Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Santiago Niño Becerra, economista, alerta del elevado coste de las olas de calor durante este verano: "Por encima de 30 ºC, la productividad cae un 3 % por cada grado adicional"

El experto advierte de que las altas temperaturas tendrán un fuerte impacto sobre la economía española y avisa de una reducción de ingresos y un aumento de la desigualdad si continúa el calentamiento global

La ola de calor remitirá a partir del jueves tras cuatro días de temperaturas extremas y de inéditos avisos rojos en el norte de España

Otras

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Luis Miguel Mora

Luis Miguel Mora

El calor extremo no solo afecta a la salud, también tiene consecuencias directas sobre la economía. Así lo ha advertido el economista Santiago Niño Becerra, quien ha explicado cómo las altas temperaturas reducen la productividad de un país y pueden agravar los efectos negativos de las olas de calor sobre trabajadores, empresas y actividad económica.

Casi todas las comunidades autónomas, entre ellas Canarias, mantendrán activas esta semana alertas por altas temperaturas hasta el fin de semana. El verano ha entrado con fuerza en España y aunque el país está más acostumbrado que otros territorios europeos a soportar episodios de calor extremo, las temperaturas por encima de los 40 °C tienen un impacto evidente.

Por qué el Acuerdo de París está ayudando al planeta a evitar 57 días del calor extremo cada año

Sara Fernández

El mayor uso del aire acondicionado, el aumento del consumo energético, las pausas obligadas en determinados trabajos y la caída del rendimiento en las horas centrales del día terminan repercutiendo de forma notable en la economía.

La productividad disminuye cuando sube la temperatura

El experto asegura que el calor tiene un coste "muy elevado" y señala que en el caso de España, los perjuicios económicos derivados de las altas temperaturas podrían alcanzar los 104.000 millones de euros en 2030, teniendo en cuenta los diferentes efectos que generan sobre la actividad económica.

Niño Becerra destaca que el calor tiene un gran efecto sobre el rendimiento de los trabajadores. Según explica, cuando la temperatura supera los 30 grados, la productividad comienza a resentirse de forma significativa.

"A nivel general, por encima de 30 °C la productividad cae el 3 % con cada grado adicional que la temperatura suba", afirma el economista. Esta pérdida de rendimiento repercute directamente en la actividad de las empresas y, por extensión, en el crecimiento económico.

Menos ingresos para las familias

El análisis del economista también mira a largo plazo. Si el incremento medio de la temperatura alcanza los 2,7 grados a finales de siglo, un escenario que considera acorde con la tendencia actual, las consecuencias serían mucho más profundas.

En ese supuesto, sostiene que "el ingreso de las familias puede caer el 33 %", una reducción que tendría efectos directos sobre el consumo, el ahorro y la calidad de vida de los hogares. Niño Becerra plantea un dilema que considera difícil de resolver.

En su opinión, reducir las emisiones y limitar la contaminación implica asumir un menor crecimiento económico a corto plazo: "Hay que renunciar a PIB: se crece porque se contamina".

Sin embargo, también advierte de que mantener el modelo actual tendría un coste aún mayor: "No hacerlo también tendrá consecuencias: cuanto mayor sea el calentamiento, más pobreza y más desigualdad".

El economista concluye su reflexión con un mensaje poco optimista sobre el futuro, al considerar que el impacto económico del cambio climático obligará a afrontar importantes desafíos durante las próximas décadas: "Vienen tiempos difíciles".

Tracking Pixel Contents