Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El Estatuto de los Trabajadores lo hace oficial: cuatro días de permiso retribuido por olas de calor y episodios prolongados de altas temperaturas

La legislación laboral contempla este permiso especial vinculado a fenómenos meteorológicos extremos, aunque su aplicación depende de que concurran determinadas circunstancias y no se activa automáticamente por las altas temperaturas

Ni tinto de verano ni cerveza al sol: ¿qué bebidas tomar durante las olas de calor?

PI STUDIO

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Luis Miguel Mora

Luis Miguel Mora

El calor extremo ya se deja sentir en numerosas ciudades de España. Coincidiendo con el inicio del verano, los termómetros se han disparado hasta rozar o superar los 40 °C en las horas centrales del día, con temperaturas por encima de los 30 °C durante buena parte de la jornada. Esta situación supone un riesgo grave para quienes trabajan al aire libre, como barrenderos, albañiles o camareros de terraza. Para protegerlos, la normativa laboral contempla medidas específicas, entre ellas la posibilidad de interrumpir la actividad cuando las condiciones meteorológicas pongan en peligro su salud. Este derecho está incorporado al Estatuto de los Trabajadores.

España ya está inmersa en la primera ola de calor del verano

Atlas News

Esta es solo la primera ola de calor que se espera en verano. Por eso, conocer este permiso retribuido es de gran utilidad para los trabajadores. La ley permite ausentarse del puesto de trabajo con el salario garantizado cuando un fenómeno meteorológico extremo impide desarrollar la actividad con seguridad. Esto se puede aplicar a DANAS, nevadas, tormentas y a estos episodios de calor.

Sin embargo, no basta con que el termómetro marque temperaturas muy elevadas para poder acogerse a este permiso. La legislación exige una serie de condiciones concretas y su aplicación está vinculada a situaciones de riesgo grave e inminente, especialmente cuando existen alertas oficiales o no es posible garantizar un desplazamiento seguro al centro de trabajo.

Hasta cuatro días de ausencia sin perder el sueldo

El denominado permiso climático está recogido en el artículo 37.3.g del Estatuto de los Trabajadores y el Real Decreto-ley 8/2024, de 28 de noviembre, permiten que el empleado pueda dejar de acudir a su puesto durante un máximo de cuatro días.

Durante ese periodo, el trabajador mantiene íntegramente su salario y las horas no trabajadas no tienen que recuperarse posteriormente. Se trata de una medida diseñada para proteger la seguridad de la plantilla cuando concurren circunstancias excepcionales derivadas de fenómenos meteorológicos adversos.

Requisitos para poder solicitar el permiso climático

Para que un trabajador pueda acogerse a este derecho deben darse una serie de condiciones. Los principales requisitos son:

  • Existencia de una alerta oficial o una situación de riesgo grave e inminente derivada de un fenómeno meteorológico adverso.
  • Imposibilidad o grave peligro para desplazarse con seguridad hasta el centro de trabajo debido a recomendaciones o restricciones emitidas por las autoridades competentes.
  • Que el teletrabajo no sea viable, bien porque la actividad requiera presencia física o porque no existan medios técnicos suficientes para trabajar a distancia.
  • Que no puedan garantizarse unas condiciones seguras para desarrollar la actividad laboral, especialmente cuando las temperaturas extremas ponen en riesgo la salud del trabajador.

Las empresas también están obligadas a adaptar el trabajo durante el calor extremo

Al margen del permiso climático, la normativa sobre prevención de riesgos laborales impone obligaciones a las empresas cuando existen avisos meteorológicos importantes por calor, especialmente en actividades desarrolladas al aire libre.

Sectores como la construcción, la agricultura, el reparto, la jardinería o determinados trabajos de hostelería en terrazas deben adoptar medidas preventivas cuando las temperaturas alcanzan niveles peligrosos.

Entre esas actuaciones figuran modificar los horarios para evitar las horas centrales del día, reorganizar las tareas más exigentes físicamente, facilitar descansos frecuentes en zonas de sombra y garantizar el acceso continuo a agua potable.

Ourense trabajador sector de construccion obreros con calor

Trabajador sector de construccion obreros con calor / Iñaki Osorio / FDV

Si aun aplicando estas medidas persiste un riesgo elevado para la salud de los trabajadores, la empresa puede verse obligada a paralizar temporalmente la actividad.

La regulación también contempla situaciones en las que el problema no es el puesto de trabajo en sí, sino el trayecto para llegar hasta él. Cuando las autoridades limitan la movilidad o consideran que desplazarse supone un riesgo importante para la población debido a un fenómeno meteorológico extremo, el permiso puede servir para justificar la ausencia siempre que no exista la posibilidad de teletrabajar.

Con la previsión de veranos cada vez más cálidos, este mecanismo se perfila como una herramienta destinada a proteger la salud de los trabajadores.

Tracking Pixel Contents