05 de noviembre de 2019
05.11.2019

Debate con poco de las Islas y mucho de Cataluña

Los cinco candidatos principales, con la excepción de Sánchez e Iglesias pero muy de costado, casi no mencionan a las Islas ni en el bloque sobre cohesión territorial, el más vibrante y con Cataluña como claro pilar

05.11.2019 | 03:39
Pablo Casado (PP), Pedro Sánchez (PSOE), Santiago Abascal (Vox), Pablo Iglesias (Unidas Podemos) y Albert Rivera (Ciudadanos), segundos antes de iniciar el debate.

Con un 30% de indecisos, mucho malestar por la repetición electoral, incertidumbre sobre el bloqueo tras 4 comicios en 4 años y con los bloques de derecha e izquierda muy igualados en las encuestas, los candidatos a La Moncloa de los cinco principales partidos en España, con el de Vox estrenándose, midieron anoche argumentos e intenciones en el único debate a esta escala para las urnas del domingo. Como otras veces, casi nadie combinó las letras que forman la palabra "Canarias", salvo alusiones muy de costado de Pedro Sánchez (también sobre los venezolanos) y Pablo Iglesias, mientras que Cataluña y los nubarrones económicos coparon los tramos más intensos de las 2 horas y 50 minutos.

Los candidatos llegaron al Pabellón de Cristal en orden inverso a su resultado del 28A y los recibieron la presidenta y el vicepresidente de la Academia de Televisión, María Casado y Francisco Moreno. Con gran experiencia en estas lides, el debate lo moderaron Ana Blanco y Vicente Vallés y trató de ser eso: un debate, con interpelaciones, interrupciones y sorpresas teatralizadas, sobresaliendo, de nuevo, Albert Rivera (Cs).

Con Pablo Casado a la izquierda de las pantallas, seguido de Pedro Sánchez, Santiago Abascal, Pablo Iglesias y Rivera, el intercambio lo abrió el líder de Podemos con un primer minuto sobre el bloqueo pidiendo un acuerdo a la izquierda porque, "si suman, habrá gobierno de derechas". Le siguió Rivera afirmando que los españoles "nos piden que no le quitemos más el sueño, sino que cumplamos los suyos" y se comprometió a desbloquear desde el gobierno "en un mes" o desde la oposición. Abascal exigió al Gobierno que las elecciones en Cataluña "se garanticen en libertad" y criticó que "todos anuncien un pacto con el PSOE y compartan el consenso progre sobre ideología de género o autonomías". Sánchez, que sabía que (casi) todos le tendrían de diana, pues Iglesias le hizo varios guiños en busca de un pacto, remarcó que el principal problema ahora es el bloqueo y propuso que se "se deje gobernar a la lista más votada" .

Casado comenzó con las escenas de "violencia" con la visita del Rey a Cataluña. Patinó al decir que Sánchez ha perdido 4 elecciones, pero le culpó de la repetición electoral y afirmó que este domingo hay un referéndum sobre Sánchez. A su vez, alertó del voto a Vox y pidió unificar la derecha en el PP.

En el bloque inicial, el de la cohesión de España, Sánchez aclaró que lo que se sufre es una "crisis de convivencia en Cataluña, no de independencia". Anunció que "construirá concordia con una nueva asignatura: educación en valores civiles, constitucionales y éticos". También una ley para que los consejos de las televisiones autonómicas sean aprobados por dos tercios de los parlamentos, así como incorporar en el código penal un nuevo delito para que no se puedan celebrar referendos "como los dos que hubo con el PP".

Casado le reprochó que el Rey no pueda circular por las calles en Barcelona, que no aplicase la ley de seguridad o exija a Torra cumplir la Constitución inmediatamente. "Usted no está aplicando la ley porque depende de los votos de los independentistas y pretende gobernar con ellos".

Como algunos preveían, lo primero que hizo Rivera fue sacar un adoquín de los rotos en los altercados en Cataluña para criticar a Sánchez que no aplicara el 155. Para Abascal, es "indignante que Sánchez proponga ahora esa penalización de los referendos porque lo permitió Zapatero". A su juicio, "en Cataluña se ha producido un golpe de estado permanente, desde Pujol a Mas", por lo que aboga por suspender la autonomía, entre otras cosas "porque ha fracasado el Estado de las Autonomías por hacernos desiguales".

Iglesias censuró que "solo se hable de Cataluña. Ustedes compiten a ver quién tiene las medidas más duras y todos saben que solo se puede resolver con diálogo, sentido común y mano izquierda". Recordó lo hecho por Suárez con Tarradellas y se congratuló de la "diversidad de España".

