Los niños pequeños enferman con asiduidad, la mayoría de veces porque su sistema inmunológico no está completamente desarrollado ni preparado para combatir virus y bacterias.

Muchas enfermedades que padecen los niños son estacionales. Desde septiembre a marzo es muy común los resfriados por la presencia de virus como la gripe; de abril a agosto también las enfermedades más comunes son causadas por la alergia, las infecciones gastrointestinales o las auditivas.

Enfermedades en niños de septiembre a diciembre

En estos meses, los virus respiratorios son los principales causantes de las enfermedades de los niños

Catarros

Con los cambios de tiempo y de temperaturas aparecen los virus en los meses de septiembre y octubre, y los catarros comienzan a ser comunes tanto en adultos como en niños. Según la Asociación Española de Pediatría, puede haber diferentes tipos de catarros: " rinitis (mucosidad nasal), una faringitis (dolor de garganta), una laringitis (tos ronca) o una bronquitis (tos y ruidos respiratorios)". Produce mocos, tos y malestar, y en niños pequeños suele ir acompañado de fiebre.

Se suelen curar solos, pero en caso de que veamos que es el cuadro de enfermedad del niño es grave, debemos acudir al pediatra.

Gripe

Los meses de noviembre y diciembre son en los que mayor casos de gripe hay. Aunque la vacuna antigripal no te exime de coger el virus, sí que previene de pasar una enfermedad grave. Los mayores de 6 meses pueden vacunarse de la gripe, y es que los niños pequeños transmiten muy bien la enfermedad a otras personas.

La gripe produce un cuadro mayor que los catarros. Lo síntomas más comunes son la tos, mocos, fiebre y malestar en las articulaciones.

Conjuntivitis

En los meses de más frío, noviembre, diciembre y enero, el viento y el frío hace que los ojos se sequen con mayor facilidad y que se produzca una mayor posibilidad de padecer conjuntivitis. Para evitarlo, es esencial enseñar a nuestros hijos hábitos de higiene como el lavado de manos y no llevarse nunca las manos a los ojos, sino usar un pañuelo nueve para tocarlos.

Neumonías

Las neumonías son una de las enfermedades más comunes en niños que más peligran a su salud. Según datos de Unicef, "cada 39 segundos muere un niño a causa de la neumonía, y casi todas esas muertes son prevenibles". La neumonía produce tos, fiebre, mocos y una gran dificultad para respirar. Las bacterias y los virus provocan esta enfermedad. La contaminación incrementa la posibilidad de padecer neumonía y el lavado de manos, el agua limpia y nutrición adecuada previene de contraer la enfermedad.

Enfermedades en niños de abril a agosto

Durante estos meses, las enfermedades más comunes son la otitis o las relacionadas con el calor y la alimentación.

Alergias respiratorias

Con la primavera surge la proliferación de las alergias. Los síntomas más comunes son el picor y lagrimeo de ojos, acumulación de mucosidad y complicación respiratoria. Si se sospecha que nuestro hijo o hija tenga alergia, debemos acudir al pediatra.

Gastroenteritis

Durante los meses de más calor, hay mayor probabilidad de que los alimentos pasen a estar en un mal estado y produzcan gastroenteritis. Los síntomas más comunes son la diarrea, el dolor de tripa, las náuseas, los vómitos, el malestar y la fiebre. Esta enfermedad produce deshidratación que debemos reponer mediante agua y líquidos con sales minerales como el suero fisiológico.

Otitis

Con las piscinas y la playa, la posibilidad de padecer otitis externa incrementa. Según el National Institute on Deafness and Other Communications Disorders, "cinco de cada seis niños tienen por lo menos una infección del oído antes de cumplir los tres años de edad", ya que es muy común padecer esta enfermedad cuando se es niño. La otitis interna la produce un virus o una bacteria, y ese catarro que hace que las partes del oído interno se inflamen y se acumule líquido detrás del tímpano.

Insolación

En los meses de junio, julio y agosto la falta de hidratación y el calor sofocante pueden provocar golpes de calor o insolación. Por eso, debemos estar muy pendientes de las necesidades fisiológicas de los niños y niñas.