Es oficial: la UE cambia los billetes de avión a partir de este verano y los pasajeros tendrás más derechos en sus vuelos
La reforma de los derechos de los pasajeros introduce nuevas obligaciones para las aerolíneas, limita algunos recargos y modifica la forma en que se mostrarán los precios de los vuelos

Redacción
Los turistas que vayan a viajar en avión este verano habrán comprobado que el precio final del billete puede aumentar considerablemente durante el proceso de compra. La selección de asiento, el equipaje de mano, la facturación o el embarque prioritario son algunos de los extras que las aerolíneas añaden al importe inicial. Sin embargo, esta práctica podría cambiar próximamente, ya que la Unión Europea ha aprobado una nueva normativa para reforzar los derechos de los pasajeros y evitar cargos poco transparentes.
Esta es una de las mayores actualizaciones de la normativa desde la entrada en vigor del Reglamento 261/2004. La reforma pretende aumentar la transparencia en la venta de vuelos, reforzar la protección de los viajeros y reducir las dificultades a la hora de reclamar una compensación.

Pasajeros esperando para facturar en un aeropuerto de Canarias. / José Pérez Curbelo
El acuerdo ha sido respaldado por el Parlamento Europeo y el Consejo, pero las nuevas reglas todavía deberán superar los últimos trámites administrativos y contarán con un periodo de adaptación para que las compañías aéreas modifiquen sus sistemas. Por ello, la aplicación práctica de la mayoría de las medidas no llegará hasta bien entrado 2027.
Un precio más claro desde el primer momento
Uno de los cambios más importantes afectará a la forma en la que las aerolíneas presentan sus tarifas. Hasta ahora era habitual que muchas compañías anunciaran precios muy bajos que aumentaban durante el proceso de compra al añadir servicios como la maleta de cabina o la selección de asiento. Con la reforma, el precio inicial deberá mostrarse de forma mucho más transparente, incluyendo por defecto una tarifa con equipaje de mano tipo trolley.
Será el pasajero quien, si decide viajar únicamente con un pequeño artículo personal bajo el asiento, pueda escoger voluntariamente una modalidad más económica. El objetivo es facilitar la comparación entre compañías y evitar el llamado "precio por goteo", en el que el coste final del viaje solo se conoce al terminar la reserva.
Más protección frente a errores y cancelaciones
La reforma también modifica algunas condiciones habituales de los contratos de transporte. Desaparecen determinados recargos por pequeños errores al realizar la reserva. Las compañías no podrán cobrar por corregir fallos tipográficos menores en el nombre del pasajero, siempre que se soliciten antes del vuelo y se limiten a errores de escasa entidad.
Además, quienes ya hayan realizado el check-in por internet tendrán derecho a solicitar la impresión de la tarjeta de embarque en el aeropuerto sin pagar un suplemento.La nueva normativa también pretende agilizar las compensaciones cuando se produzcan retrasos o cancelaciones.
Las aerolíneas deberán informar electrónicamente a los pasajeros sobre sus derechos en un plazo máximo de cuatro días desde la incidencia.
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