Sánchez le recordó al PP que cedió "Tráfico, Justicia, Cárceles, indultó a los de Terra Lliure o se les fugó Puigdemont", pero Casado, como rivera después, le preguntó si Cataluña es o no una nación. El presidente recordó que los estatutos definen a ciertas comunidades como nacionalidades y el líder del PP le replicó que "alguien que no cree en la nación española no merece presentarse a la Presidencia". "

Rivera remarcó luego su procedencia antes de recalcar que "llevamos 40 años de cesiones del PP y PSOE", mostrándolas en un largo folio. Luego, defendió el 155 para "quitar a Torra, que no es un demócrata, sino un xenófobo". Iglesias le pidió a Sánchez no achicarse ante "esta derecha agresiva", afirmando que "España, como Suiza, es un país plurinacional. Trabajemos por una mesa que apueste por la reconciliación".

Política económica. Con una desaceleración reconocida y una crisis que se teme o vislumbra, Iglesias subrayó que los recortes "hay que hacerlos por arriba". Por eso, recurrió a la Constitución para defender que los impuestos sean progresivos. "Recuperemos los 61.000 millones dados a la banca, aprobaremos un salario mínimo de 1.200, revalorizar las pensiones al IPC y una empresa pública de energía que sirva para bajar las facturas". Casado recordó que el PP tuvo que "rescatar el estado de Bienestar en 1996, 2011 y ahora vuelve a haber una desaceleración. Y Sánchez niega la evidencia, pero aprueba decretos electoralistas".

Rivera aludió a su hija y lamentó que "no tengamos derecho a formar una familia "porque los españoles no podemos conciliar. Propongo una ley de familia para beneficiar a 5 millones: la de 2 hijos serán numerosas y habrá un cheque fiscal de 1.200 a final de año y de 2.400 a las de más de 3 hijos", censurando los 41.000 millones por la "corrupción de PP y PSOE: 1.000 euros para cada español".

Abascal cree que el problema es el "despilfarro y el expolio fiscal" por las autonomías y la inmigración", de la que dijo que habría que eliminar la sanidad universal. "Hay una situación dramática con una deuda pública de 1,2 billones y se debe elegir entre autonomías o pensiones".

Sánchez, quien aprovechó para alertar de la "emergencia climática", tiene claro que España es "vulnerable a las guerras comerciales o al brexit, pero tenemos pilares sólidos, crecemos por encima de la media, hemos creado 530.000 empleos desde que gobernamos. Se necesita una respuesta rigurosa, con disciplina fiscal y elevaremos el rango de la economía con una vicepresidencia para Calviño".

Casado censuró lo de pilares sólidos por lo ocurrido con Zapatero. "El socialismo siempre trae la crisis. Si nos votan, la rebaja fiscal será de 700 millones al año y los autónomos se ahorrarán 3.000 euros al año". Para Iglesias, y lo reiteró en política exterior, el problema está en el fraude fiscal de las grandes empresas, "que son las que nos roban y destruyen el Estado del Bienestar".

Cohesión social e igualdad. Mezclando cuestiones, este bloque dejó a un Rivera pidiendo "un mismo sistema educativo y selectividad, y no 17". Casado dijo que no aceptan "ninguna lección sobre violencia de género porque cambiamos el código penal de 1995 para recuperar esa palabra". Además, propone una bajada fiscal "de 700 millones al año y de 3.000 euros para los autónomos". Sánchez anunció un "parque de viviendas para jóvenes", aparte de subrayar la eliminación del copago o alertar de que "ni el PP ni Cs digan nada de la intención de Vox de ilegalizar el PNV". Para Abascal, "es indignante tener por prioridad desenterrar a un muerto" y sostuvo que "la política social también es la seguridad".

El debate, clave si se atiende a lo ocurrido tras los del 28A, cuando se calcula que unos 800.000 electores cambiaron de voto y Cs y Podemos subieron respecto a los sondeos por la actuación de Rivera (en el primero) e Iglesias en el segundo, se cerró con un bloque sobre calidad democrático en el que Casado reivindicó la ley del PP para que gobierne la lista más votada. Además, Rivera le preguntó a Sánchez si dimitirá con un fallo en contra del PSOE por los ERE. Iglesias advirtió de que el PSOE puede usar lo de Cataluña para justificar un pacto con el PP, pero el principal anuncio lo hizo Sánchez con la ilegalización de la Fundación Franco. Esto, por supuesto, envalentonó a Abascal que, curiosamente, elogió la ley de Memoria de Zapatero si servía para encontrar a los familiares, pero censuró la exhumación del dictador Franco, al que no llamó así, por contrariar la voluntad de su familia. Luego, le reprochó a Iglesias ser el único que se presenta como comunista y recordó la persecución que ha sufrido por sus ideas, mientras que Iglesias remarcó que, en Alemania, no se permitiría lo que dice Abascal.

A Sánchez, el líder de VOX le pidió que conociera la historia del PSOE, mientras Rivera lamentó que solo se hable de "los odios del 34". Para el presidente, por el contrario, con lo de Franco se ha dignificado el país. Casado y Rivera le preguntaron si pactará o ilegalizará a independentistas y Sánchez les culpó del bloqueo. Ya en política exterior, el que más se alejó del resto fue Abascal, que cerró con un "viva España".

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