Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Innovación

España testa en el Mediterráneo unas nuevas puertas de arrastre para reducir el impacto de la flota

Una campaña con científicos del IEO-CSIC evaluará si este sistema permite mantener la eficacia de la pesca a la vez que minimiza su huella ambiental

El oceanográfico «Emma Bardán», gestionado por la Secretaría General de Pesca.

El oceanográfico «Emma Bardán», gestionado por la Secretaría General de Pesca. / MAPA

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Jorge Garnelo

Vigo

El Emma Bardán posee 29 metros de eslora y 7,5 metros de manga que lo convierten en el más pequeño de los tres buques de investigación de la Secretaría General de Pesca, una flota que completan el Vizconde de Eza y el Miguel Oliver. A pesar de sus dimensiones, cuenta con dos laboratorios científicos y un diseño específico para minimizar los ruidos y las vibraciones bajo el mar, lo que permite al oceanográfico obtener datos acústicos de alta calidad en las campañas que realiza.

A bordo de esta embarcación y con el apoyo de un pesquero comercial, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, el Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC) y la Comisión General de Pesca del Mediterráneo (CGPM) de la FAO han iniciado este miércoles una misión científica en aguas de la costa de Alicante para analizar el comportamiento de las puertas de arrastre semipelágicas, conocidas como puertas voladoras, una tecnología llamada a reducir el impacto del arrastre sobre el fondo marino. La expedición se prolongará hasta el próximo 22 de julio y busca determinar si este sistema puede disminuir la alteración de los lechos sin afectar a la eficiencia de las capturas, uno de los principales retos a los que se enfrenta esta flota.

Puertas de arrastre que se probarán en la nueva campaña.

Puertas de arrastre que se probarán en la nueva campaña. / MAPA

La campaña tiene especial relevancia para las pesquerías mediterráneas que emplean este arte, responsables de la captura de especies de elevado valor comercial como la merluza, la gamba de altura y la gamba rosada. De la misma también se obtienen el salmonete de fango y la pota, así como el jurel, la galera o la breca.

Los investigadores compararán en condiciones reales de pesca el funcionamiento de las puertas semipelágicas con el de las puertas convencionales, utilizadas habitualmente para mantener abierta la boca de la red durante el arrastre. Antes y después de cada lance, el Emma Bardán realizará un cartografiado detallado de las zonas para medir la huella dejada por los dos tipos de estructuras. Además, efectuará perfiles de la columna de agua mediante equipos oceanográficos CTD para analizar distintos parámetros, como la turbidez generada durante la operación, un indicador de la alteración provocada sobre los sedimentos.

Suscríbete para seguir leyendo

Fuente: Faro de Vigo

Tracking Pixel Contents