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El Tribunal Supremo reconoce un nuevo derecho a los trabajadores que podrán librarse de trabajar los fines de semana aunque la empresa les obligue

El sindicato CGT explica cómo se ha acabado con este abuso laboral que cometía una compañía al imponer los horarios a sus empleados

La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, en un acto la semana pasada.

La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, en un acto la semana pasada. / Eduardo Parra - Europa Press / Europa Press

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Luis Miguel Mora

Luis Miguel Mora

El Tribunal Supremo ha reconocido un nuevo derecho laboral que refuerza la protección de los trabajadores frente a la imposición de jornadas abusivas. A partir de ahora, las empresas no podrán fijar unilateralmente la distribución de la jornada en todos los días de la semana en determinados casos. Este cambio se produce tras un caso real denunciado por el sindicato CGT, que consideró que se estaba produciendo un abuso laboral en una empresa de telemarketing.

Trabajar de lunes a viernes durante años y, de repente, recibir la orden de ir también sábados y domingos es una situación más habitual de lo que parece. Sin embargo, esta práctica no es legal si la empresa no sigue el procedimiento adecuado.

El contrato no lo es todo, porque aunque en el papel figure disponibilidad de lunes a domingo, la justicia pone el foco en lo que ocurre realmente en el día a día del trabajador.

Así es el caso que lo cambió todo

El origen de esta interpretación parte de varios conflictos laborales en los que empleados con jornadas habituales de lunes a viernes fueron obligados a empezar a trabajar los fines de semana. La empresa de telemarketing se justificaba en una cláusula genérica del contrato para obligar a firmar el nuevo horario. Sin embargo, los trabajadores recurrieron, y los tribunales acabaron dándoles la razón. El Tribunal Supremo fue contundente, ya que ese cambio no puede imponerse sin más, porque altera de forma significativa las condiciones laborales.

La sentencia se apoya en el Estatuto de los Trabajadores, concretamente en su artículo 41, que regula las llamadas modificaciones sustanciales de las condiciones de trabajo.

Pasar de librar los fines de semana a tener que trabajar también sábados y domingos no es un ajuste menor y encaja en este apartado. Supone un cambio profundo que afecta tanto a la conciliación familiar, como al descanso semanal y a la organización personal del trabajador. Por eso, la empresa no puede decidirlo de forma unilateral.

Lo que haces cada día vale más que lo que firmaste

Uno de los argumentos más importantes que refuerzan esta doctrina es el llamado principio de 'primacía de la realidad', justificado por el TS. Esto se traduce así: manda lo que ocurre en la práctica, no lo que pone el contrato si nunca se ha aplicado así. Si durante años has trabajado de lunes a viernes, ese horario se considera consolidado. Es lo que los tribunales denominan un derecho adquirido o condición más beneficiosa. Esto significa que la empresa no puede eliminarlo de un día para otro.

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La empresa de telemarketing ha sido la perjudicada en este caso / Andrés Gutiérrez

Si una compañía necesita que su plantilla empiece a trabajar los fines de semana, no está prohibido, pero tiene que seguir un proceso muy concreto:

  • Justificar causas económicas, técnicas u organizativas reales
  • Abrir un periodo de negociación
  • Intentar llegar a un acuerdo con los trabajadores o sus representantes

Saltarse estos pasos convierte la medida en ilegal, y los tribunales están anulando este tipo de decisiones.

Desde sindicatos como la Confederación General del Trabajo llevan tiempo alertando de este tipo de cláusulas amplias en los contratos, que permiten a las empresas intentar flexibilizar horarios sin negociación. La doctrina del Supremo pone freno a esta práctica. De lo contrario, bastaría con incluir disponibilidad total en el contrato para modificar cualquier jornada en cualquier momento.

Más allá del aspecto legal, la sentencia refuerza una idea clave, el tiempo de descanso no es secundario. El hecho de tener fines de semana libres de forma regular permite organizar la vida personal, familiar y social. Cambiar eso sin previo aviso supone un impacto directo en la calidad de vida. Por eso, los tribunales consideran que este tipo de decisiones no pueden depender únicamente de la voluntad empresarial.

Si una empresa intenta imponerte trabajar fines de semana cuando siempre has tenido otro horario, los expertos recomiendan: solicitar la orden por escrito, revisar el convenio colectivo aplicable y presentar una reclamación si no hay negociación previa. En casi todas las demandas, los juzgados están fallando a favor de los trabajadores.

La justicia se pone del lado de los trabajadores para establecer que el contrato no es un cheque en blanco y si tu jornada es de lunes a viernes, la empresa no puede cambiarla sin más.

Fuente: La Provincia - Diario de Las Palmas

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