Suscríbete

eldia.es

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Acceso al mercado laboral

Empleabilidad contra el estigma de la FP

La Formación Profesional desbanca a la universidad en inserción laboral y atrae cada vez a más alumnos

Alumnos del programa Creamos Oportunidades en Hostelería y Turismo de la Fundación MSM.

En noviembre, los tres empleos donde más creció el número de contratos fueron de la rama de hostelería, según datos del Observatorio de las Ocupaciones del SEPE. En concreto, se contrataron 192.444 camareros asalariados, el 413,4% más que un año antes, además de 32.565 ayudantes de cocina (el 215,89% más) y 30.087 cocineros (el 199,45% más).

Junto con ellos, perfiles como el de vendedor en tiendas y almacenes, monitor de ocio, albañil, conductor o empleado administrativo se sitúan en la lista de los 15 puestos con un mayor volumen de contratos y cuya variación interanual es positiva y creciente. Tienen en común que son posiciones en las que falta mano de obra, en atención a lo que los empresarios llevan meses señalando. La última encuesta a las empresas del Banco de España, también de noviembre, ya refleja esta realidad: el 27,2% de las organizaciones españolas encuentra dificultades a la hora de cubrir puestos de trabajo, lo que supone más del doble que hace un año. En algunas ramas como la construcción y la agricultura, la proporción sube al 40%, mientras que supera el 30% en hostelería, información y comunicaciones o transporte.

Hacer que coincida lo que las empresas necesitan con lo que sale de las aulas es uno de los retos de la nueva ley de Formación Profesional (FP) aprobada en septiembre. La normativa tiene como principales objetivos el de integrar toda la oferta, reforzar la parte dual (prácticas en empresas) y adaptarse en todo lo posible a las demandas del mercado laboral y del territorio. Juan Carlos Tejeda, director del departamento de Educación y Formación de CEOE, cree que el "alejamiento entre el mundo académico y empresarial" ha generado una situación "preocupante" en cuanto a captación de talento. Y considera que "sin duda alguna" la FP va a ayudar a reducir el desequilibrio entre oferta y demanda, y a contribuir "a que las empresas puedan encontrar profesionales mucho más ajustados a sus necesidades".

Por ahora, se observa un interés creciente de los empleadores que está empujando la tasa de ocupación de la Formación Profesional. Durante 2020 se contrató el 55% más de titulados de FP (3.307.065 personas) que con grados universitarios (2.140.285 personas), según cifras del Observatorio de las Ocupaciones del SEPE.

Este año, con la pandemia ejerciendo su influencia todavía en la economía y el empleo, los ciclos relacionados con sectores de la gestión administrativa, la sanidad o la educación son los más demandados, además de los relacionados con las nuevas tecnologías y la digitalización, enumera Tejeda. Y de acuerdo con el SEPE, los grados con mayor empleabilidad son los medios de Gestión Administrativa, Cuidados Auxiliares de Enfermería e Instalaciones Eléctricas y Automáticas; y los superiores de Administración y Finanzas, Educación Infantil e Integración Social.

La elevada posibilidad de encontrar trabajo tira y, en los últimos años, los alumnos no dejan de llamar a las puertas de la FP. Si se matricularon 887.710 estudiantes en el curso 2019/2020, en el 2020/2021 se ha rozado el millón de inscritos. Y siguen aumentando. El Gobierno ha anunciado la creación de 200.000 plazas públicas en cuatro años. Sin embargo, el director de Adecco Group Institute, Javier Blasco, estima que son insuficientes para cerrar las dos brechas existentes: la de la citada escasez de trabajadores cualificados y la referente a que no hay bastantes plazas para los alumnos potenciales. "Todos los años se quedan miles de chicos y chicas sin poder entrar en la FP que les gustaría", relata.

En España, tres de cada 10 estudiantes escogen matricularse en FP sobre el total en enseñanzas postobligatorias, según el Observatorio de Caixabank Dualiza. Aunque desde Adecco destacan que este porcentaje sigue por debajo de la media de la OCDE. "Hay una razón cultural", comenta Blasco, quien explica que "todavía existe un sesgo" hacia la FP, por falta de comunicación y asesoramiento, que mantiene las creencias de que no proporciona el mismo recorrido académico, sueldo o reconocimiento de otros estudios. "En industria, metal o construcción los salarios están en torno a 40.000 o 50.000 euros. ¿Qué grados los ofrecen hoy en día?", se pregunta.

"Aún hay mucha gente que la sigue viendo como para gente que no es capaz de sacarse otra cosa y creo que te prepara mucho mejor que muchas carreras, másteres y otros cursos", afirma con rotundidad Carmen Fernández, alumna del grado medio dual en hostelería que este año comenzó en el C.I.F.P. Compostela de Santiago, en el marco del programa Creamos Oportunidades de la Fundación Mahou San Miguel.

Esta percepción no fue un freno para esta viguesa de 20 años, que buscaba una inserción laboral rápida. "FP era mi mejor opción ya que te especializa y te enseña lo que es el trabajo en la vida real; sales muy preparado para directamente entrar a trabajar", asegura. El sueño de Carmen, que empezará a hacer prácticas en empresas en marzo, tras haber completado los 6 meses de formación teórica, es trabajar en un hotel. Si la pandemia lo permite, está convencida de que será "mucho más fácil encontrar un buen trabajo haciendo esta FP".

Compartir el artículo

stats