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La ciencia sale al rescate de la piña de El Hierro para frenar su mayor crisis

La fruta tropical, la joya del campo de la isla, acumula campañas marcadas por una drástica caída de la producción debido a plagas y enfermedades

Un agricultor recoge una piña tropical en una finca de El Hierro.

Un agricultor recoge una piña tropical en una finca de El Hierro. / Ricardo Canino

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Daniel Millet

Daniel Millet

Santa Cruz de Tenerife

La piña tropical de El Hierro, uno de los principales motores del sector primario de la isla y un cultivo estrechamente ligado a la identidad del Valle de El Golfo, afronta el mayor reto de su historia reciente. Tras varias campañas marcadas por una drástica caída de la producción debido a plagas y enfermedades, las administraciones públicas y el sector productor han puesto en marcha un ambicioso plan de recuperación que combina investigación científica, innovación agraria y una inversión superior a 1,4 millones de euros para devolver la competitividad a un producto estratégico para la economía insular.

La recuperación de este cultivo fue el gran eje de la IV Feria de la Piña, celebrada este fin de semana en el municipio de La Frontera. Más allá de su carácter festivo y gastronómico, el encuentro se convirtió en el escaparate del conjunto de actuaciones impulsadas para salvar un cultivo que concentra el 98% de la producción de piña tropical de Canarias y constituye una fuente esencial de empleo y riqueza para numerosas familias herreñas.

Durante la presentación del evento, el presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, que recorrió una finca de esta fruta en El Hierro, destacó que la piña tropical es mucho más que una producción agrícola de calidad. A su juicio, representa una actividad «fundamental» para la economía local, forma parte del paisaje del Valle de El Golfo y constituye uno de los productos más emblemáticos de la isla. Asimismo, reafirmó el compromiso del Ejecutivo autonómico de mantener una línea de trabajo estable junto a agricultores y cooperativas para garantizar el futuro del cultivo.

Una crisis marcada por plagas y enfermedades

La necesidad de actuar responde a una crisis sin precedentes. La expansión de la cochinilla algodonosa y del virus de la marchitez ha provocado un importante descenso del rendimiento de las explotaciones, reduciendo las cosechas desde los más de dos millones de kilos anuales registrados en las mejores campañas hasta cifras que oscilan entre las 700 y las 900 toneladas. Esta situación también ha reducido la superficie agrícola en explotación activa hasta unas 80 hectáreas, comprometiendo la viabilidad económica de muchas explotaciones.

La principal herramienta para revertir esta situación procede de la ciencia. El Instituto Canario de Investigaciones Agrarias (ICIA), junto al Servicio de Sanidad Vegetal de la Dirección General de Agricultura, desarrolla un programa basado en la producción de 75.000 plantas de la variedad roja española obtenidas mediante técnicas de cultivo in vitro, un sistema que permite disponer de ejemplares libres de virus y con mayores garantías sanitarias. Estas plantas se distribuirán progresivamente entre los agricultores y parte del material servirá para consolidar campos de plantas madre que aseguren futuras multiplicaciones y la renovación de las explotaciones.

Una inversión superior a 1,4 millones de euros

El respaldo económico completa esta estrategia. Además de la inversión global de 1,4 millones de euros, el Gobierno de Canarias ha destinado 444.886 euros en ayudas directas a la Sociedad Cooperativa Campo de Frontera y a la SAT Frutas de El Hierro. De esta cantidad, 173.000 euros se reservan para la creación de un campo de plantas madre, mientras que también se contemplan actuaciones como la desinfección de suelos, proyectos de innovación agraria y nuevas ayudas dentro del programa POSEI para respaldar la producción local.

La IV Feria de la Piña, donde se abordó esta estrategia, reunió a productores, investigadores, administraciones y ciudadanía en torno a un amplio programa de actividades. La cita incluyó espacios de exposición y venta directa, degustaciones, demostraciones culinarias, talleres participativos, actividades infantiles, un taller de coctelería con piña, un showcooking con maridaje de vinos de La Frontera y una exposición sobre la historia, el cultivo y las características de este fruto.

Nuevas vías de comercialización para aumentar la rentabilidad

Como antesala del encuentro se celebraron las Jornadas Formativas de la Piña, en las que agricultores, técnicos, investigadores, profesionales de la restauración y expertos en nutrición analizaron nuevas técnicas de manejo fitosanitario, las posibilidades gastronómicas del producto y estrategias para abrir nuevas vías de comercialización. Entre ellas destacan la transformación de la fruta en productos de IV Gama, ya pelada y preparada para el consumo, el impulso al agroturismo, la venta directa y la creación de marcas propias, con el objetivo de incrementar el valor añadido de la producción y mejorar la rentabilidad de las explotaciones.

El objetivo final de esta alianza entre ciencia, inversión pública y sector productor es devolver a la piña tropical herreña el protagonismo que históricamente ha tenido en la agricultura de la isla.

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