15 de octubre de 2020
15.10.2020
ENERGÍA

Bruselas, Madrid y Canarias: los millones que deben captar las renovables

Se apunta a mejoras que repercutan en el consumidor, considerando la energía como un bien básico y no solo como un vector económico

15.10.2020 | 14:31
Bruselas, Madrid y Canarias: los millones que deben captar las renovables

Visto por algunos como el maná que puede producir el milagro de mitigar la crisis económica en ciernes y por otros como la oportunidad de colocar viejos proyectos postergados, lo cierto es que los millones de euros pendientes de entrega en una línea de administración que va de Bruselas a Canarias pasando por Madrid están reglados por un condicionamiento explícito, el de la sostenibilidad, que desde cierta óptica quiere decir algo bastante claro: energías renovables.Así lo entiende La Fundación Renovables, laboratorio de ideas en el que participan expertos en materia de energía procedentes de la empresa, la universidad, la administración y la sociedad civil, que recuerda que los proyectos que presente el Gobierno a Bruselas (para su financiación con ese fondo) deben atender escrupulosamente a una serie de criterios muy concretos: sostenibilidad, innovación, digitalización y educación. Pues bien, en ese marco, la Fundación alerta contra "los mal llamados gases renovables, que están moviendo ficha y presionando para llevarse su parte", y ha elaborado un "listado de iniciativas modelo, propuestas factibles de replicación". La Fundación Renovables reclama que los más de 140.000 millones de euros del fondo Next Generation de la Unión Europea, a los que aspira España, sean "la palanca que apuntale y acelere la consecución de la transición energética en nuestro país". Según la Fundación, ello no solo conllevaría la más que necesaria descarbonización de la economía, "sino empezar a diseñar un futuro basado en el progreso y la generación de valor social, utilizando los recursos y las capacidades que tenemos, como son las renovables y la eficiencia, pero, también, potenciando la innovación tecnológica, la digitalización y una mejora educativa". La Fundación alerta frente a "los mal llamados gases renovables, que están moviendo ficha y presionando para llevarse su parte, escudándose en las mediciones de emisiones neutras y evidenciando que una ausencia de criterios de selección puede provocar que los fondos acaben en proyectos megalíticos de las grandes corporaciones". Según la Fundación, esto supondría un lastre para los pequeños y nuevos actores ante la disparidad en la capacidad de financiación y la no existencia de alternativas, tanto de presente como de futuro, que no podemos asumir ni a nivel nacional ni europeo". Pues bien, la Fundación Renovables sostiene que "los criterios que consideramos indiscutibles e imperativos para definir la elegibilidad y condicionalidad de las iniciativas propuestas" deben estar basados en: ? La exigencia de sostenibilidad en un sentido amplio, inclusive si están reguladas por el reciente Reglamento Comunitario 852/2020 sobre inversiones sostenibles. "Pese al ambiguo contenido de dicho reglamento -apuntan en la Fundación-, los servicios jurídicos de la Comisión Europea validarán los proyectos presentados para no permitir colar emisiones de GEI pintadas de verde". ? La necesidad intrínseca de actuar con urgencia, priorizando proyectos con un desarrollo avanzado y con una fase de implementación a corto y medio plazo. ? La existencia de un mercado potencial importante que acelere la dinamización de la economía y su crecimiento a corto plazo. ? La replicabilidad y, por lo tanto, el fomento del efecto distributivo en todo el territorio nacional, dando un carácter y un valor asociado de cohesión territorial. ? La apuesta por que los ejecutores de los proyectos sean, principalmente, empresas de pequeño y mediano tamaño para recuperar el tejido productivo y el empleo donde más ha castigado la crisis. Si gran parte del fondo va a las grandes empresas, la brecha de capacidades aumentaría, sucumbiendo las pequeñas pymes y los autónomos por incapacidad de inversión y de acción. ? Apostar por mejoras que repercutan en el consumidor/ciudadanía, considerando la energía como un bien básico y no solo como un vector económico. ? La inclusividad para no dejar a nadie por el camino como paso obligado para la recuperación, porque no hacerlo, como en la crisis de 2008, supone transformar problemas coyunturales en estructurales.

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