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¿Has hecho la Declaración de la Renta y te ha salido a pagar? Hacienda explica los motivos que pueden llevar a esta resolución

La Agencia Tributaria detalla por qué el resultado final de tu documento de impuestos es pagarle al fisco

Arcadi España, nuevo ministro de Economía

Arcadi España, nuevo ministro de Economía / Jose Navarro

Luis Miguel Mora

Luis Miguel Mora

No hay nada peor que la Declaración de la Renta te salga a pagar. Existen varios motivos que pueden llevar a esta situación, que a nadie le resulta agradable. La Agencia Tributaria explica las razones detrás de esto y las cuantías que se pagan en cada caso.

En todas las campañas de la Renta surge la misma pregunta: ¿por qué tengo que pagar a la Agencia Tributaria? La sensación de haber hecho todo correctamente durante el año contrasta con un resultado positivo que obliga a abonar dinero. Sin embargo, la explicación es más simple de lo que parece.

La declaración es un ajuste final. Es decir, un cálculo definitivo de lo que cada persona debería haber pagado en función de sus ingresos reales. Si durante el año se ha adelantado menos dinero del que correspondía, la diferencia aparece ahora.

Las retenciones son la clave de todo

El IRPF funciona como un sistema de pagos a cuenta. Cada mes, los trabajadores y autónomos van adelantando impuestos mediante retenciones en nómina o facturas. El problema está cuando esas retenciones han sido insuficientes. En ese caso, el contribuyente ha estado cobrando más dinero neto mes a mes, pero sin pagar lo que realmente le correspondía. La declaración anual corrige ese desfase.

Archivo - Símbolo de la Agencia Tributaria en una de las oficinas de la Agencia Estatal de la Administración Tributaria.

Por esto puedes pagar en la Declaración de la Renta / Gustavo Valiente - Europa Press - Archivo

Tener dos pagadores es el motivo más frecuente

Uno de los casos más habituales es haber tenido más de un pagador en el mismo año. Esto ocurre al cambiar de trabajo, combinar empleo y paro o tener varios contratos simultáneos.

Cada pagador calcula la retención de forma independiente, sin tener en cuenta el total de ingresos. Esto provoca que se apliquen porcentajes más bajos de lo debido, generando una deuda que aflora en la declaración.

También, las prestaciones del SEPE o algunas ayudas públicas suelen tener retenciones muy bajas o ni se llega a hacer. Esto hace que, aunque el contribuyente haya recibido ingresos, apenas haya adelantado impuestos por ellos.

Cuando Hacienda suma todos los ingresos del año, el resultado es que falta parte del IRPF por pagar. Otro motivo habitual es haber obtenido ingresos adicionales sin retención suficiente. Aquí entran casos como alquileres, intereses bancarios, inversiones o la venta de inmuebles.

El sistema es progresivo y se ajusta al final

Cuanto mayor son los ingresos totales, mayor es el porcentaje que se aplica. Por eso, aunque durante el año todo parezca correcto, el cálculo global puede situar al contribuyente en un tramo superior y generar la obligación de pagar.

Para evitar esta situación, los expertos recomiendan revisar el porcentaje de retención en la nómina y, si es necesario, solicitar un ajuste para evitar sustos en futuras campañas. También es importante tener en cuenta todos los ingresos y posibles deducciones, ya que la declaración no deja de ser el reflejo final de toda la actividad económica del año.

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