Nieves Luis, presidenta de una comunidad de vecinos de Las Retamas y administradora del perfil Ofra Vive, cuestiona la dudosa calidad del agua que, en su opinión, recibe en su domicilio, una situación que afecta desde hace tres meses –asegura– a residentes de diferentes barrios de Ofra como las viviendas de Cobasa, Las Retamas, Nuevo Obrero, San Antonio...

“Desde hace tres meses comenzó a llegar el agua turbia a casa; canela, amarilla. Hay días que tiene mal olor; incluso mal sabor, pues la utilizamos para limpiarnos los dientes. Nieves asegura que algunos vecinos de Ofra han sufrido tres o cuatro erupciones alérgicas cuando se han bañado, por lo que han tenido que acudir al médico.

“Hemos llamado a Emmasa y primero nos han dicho que es un problema de que nuestras tuberías son viejas; cierto es que muchos de estos edificios fueron construido en los años setenta, pero como el agua era comunitaria, se cambió la red en los noventa para que cada uno tuviera un servicio individual”, precisa. Y amplía la zona donde el agua llega “turbia o amarilla”: “Desde el perfile Ofra Viva, en Facebook, hemos recibido denuncias de residentes en Somosierra, Salamanca o Miramar, incluso hasta de la zona del Auditorio de Tenerife”.

Nieves admite que, cuando llaman a Emmasa, van al barrio operarios, “abren las tanquillas y hace seis u ocho análisis hasta que se percatan que están los valores correctos, aunque estén al límite de lo permitido”, añade. “Aquí nos han cambiado las cañerías y han instalado en la zona de los jardines unas de PVC, provisionales. Unid@s Podemos hizo una pregunta sobre la calidad del agua en el ayuntamiento, le respondieron que era potable y ahí lo dejó; no siguen peleando por la defensa de los vecinos”, se lamenta. “Y no todo el mundo tiene dinero para comprar agua embotellada”.

Emmasa garantiza la calidad

La compañía encargada del suministro del agua informó, a preguntas de EL DÍA, que “a mediados de septiembre estaba realizando labores de mejora en la red del distrito Ofra-Costa Sur. Durante la ejecución de las mismas, se detectó la incidencia puntual por aumento de turbidez, al modificarse el régimen de circulación del agua en las conducciones durante la realización de estas labores”.

A raíz de esta incidencia, la compañía procedió a resolver la incidencia detectada, mediante limpieza de redes, eliminación de puntos donde el régimen de circulación del agua era bajo y sustitución de tramos de red”, además de realizar un seguimiento, con análisis en el lugar, en varios puntos de la red, de turbidez y de cloro libre residual. “Todas las muestras analizadas se encuentran por debajo de los máximos establecidos por la normativa”, por lo que destaca que el agua que se distribuye por la red es apta para el consumo y cumple con la normativa”. También aseguran que desde octubre hasta la fecha solo han recibido tres llamadas por incidencias –una al mes–, donde se ha verificado su calidad para el consumo humano.