensa subrayó que "los números están bajando mucho en todo el país", algo que no concuerda con los datos.

Aunque el aumento diario en el número de muertes se ha estabilizado y la Universidad de Washington espera que ese indicador baje hasta agosto, la cifra de contagios sigue subiendo y solo este domingo se registraron 20.000 nuevos casos en EE.UU.

Trump anunció también que espera que esta semana Estados Unidos supere los 10 millones de test hechos y presumió de que su país es el que más pruebas por coronavirus ha realizado hasta ahora, aunque, si se examina en términos de per cápita, sigue por detrás al menos de Italia, Alemania y Canadá.

El mandatario insistió varias veces en que "si alguien quiere hacerse un test podrá hacérselo" en EE.UU., a pesar de que el número de pruebas realizadas hasta ahora apenas cubre al 3 % de la población y de que solo se están haciendo a aquellos que muestran síntomas o los que han estado en contacto con ellos, como corroboró el alto cargo del Departamento de Salud Brett Giroir.

Trump subrayó, además, que no está "nada contento con China y que no está "interesado" en renegociar los términos del acuerdo comercial parcial con ese país a la luz del efecto económico de la pandemia.