Supermercados canarios absorben el 40% de sobrecoste en transporte para no encarecer la cesta
Las cadenas de supermercados canarias lanzan ofertas y promociones para mitigar el impacto del aumento de los costes de transporte en la cesta de la compra

Un cliente pasa por la caja de un supermercado. / MARIA PISACA
El precio de la cesta de la compra se incrementó en Canarias el pasado mes de abril un 2,2%. ¿Mucho o poco? Desde luego, bastante menos de lo que vaticinaban los efectos que la guerra en Oriente Medio y el cierre del estrecho de Ormuz están teniendo en el precio de los carburantes. Las empresas de distribución están realizando un verdadero ejercicio de contención para evitar que los sobrecostes en el transporte de las mercancías –que ya alcanza el 40% en el Archipiélago– se noten demasiado al pasar por caja. Al mismo tiempo, las diferentes cadenas de supermercado han iniciado una guerra de ofertas para retener a sus clientes y captar nuevos, en un intento por no perder cuota de mercado y ofrecer a los consumidores alternativas que les permitan aliviar sus bolsillos. Pero también avisan: la contención tiene un límite y su duración dependerá de cuánto se extienda el conflicto. Si la guerra se alarga en el tiempo, los canarios podrían llegar a ver encarecimientos notables a la hora de llenar la despensa, tal y como pasó en 2022 y 2023 debido al conflicto en Ucrania.
El encaje del sobrecoste del transporte «es una política que estamos siguiendo todos los operadores», expone Alfredo Medina, secretario general de la Asociación Canaria de Medianas y Grandes Empresas de Distribución (Asodiscan). Y gracias a que se está evitando repercutir los incrementos, el precio de la cesta de la compra se ha contenido en el cuarto mes del año.
«Hemos vuelto a la senda de estar por debajo del Índice de Precios de Consumo (IPC) de los alimentos de la media del Estado», insiste Alonso Fernández, director general de la Asociación de Supermercados de Canarias (Asuican), integrada en la Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (Asedas). La patronal nacional, que representa al 75% de la distribución de alimentos en España, ya estimó esta misma semana que las empresas han asumida ya un sobrecoste de 51 millones de euros en todo el país debido al incremento del precio de la gasolina.
Batalla de ofertas
Ante esto y el vaticinio de una caída del consumo si los precios subían, los supermercados han contraatacado lanzando una auténtica batalla de campañas, descuentos y rebajas para atraer al consumidor. Algnos de los ejemplos de las estrategias que están siguiendo los establecimientos para amortiguar la subida de precios es garantizar un precio fijo para 300 productos básicos durante 90 días –como ha hecho El Corte Inglés– , rebajar otros 300 artículos –tal y como ha efectuado Mercadona– o mantener 150 productos a un euro durante dos semanas en Hiperdino.
Sin embargo, las empresas también dan la voz de alarma. La contención del alza de la cesta de la compra se podrá mantener hasta un límite y todo depende de cuánto se extienda la guerra de Irán. Ya ocurrió cuando se inició el conflicto en Ucrania, los sobrecostes no llegaron en seguida al precio de los alimentos y el pico del alza de la comida se alcanzó un año después de la invasión de Rusia.
Pero en esta ocasión los efectos podrían ser incluso más importantes que entonces. ¿Por qué? Lo que ocasionó las subidas en la guerra en Europa fue una escasez los recursos necesarios para la agricultura y la industria, lo que acabó encareciendo las materias primas. Ahora lo que está en juego es más trasversal, ya que la subida de precios viene derivada del encarecimiento de los combustibles.
Efecto más trasversal
Y esto, afecta a toda la cadena de valor. Los carburantes no son solo necesarios para producir los alimentos, sino también para procesarlos, transportarlos y, en muchos casos, almacenarlos. Pensemos, por ejemplo, en un yogur para el que los carburantes intervienen desde el momento de ordeño, hasta su elaboración, su envasado, su traslado en un camión refrigerado y su espera en las cámaras frigoríficas del supermercado a que el cliente se lo lleve a casa, donde seguirá en la nevera hasta el momento de su consumo.
Y los súper también advierten de que, en esta ocasión, tienen una menor capacidad de aguante. «Antes en las Islas por la lejanía almacenábamos mucha mercancía», explica Alonso Fernández, algo que hoy ha cambiado porque han mejorado mucho las cadenas logísticas. «Las subidas eran más escalonadas porque tenías más mercancía guardada que habías comprado a precios más bajos», recalca. Ahora, por razones de eficiencia –ya que supone menos costes para las empresas y una menor obsolescencia de los productos– la llegada de mercancía es más frecuente y los incrementos pueden notarse más rápido.
Suscríbete para seguir leyendo
- Aterrizaje de emergencia de una avioneta en Tenerife
- El papa León XIV modifica su ruta de entrada a La Laguna por motivos de seguridad
- Lluvia de euros en Tenerife: más de 1,3 millones de la Primitiva tocan en La Laguna
- Adiós a la cartera tradicional: la UE cambia las normas y los tinerfeños podrán llevar toda la documentación oficial en el móvil a partir de 2027
- Cambios en el subsidio para mayores de 52 años: el Supremo obliga al SEPE a cambiar el criterio sobre los pensionistas que pueden cobrar la ayuda
- El Estatuto de los Trabajadores y los asesores laborales coinciden: si te escriben del trabajo mientras comes, ese tiempo puede contar como jornada laboral y te lo tienen que devolver
- Bienvenida al verano 2026 en Santa Cruz de Tenerife: conoce los horarios y actuaciones para que no te pierdas nada de esta fiesta de blanco
- Hacienda y el Banco de España lo avisan: multas y vigilancia de la AGencia Tributaria si sacas o ingresas estas cantidades de dinero del cajero