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En Galicia

De la alarma por espionaje al aval de Defensa: 24 horas que despejan el futuro de la fábrica china en Ferrol

Robles comunica a Rueda que su departamento avalará la planta de SAIC en el puerto exterior de Ferrol, con condiciones operativas

Desembarco de los coches de SAIC en Ferrol, el pasado mes.

Desembarco de los coches de SAIC en Ferrol, el pasado mes. / Kiko Delgado /EFE

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Manolo Rodríguez

A Coruña

En apenas un día, la fábrica de SAIC en Ferrol ha pasado de quedar bajo la sombra del espionaje a recibir el aval de Defensa. Las dudas que el lunes coincidieran en sacar a la luz sendas informaciones de El País y El Mundo sobre los recelos del Ejército y del CNI por la cercanía de la futura planta al Arsenal y a Navantia tuvieron ayer una respuesta de la propia ministra. Margarita Robles llamó al presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, para comunicarle que su departamento informará a favor del proyecto.

El respaldo no supone un cheque en blanco. Según fuentes del Gobierno gallego, Defensa garantiza su informe favorable «sin perjuicio de las condiciones operativas» que considere necesarias dentro de sus competencias. Son requisitos que, según esas mismas fuentes, también se aplican a otras empresas que desarrollan su actividad cerca de instalaciones militares, como el control de entradas y salidas de buques o restricciones al uso de drones. El Ministerio no se opondrá, por tanto, a una inversión que todavía debe recibir la autorización del Consejo de Ministros.

La llamada de Robles rebaja en 24 horas una tensión que había irrumpido en un proyecto que Xunta y Gobierno tramitan juntos desde hace meses. Las informaciones publicadas el lunes atribuían a Defensa y a los servicios de inteligencia alertas por un posible riesgo de espionaje. La parcela elegida en el puerto exterior de Ferrol está cerca del Arsenal y del astillero de Navantia, donde se construyen las fragatas F-110 y se trabaja con sistemas militares estadounidenses.

El riesgo apuntado era el espionaje industrial y la exposición de los movimientos de buques de la Armada ante un rival geoestratégico de primer nivel. Fuentes del Ejecutivo central confirmaron que esos informes estaban bajo estudio, aunque el Gobierno mantuvo desde el primer momento su apoyo a la fábrica.

Sorpresa

Rueda había reaccionado con sorpresa. El presidente gallego consideró «difícil de entender» que las dudas surgieran después de meses de colaboración entre ambas administraciones y reclamó al Ejecutivo que compatibilizase la seguridad nacional con una "oportunidad histórica" para Galicia. Un día después, la conversación con Robles despeja el principal interrogante político abierto sobre la operación, aunque deja pendiente conocer qué condiciones concretas podrá exigir Defensa.

En juego está uno de los mayores proyectos industriales captados por Galicia. SAIC, grupo con capital del Gobierno chino y propietario de MG, proyecta invertir 200 millones de euros y levantar en los antiguos terrenos de Amper, 70.000 metros cuadrados, su primera fábrica europea. La previsión es iniciar las obras en 2027 y ponerla en marcha antes de que termine 2028, con capacidad para producir 120.000 vehículos al año. Las distintas informaciones aportadas sitúan el empleo previsto entre 2.000 puestos directos e indirectos y 2.300 empleos.

El aval de Defensa elimina una posible barrera de peso, pero no equivale todavía a la autorización definitiva. Por tratarse de una inversión extranjera vinculada a una infraestructura crítica, el proyecto necesita el visto bueno del Consejo de Ministros. Aunque no debe haber problema. Ferrol conserva así intactas sus opciones de acoger la planta, ahora con el respaldo de un departamento cuya posición había quedado bajo sospecha solo unas horas antes.

Fuente: La Opinión A Coruña

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