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Gonzalo Bernardos alerta del gran problema que sufren los trabajadores canarios: "Las pensiones son muy altas y los salarios son muy bajos"

El economista señala que España combina una de las tasas de sustitución más elevadas de la OCDE con salarios relativamente bajos, una situación que genera una brecha entre quienes trabajan y quienes se jubilan

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Lucía Feijoo Viera

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Luis Miguel Mora

Luis Miguel Mora

Gonzalo Bernardos ha puesto sobre la mesa un dato que considera preocupante para los trabajadores españoles y que refleja una realidad sobre el futuro del sistema de pensiones. El economista ha comparado la cuantía media de jubilación con el salario más habitual, una relación que, según su análisis, muestra una diferencia que puede generar dudas sobre la sostenibilidad del modelo de la Seguridad Social.

Esta es una de las grandes paradojas del sistema, porque mientras una parte importante de los trabajadores continúa teniendo salarios relativamente bajos, los nuevos jubilados cobran prestaciones cada vez más elevadas. El resultado es que, aunque la pensión media no supera al salario medio, sí puede quedar por encima del sueldo que percibe el trabajador más habitual.

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Las pensiones de la Seguridad Social son "muy generosas"

Durante su intervención en Al Rojo Vivo, de LaSexta, Bernardos resumió la situación con dos ideas:

  • Por un lado, aseguró que las pensiones españolas son "muy generosas" en comparación internacional.
  • Por otro, apuntó que el mercado laboral sigue caracterizado por salarios modestos, especialmente entre quienes cobran el salario mínimo o trabajan con jornadas parciales.

El economista utiliza como referencia la tasa de sustitución, el indicador que permite comparar la pensión que recibe una persona cuando se jubila con el último salario que percibía. Según explica, España tiene el 83,5%, frente al 53% de Alemania en la comparación que realizó durante el programa. Esta diferencia explica por qué un jubilado puede mantener una proporción elevada de sus ingresos anteriores al abandonar el mercado laboral.

La pensión media no supera al salario medio, pero la comparación cambia al comparar el sueldo más frecuente

Los datos de la Seguridad Social son claros, y muestran que salario medio y salario más frecuente no son lo mismo. El salario medio se obtiene sumando las remuneraciones de todos los trabajadores y dividiendo el resultado entre el número de empleados. Los salarios más elevados suben considerablemente esa cifra.

En cambio, el salario modal refleja la remuneración que aparece con mayor frecuencia entre los trabajadores. Es un indicador mucho más útil para aproximarse a la situación de quienes se encuentran en los tramos salariales más habituales.

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Los salarios bajos cada vez son más frecuentes / Freepik

Con los datos de 2026, el salario más frecuente se sitúa alrededor de los 16.500 euros brutos anuales, equivalentes a unos 1.178 euros brutos al mes en 14 pagas. La cifra llama la atención al compararse con la pensión media de jubilación, que en agosto de 2026 alcanza los 1.574,90 euros mensuales.

La diferencia es de 396 euros al mes, aunque hay que tener en cuenta que se trata de dos indicadores diferentes: uno representa el salario que aparece con mayor frecuencia y el otro es una media de las pensiones de jubilación.

Ahí está el problema que destaca Gonzalo Bernardos. Esto no significa que todos los pensionistas cobren más que todos los trabajadores, sino que la distribución de los salarios hace que una parte importante de los empleados tenga ingresos inferiores a los de un jubilado medio.

El salario mínimo y los contratos parciales explican parte del problema

Bernardos apuntó directamente al comportamiento del mercado laboral. Según explicó, actualmente existen "dos tipos de personas":

  1. Quienes cobran el salario mínimo, un grupo que considera cada vez más numeroso.
  2. Los trabajadores que se encuentran por debajo de determinados niveles salariales debidos, entre otros factores, a la jornada parcial.

La evolución del SMI ha permitido elevar los ingresos de los trabajadores con las remuneraciones más bajas. Sin embargo, el problema que plantea el economista es que el crecimiento de los salarios no ha eliminado la distancia existente entre las rentas laborales más habituales y las pensiones.

"La década pasada fue una década perdida y muchos trabajadores, desgraciadamente, lo continúan padeciendo"

Gonzalo Bernardos

— Economista

Además, España todavía no habría recuperado en 2026 el nivel de poder adquisitivo que tenía en 2007, antes de la gran crisis económica.

Las nuevas jubilaciones elevan todavía más la comparación

La diferencia no se limita a la pensión media de todo el sistema. Las personas que se incorporan actualmente a la jubilación lo hacen con carreras de cotización más largas y bases reguladoras superiores, lo que eleva la cuantía de las nuevas altas.

En agosto de 2026, la pensión media de las nuevas altas de jubilación se sitúa alrededor de los 1.707 euros mensuales. Esa cantidad supera en más de 500 euros el salario modal utilizado en la comparación.

La diferencia también es muy marcada entre los distintos regímenes. Los jubilados procedentes del Régimen General perciben una pensión media de unos 1.733,70 euros mensuales, mientras que quienes cotizaron principalmente como autónomos reciben alrededor de 1.062,10 euros.

El problema que plantea esta comparación va más allá de determinar quién cobra más. La cuestión de fondo es cómo financiar un sistema de pensiones con una tasa de sustitución elevada cuando los salarios sobre los que se realizan las cotizaciones siguen siendo relativamente bajos.

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