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El Gobierno cambia las normas: los menús de los colegios de Tenerife serán más saludables y los niños no se comerán estos productos

Los comedores de las escuelas no podrán incluir ni bollería industrial y ni bebidas azucaradas y se dará prioridad a la fruta, legumbres y pescado alimentos frescos, locales y de temporada

Así deben ser los menús de los colegios de Tenerife

Así deben ser los menús de los colegios de Tenerife / Albi Canarias

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Luis Miguel Mora

Luis Miguel Mora

Comer en los colegios será más saludable a partir de ahora. Los niños tinerfeños contarán con menús más equilibrados tras la aprobación del Real Decreto de Comedores Escolares Saludables y Sostenibles, ya publicado desde el 16 de abril de 2025 en el Boletín Oficial del Estado (BOE). Con esta medida, el Gobierno busca fomentar una alimentación sana, mejorar los hábitos nutricionales desde la infancia y contribuir a reducir la obesidad infantil.

Estas medidas suponen una transformación histórica en la alimentación de los menores. Esto obligará a todos los centros educativos ya sean públicos, concertados y privados a servir menús más saludables y sostenibles, eliminando productos como la bollería industrial o las bebidas energéticas y limitando los alimentos precocinados y las frituras. Las escuelas tenían un plazo de adaptación de un año, por lo que ya deberían cumplir la normativa.

Un alumno en el comedor del CEO Bethencourt y Molina, en Tenerife

Un alumno en el comedor del CEO Bethencourt y Molina, en Tenerife / María Pisaca

La nueva normativa está impulsada por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 junto a otros cuatro ministerios, busca combatir la obesidad infantil y garantizar que todos los niños puedan acceder a una alimentación equilibrada independientemente de la renta de sus familias. Según los datos del estudio ALADINO 2023 de la AESAN, el 36,1% de los menores españoles de entre 6 y 9 años tiene exceso de peso y la cifra se dispara hasta el 46,7% en familias con ingresos inferiores a 18.000 euros anuales. El decreto afecta a todos los centros con comedor escolar que impartan Infantil, Primaria, ESO, Bachillerato o Formación Profesional básica y media.

Más fruta, verduras y alimentos frescos cada semana

Uno de los principales cambios es la obligación de ofrecer fruta y verdura fresca todos los días, con al menos el 45% de estos productos de temporada. Con esta medida, el Ejecutivo pretende reforzar el consumo de productos locales y apoyar al sector agrícola y ganadero español. Los nuevos menús tendrán que priorizar alimentos frescos frente a los ultraprocesados. El texto aprobado establece que la oferta alimentaria deberá seguir la dieta mediterránea, basándose en verduras, legumbres, frutas, cereales integrales, frutos secos y aceite de oliva.

También se incrementa la presencia de pescado en los colegios. A partir de ahora será obligatorio servir entre una y tres raciones semanales, después de que el Gobierno detectara que más de 1.200 comedores escolares nunca ofrecían pescado en sus menús. Las legumbres también ganan protagonismo y deberán aparecer entre una y dos veces por semana, mientras que el arroz y la pasta integral tendrán presencia obligatoria varias veces al mes.

Los alimentos que desaparecen de los colegios

El decreto endurece las restricciones sobre los productos considerados menos saludables. Las bebidas azucaradas y las bebidas energéticas quedarán prohibidas tanto en los comedores como en las máquinas vending y cafeterías de los centros educativos. También desaparece la bollería industrial y cualquier alimento que supere determinados límites de azúcar, grasas o sal. Los productos vendidos en colegios no podrán superar las 200 kilocalorías por porción ni contener más de 5 gramos de azúcar añadido.

La norma también limita los platos precocinados como pizzas, empanadillas, croquetas industriales o alimentos rebozados, que solo podrán servirse una vez al mes como máximo. En el caso de las frituras preparadas en cocina, solo se permitirán una vez por semana y deberán elaborarse preferentemente con aceite de oliva o girasol alto oleico. Además, la carne roja quedará reducida a una ración semanal y la carne procesada, como salchichas o embutidos, solo podrá aparecer dos veces al mes.

Agua como única bebida y más control nutricional

Otra de las grandes novedades es que el agua será la única bebida permitida durante las comidas escolares. Los centros deberán facilitar fuentes de agua potable y colocar jarras en las mesas del comedor. Los menús tendrán que ser supervisados por profesionales especializados en nutrición y deberán informar detalladamente a las familias sobre ingredientes, técnicas de cocinado, guarniciones y alérgenos. El decreto también obliga a los colegios a ofrecer menús adaptados para alumnado con alergias, intolerancias o necesidades culturales y religiosas.

El Gobierno defiende que esta reforma no solo busca mejorar la salud infantil, sino también reducir el impacto ambiental de los comedores escolares. Los nuevos menús fomentan la compra de alimentos de proximidad, de producción ecológica y de temporada, además de reducir residuos y envases monodosis.

Por eso, al menos el 5% del gasto alimentario de los colegios deberá destinarse a productos ecológicos o, en su defecto, deberá incluir dos platos ecológicos al mes. La norma también apuesta por técnicas culinarias más saludables como el horno, el vapor o la plancha frente a frituras y rebozados.

El Ejecutivo insiste en que los cambios no podrán suponer un aumento del precio de los menús escolares para las familias y recuerda que las comunidades autónomas podrán sancionar a los centros que incumplan las nuevas obligaciones.

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