El Colegio Oficial de Químicos de Canarias acaba de afrontar una profunda renovación digital para dar mejores servicios a sus socios, pero uno de sus grandes retos consiste en la captación de un mayor número de colegiados en las Islas



El Colegio Oficial de Químicos de Canarias ha terminado una modernización de su página web, que permitirá a los colegiados beneficiarse de nuevos servicios en la misma. El gerente de la entidad, José Michael Ortega Nash, explica que “seguimos trabajando para adaptarnos” a la nueva realidad con dificultades y así que puedan afrontar en mejores condiciones su profesión en múltiples ámbitos.

Según Ortega, los químicos se hallan “en primera línea de combate frente al covid-19, como el desarrollo de vacunas o nuevos métodos de detección, como el que se aplica en las aguas residuales”. En opinión del gerente de la institución, “es muy difícil que un químico pueda teletrabajar, porque un laboratorio no se puede tener en casa”. “El objetivo del Colegio es que los colegiados sientan que nos tienen cerca”, con acciones como la emisión de certificados de movilidad o una base de datos con los perfiles profesionales de todos ellos para que sea más fácil su localización por parte de aquellas empresas que demandan una especialización concreta, señala. De esa manera, la entidad se convierte en una plataforma de promoción de sus variadas capacidades.

Según los datos que maneja este órgano, una quinta parte de los contratos que se firman por la iniciativa privada en España “es un profesional de la Química”. Y, dentro del conjunto de las exportaciones de España, la industria química ocupa el segundo lugar en volumen de ventas, solo por detrás de la automoción. En estos momentos, alrededor de 150 profesionales son miembros del Colegio Oficial de Químicos del Archipiélago.

Y ese es, precisamente, uno de los retos de la entidad: elevar el número de colegiados. En esa línea, Ortega Nash estima oportuno desarrollar campañas de sensibilización destinadas a las administraciones y las empresas privadas para que establezcan la obligatoriedad de colegiarse a los químicos de sus plantillas. Ahora hay muchos de ellos que no sienten la necesidad de hacerlo, como los profesionales de la enseñanza. Y el gerente del Colegio opina que se debe cambiar dicha tendencia.

Para José Michael Ortega, el químico tiene que ocuparse de que la sociedad tenga lo que necesita, en la cantidad y calidad necesarias, pero consumiendo menos recursos y que, en la medida de lo posible, estos sean renovables.

En Canarias están presentes, sobre todo, en ámbitos como la industria alimentaria, en la Sanidad (realización de analíticas, por ejemplo), en los controles de calidad o en el análisis de aguas de suministro público. Reclama mayor presencia en la Educación, con clases sobre esta materia desde los niveles más básicos hasta los más elevados. De cara al futuro, Ortega Nash apunta que la aplicación de conocimientos al Medio Ambiente será fundamental, en la medida en que ya hay proyectos como la absorción del CO2 o el tratamiento de contaminantes.