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Confirmado por el Estatuto de los Trabajadores: prohibido hacer horas extras para estas personas

El artículo 36 de este documento contempla específicamente este problema que sufren muchas personas

Esto es lo que ocurre con los trabajadores nocturnos que hacen horas extra

Esto es lo que ocurre con los trabajadores nocturnos que hacen horas extra / Alejandro Martínez Vélez - Europa Press

Luis Miguel Mora

Luis Miguel Mora

Miles de trabajadores hacen horas extra que no están obligados a hacer. El Estatuto de los Trabajadores protege de forma especial a quienes trabajan en turno de noche, garantizando sus derechos laborales y estableciendo límites específicos para evitar abusos. Por ello, las empresas que incumplan esta normativa pueden enfrentarse a sanciones de Inspección de Trabajo.

Los turnos de noche tienen sus propias reglas. Por eso, se impide que quienes trabajan de madrugada puedan alargar su jornada. Esta restricción responde a un criterio muy concreto, proteger la salud, la seguridad y las condiciones de vida de los empleados que desarrollan su actividad en horario nocturno.

Un límite legal pensado para evitar riesgos

La norma es clara: los trabajadores considerados nocturnos, aquellos que realizan parte de su jornada entre las 22:00 y las 06:00, no pueden hacer horas extra de forma habitual. La razón principal tiene que ver con el impacto que este tipo de horario tiene en el organismo. Todo esto está recogido en el artículo 36 del Estatuto de los Trabajadores.

El cuerpo humano está preparado para descansar por la noche. Alterar ese ciclo de forma continuada ya supone un esfuerzo adicional, pero prolongar aún más la jornada multiplica los efectos negativos: fatiga acumulada, problemas de sueño o dificultades de concentración son algunas de las consecuencias más habituales.

Además, la normativa europea se complementa con la española y obliga a los Estados a reforzar la protección de quienes trabajan en horarios exigentes. El objetivo es claro es garantizar que el empleo nocturno no derive en un deterioro progresivo de la salud ni en situaciones de riesgo evitables.

El derecho laboral tiene excepciones

Aunque la regla general apunta a la prohibición de horas extras para trabajadores en horario nocturno, existen situaciones muy concretas en las que sí se pueden realizar horas extra. Es el caso de emergencias, siniestros o circunstancias imprevistas que obliguen a actuar de forma urgente.

También pueden darse ajustes en sectores o en sistemas de turnos, pero siempre bajo condiciones muy controladas y con descansos compensatorios. La limitación no busca impedir que los trabajadores ganen más dinero, sino evitar que lo hagan a costa de su salud.

Más cansancio, más accidentes

Este riesgo va más allá. Varios estudios coinciden en que trabajar de noche reduce la capacidad de reacción y aumenta la probabilidad de errores. En sectores donde se manejan máquinas, vehículos o decisiones críticas, como la limpieza o la construcción, ese desgaste puede traducirse en accidentes laborales.

Por eso, limitar la duración de la jornada no es solo una cuestión de derechos laborales, sino también una medida de seguridad. Evitar que un turno nocturno se alargue más de lo debido reduce el peligro tanto para el trabajador como para su entorno. Más allá del aspecto físico, el trabajo nocturno también tiene un efecto directo en la vida cotidiana. Dormir de día, coincidir menos con la familia o tener dificultades para conciliar son situaciones habituales para estos trabajadores.

Permitir horas extra en este contexto supondría reducir aún más el tiempo de descanso y desconexión, una cosa que la ley intenta evitar para preservar un mínimo equilibrio.

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