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El peligro de escasez petrolera desnuda la lenta entrada de las renovables en Canarias

Los promotores demandan un acelerón que dote a las Islas de la soberanía energética que hoy no tienen

Parque eólico La Morra, en la localidad tinerfeña de Arico.

Parque eólico La Morra, en la localidad tinerfeña de Arico. / ANDRÉS GUTIÉRREZ

Julio Gutiérrez

Julio Gutiérrez

Las Palmas de Gran Canaria

La inquietud que el ataque conjunto de EEUU e Israel ha sembrado en la economía mundial tiene una traslación directa a la generación eléctrica en Canarias. La penetración de energía renovable en el Archipiélago camina con un paso alejado de la velocidad necesaria y la comunidad autónoma continúa, a día de hoy, dependiendo en exceso del petróleo. "La transición hacia un sistema basado en fuentes como las renovables es una cuestión de seguridad y autonomía", señalan desde la Asociación Eólica Canaria (Aeolican).

Además del impacto medioambiental evitable, el recorte de la oferta global de hidrocarburos pone incluso sobre la mesa potenciales problemas de suministro. El presidente de Aeolican, Raúl Macías, recuerda el conato que se produjo cuando los sucesivos temporales impidieron la partida de buques gaseros desde la costa de Andalucía: "El Gobierno –canario– tuvo que hacer un llamamiento a los grandes consumidores de la comunidad autónoma para que reajustaran sus operativas porque no había para todos".

El estrecho de Ormuz

Fue una cuestión puntual, pero una advertencia de lo que sucede cuando se tiene una alta dependencia del exterior para cuestiones estratégicas como el suministro de combustible. El recorte del 20% de la oferta de petróleo por el cierre del estrecho de Ormuz generará, además del rally alcista de precios al que asiste el mundo entero desde prácticamente la caída del primer proyectil sobre suelo persa, un sálvese quien pueda en el que las Islas, a decir de Macías, no tienen reservado un puesto de privilegio.

Ni siquiera metiendo en la ecuación el paso de petroleros por sus puertos gana luz el escenario. El presidente de Aeolican cita como ejemplo el reciente caso de un buque gasero que con la proa apuntando a Europa recibió una llamada desde China y Japón ofreciéndole "más dinero. Cambió de rumbo", relata Macías.

Suficientes razones sin guerra

El contexto internacional obliga a mirar hacia las fuentes de energía renovables. Pero ni siquiera hacen falta las guerras, la mera calidad del viento y las horas de radiación solar con que cuenta el Archipiélago bastan como razones para apostar.

La cuestión es que desde hace ya muchos años se invoca un giro que solo llega en determinados momentos para luego retornar al letargo. El informe correspondiente a 2025 presentado la semana pasada por Red Eléctrica (REE) señala que el 33% de la potencia instalada en los subsistemas eléctricos canarios es renovable.

Cifras asimétricas

Sin embargo, resulta imposible trasladar toda esa cifra a la generación; solo el 22,7% –incluyendo el autoconsumo–, lo que supone "un ligero incremento" (4% hasta 172 gigavatios hora) en comparación con el año anterior, detalla el operador del sistema.

¿Por qué once puntos de diferencia entre uno y otro parámetro? Para empezar porque es cierto que el viento y el sol no son gestionables, no existen en todo momento, con lo que su invariable presencia en el mix de potencia nunca va a coincidir con la que tengan en la generación.

Se sabe desde hace años

Sin embargo, sí se puede recortar la distancia mediante unas infraestructuras de almacenamiento que se saben necesarias desde hace varios años pero aún ni tienen un marco legal ni sistema de retribución. Sin saber cuánto se va a cobrar resulta complicado pensar en que haya quienes estén dispuestos a invertir.

La modificación normativa que debe impulsar el Ministerio para la Transición Ecológica no llega y lo peor es que, cuando lo haga, aún habrá que esperar por el procedimiento de operación que debe adoptar REE. Esas reglas de funcionamiento "tardan años" en adoptarse apunta Macías, que tampoco duda en afirmar que la mayor o menor demorar «es una cuestión de voluntad». Si se aprietan las tuercas y se pone el foco sobre ello, sucederá antes.

Apagón en la Península

Más con la experiencia del apagón que sufrió la Península en abril del pasado año. "Igual no se habría producido de haber contado con un procedimiento de operación que llevaba bloqueado tres o cuatro años", apunta el presidente de Aeolican.

La zozobra que el belicismo de Trump y Netanyahu está trasladando al mercado de los hidrocarburos –y al conjunto de la economía mundial– parece razón suficiente para pisar el acelerador a fondo y propiciar la máxima presencia de las renovables a la hora de generar energía eléctrica en el Archipiélago.

Chira, importante; no definitiva

Los promotores de renovables demandan no apartar la mirada hasta que la carrera llegue a su fin por completo. Salto de Chira realizará sus primeras pruebas en 2028, "pero es solo para Gran Canaria" –aún no hay veredicto sobre la posibilidad de una interconexión con Fuerteventura– y permitirá almacenar únicamente «el 50%» de la producción renovable de la Isla.

Son datos que maneja Marta Hernández, directora técnica de Aeolican, quien expone otra rémora a la que se enfrenta el desarrollo de las tecnologías renovables. Acaba de fallarse el concurso para la renovación del parque de generación térmica –hidrocarburos– que está obsoleto, con la vida útil prolongada mucho más allá de lo razonable. Tras doce años de retraso «solo el 40% de los grupos» incluidos son nuevos.

"Sólo el 40% de los grupos", destaca Marta Hernández, del concurso de renovación "son nuevos"

Hernández considera necesario "un segundo concurso". De lo contrario, se continuará operando con máquinas escasamente flexibles e incapaces de parar y arrancar con garantías para dar entrada a las energías renovables con toda la capacidad que pueden ofrecer.

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