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La menor oferta de vivienda vacacional golpea al turismo extrahotelero en Canarias

El alojamiento en apartamentos, cámpins y rurales registra una caída del 4% en pernoctaciones y un 3,3% en viajeros, una evolución dentro de lo previsto por el sector

Terraza de una vivienda vacacional en Canarias.

Terraza de una vivienda vacacional en Canarias. / E. D.

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Irene Mederos

Irene Mederos

Las Palmas de Gran Canaria

La vivienda vacacional cae y con ella el turismo extrahotelero. La nueva encuesta de ocupación en alojamientos alternativos del Instituto Nacional de Estadística (INE) registra menos pernoctaciones y menos viajeros que en julio de 2025. En concreto, un 4% menos de noches en apartamentos, cámpines y rurales –hasta un total de 2,58 millones– y una reducción del 3,3% de turistas. Los datos, eso sí, no generan alarma en parte del sector. El presidente de la Asociación Española de Turismo Rural (Asetur), Pedro Carreño, explica que la evolución está dentro de lo previsto y recuerda que, en el caso del turismo rural, "ha mantenido unos niveles de reservas elevados durante el verano".

Dentro de la clasificación estadística de turismo rural se incluyen las viviendas vacacionales. Este tipo de hospedaje es uno de los grandes señalados en las Islas. Tras años con escasas limitaciones, el alquiler turístico se ha enfrentado en los últimos años a una ofensiva regulatoria que buscaba ordenar un sector que crecía sin freno. En noviembre de 2025, el Parlamento regional aprobó la Ley de Ordenación Sostenible del Uso Turístico de Viviendas, que entró en vigor en diciembre de ese año. La norma establece que el uso de viviendas vacacionales estará estrictamente limitado en proporción al uso residencial. Además, se prohíbe la apertura de nuevos alojamientos turísticos durante los próximos cinco años. En consecuencia, con respecto a julio del ejercicio anterior, la oferta ha disminuido en 6.957 casas, mientras que los ingresos se han reducido un 12,1%.

Carreño achaca parte de la reducción del número de pernoctaciones y viajeros a la disminución del número de alquileres turísticos. No obstante, insiste en que los establecimientos de turismo rural que continúan operativos mantienen una evolución positiva. "Quienes trabajamos en el sector lo seguimos haciendo en la misma sintonía y no hemos cerrado las instalaciones", apunta. En términos absolutos, 373.974 turistas se hospedaron en alojamientos extrahoteleros con una estancia media de 4,56 noches en el caso de los cámpines, 6,9 en apartamentos y 3,7 en rurales.

Asimismo, Carreño evita plantear la vivienda vacacional como una competencia directa del turismo rural. "A nosotros no nos hace ningún daño", asegura, aunque sí advierte del impacto que puede tener sobre el territorio y la identidad de los pueblos. A su juicio, el problema está relacionado con la transformación del medio rural y la pérdida de identidad de algunos municipios. "El daño es de otra forma: al territorio, a la vida de los pueblos y a su desarrollo", subraya.

Evolución de la actividad turística

La realidad turística del Archipiélago empieza a dibujar un escenario de moderación tras varios años de cifras récord. Los crecimientos más destacados dan paso ahora a porcentajes más contenidos sobre unas magnitudes todavía millonarias. Canarias cerró 2025 con 18,2 millones de viajeros y un gasto turístico extranjero que alcanzó la cifra histórica de 23.185 millones de euros. En este contexto, las estadísticas reflejan que agosto cerró el tercer mes consecutivo con menos turistas que el mismo periodo del año anterior, una ralentización que –de nuevo– no implica un cambio de tendencia, pero sí un ajuste después de los máximos registrados en los últimos ejercicios.

Dentro de este escenario, los datos muestran además un comportamiento desigual entre los distintos tipos de alojamiento. Mientras los hoteles canarios ganan viajeros, los establecimientos extrahoteleros acusan un retroceso. El Instituto Nacional de Estadística (INE) contabilizó en julio un incremento del 5,1% de turistas en los hoteles respecto al mismo mes del año anterior, mientras que las pernoctaciones crecieron un 2,4%.

El presidente de la Asociación Española de Turismo Rural (Asetur) resta importancia a esta evolución y considera que la caída registrada en los alojamientos alternativos responde más a una situación puntual que a un cambio de comportamiento del visitante. "Ha sido puntual y no es un porcentaje muy significativo", afirma. Además, recuerda que la ocupación del turismo rural durante agosto "ha sido un récord" y confía en que el sector mantenga su atractivo gracias al valor diferencial de los espacios rurales del Archipiélago.

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Fuente: La Provincia - Diario de Las Palmas

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