23 de mayo de 2019
23.05.2019

Canarias pone a prueba su nuevo sistema electoral este domingo

Nada más constituirse el Parlamento tras las elecciones de 2015 quedó claro para una mayoría (PSOE, PP, Podemos y Nueva Canarias) que el sistema electoral necesitaba una reforma, la cual se consiguió finalmente en 2018

23.05.2019 | 13:21
Imagen de archivo de un pleno en el Parlamento de Canarias.
Canarias pone a prueba su nuevo sistema electoral este domingo

En mayo de 2015 el sistema electoral de Canarias, para entonces ya muy cuestionado, saltó por los aires: el tercer partido en votos (Coalición Canaria) ganó en escaños, un partido con 54.000 sufragios (Ciudadanos) se quedó sin representación y otro con 5.000 (la Agrupación Socialista Gomera) consiguió tres de los 60 diputados.

Nada más constituirse el Parlamento tras las elecciones quedó claro para una mayoría (PSOE, PP, Podemos y Nueva Canarias) que el sistema electoral necesitaba una reforma, la cual se consiguió finalmente en 2018, aunque con la firme oposición de Coalición Canaria y la Agrupación Socialista Gomera (ASG).

El resultado es un nuevo sistema electoral que amplía en diez el número total de diputados, rebaja las barreras de acceso al Parlamento casi a la mitad e incorpora una segunda urna para una circunscripción autonómica de nueve escaños que se suman a los 61 que se reparten en las siete circunscripciones insulares.

El nuevo sistema electoral es provisional, se ha incluido en una disposición transitoria del Estatuto de Autonomía, recién reformado, y se espera que en la próxima legislatura se apruebe una ley que defina las normas definitivas, para lo que, en teoría, el Parlamento tiene un plazo de tres años.

Pese a la mayor proporcionalidad y pluralidad del nuevo sistema, cabe la posibilidad de que, eventualmente, otra vez los resultados en escaños no se ajusten a los votos emitidos.

Por eso, en su primera prueba el próximo domingo uno de los principales retos será comprobar si el sistema consigue acomodar algo más el voto popular a la composición del Parlamento.

Eso depende de la distribución de los votos: si los electores se comportan de forma parecida a las elecciones generales del 28 de abril, posiblemente no habría grandes polémicas.

En ese caso, el orden de la representación parlamentaria quedaría más o menos alineado con los votos recibidos (excepto en el caso de ASG u otros partidos que consigan concentrar gran número de votos en una sola circunscripción).

Así, aplicando una simulación de resultados con el nuevo sistema electoral, el PSOE, el partido más votado, sería el ganador en escaños si se repiten los resultados del 28 de abril.

También quedarían ordenados en votos y escaños Podemos en segundo lugar, el PP en tercero, Ciudadanos en cuarto, Coalición Canaria en quinta posición y Vox en sexta, en su caso empatado a diputados con ASG, según la simulación.

Pero una distribución diferente de los votos, por ejemplo como la que se dio en las elecciones de 2015, podría llevar a que el recién estrenado sistema electoral diera el triunfo en escaños, de nuevo, a la tercera fuerza política en votos.

Aplicando las normas del nuevo sistema electoral a los resultados de 2015, el Parlamento habría sido diferente, pero no cambiaría que el tercer partido en votos, Coalición Canaria habría obtenido más escaños que el primero (PSOE) y que el segundo (PP).

Así, con el 18 % de los votos, CC conseguiría el 29 % de los escaños, veinte en total, aplicando el nuevo sistema a los resultados de 2015.

Mientras, el PSOE, ganador de las elecciones de 2015 con el 20 % de los votos se quedaría con 17 escaños, el 24 % del total, y el PP, segundo en los comicios con el 19 % de los votos habría obtenido 14 escaños (20 % de la Cámara).

En el caso de Podemos, con tres puntos porcentuales de voto menos que CC (el 15 % del total) se quedaría con 9 escaños (el 13 %, 16 puntos porcentuales menos que CC).

En esa simulación con los resultados de 2015, Ciudadanos habría conseguido entrar en el Parlamento, si bien, con sus 54.375 votos (el 5,94 %) conseguiría dos escaños (el 3 % de los 70), menos que los de ASG, que con 5.090 votos (el 0,56 %) tendría 3 asientos (el 4 % de la Cámara).

Otros seis partidos que aglutinaron más respaldo popular que ASG en 2015 no obtuvieron representación con el viejo sistema y tampoco la conseguirían con el nuevo, debido a que sus votos están dispersos entre varias circunscripciones y no concentrados fuertemente en una sola.

En total, 147.455 votos, el 16,11 % del total, se quedaron sin representación en 2015 en el Parlamento de Canarias, y se reducirían a 93.080 los votos sin escaño, el 10,17 %, con la simulación de la aplicación del nuevo sistema electoral.

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