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PLAN ESPAÑA AUTO 2030

El Gobierno y el automóvil se alían con un ‘megaplán’ para hacer de España un gigante del motor de 120.000 millones

El Ejecutivo y las patronales de la automoción diseñan una estrategia conjunta para catapultar el sector para elevar la producción y las ventas, de volcarse exclusivamente en el vehículo eléctrico y ser un gran polo de fabricación de baterías

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con el presidente de Anfac, Josep María Recasens; la vicepresidenta y ministra Sara Aagesen, y el ministro Jordi Hereu, en la presentación del Plan España Auto 3020.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con el presidente de Anfac, Josep María Recasens; la vicepresidenta y ministra Sara Aagesen, y el ministro Jordi Hereu, en la presentación del Plan España Auto 3020. / José Luis Roca

David Page

David Page

Madrid

España se lanza a blindar su papel como potencia del automóvil. El Gobierno y las patronales del sector del motor -capitaneadas por la asociación de fabricantes Anfac- han diseñado una estrategia conjunta para impulsar la industria automovilística, orientarla hacia la fabricación y ventas de sólo coches eléctricos y, con ello, crear un gigante que aporte 120.000 millones a la economía nacional (un 40% más que los 85.000 millones de valor añadido bruto actuales) al tiempo que se gana autonomía y soberanía estratégicas en un momento clave de tensiones económicas internacionales.

El Plan España Auto 2030, la hoja de ruta diseñada mano a mano por el sector del motor y el Ministerio de Industria, busca asegurar el futuro industrial del país en un momento decisivo para el sector en Europa. Un ‘megaplán’ en el que también han participado todo el sector y las administraciones regionales y locales y que está destinado a reindustrializar el ecosistema del automóvil, fortalecer la cadena de valor, atraer nuevas inversiones y acelerar la movilidad electrificada manteniendo el empleo y la competitividad. La puesta de largo del plan ha corrido a cargo del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en un acto junto a la vicepresidenta y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen; el ministro de Industria, Jordi Hereu; y directivos de compañías y asociaciones de toda la cadena de valor del sector del automóvil nacional.

España se marca como objetivos de su nueva hoja de ruta elevar su producción de automóviles desde los 2,4 millones de unidades hasta los 2,7 millones en 2035; elevar las exportaciones desde los 2,2 millones de vehículos hasta los 2,4 millones en una década; aumentar ligeramente las ventas domésticas -aunque no es la ambición fundamental del plan- desde los 1,2 millones de matriculaciones hasta los 1,3 millones (consiguiendo que todos los coches nuevos matriculados sean eléctricos en 2035, frente al 12% actual); y, como mínimo, mantener el empleo en los niveles actuales de en torno a 1,9 millones de trabajadores.

"No va de vender coches"

“Esto no va de vender coches aquí. Coches siempre se van a vender en España. La pregunta es si queremos ser un mercado en que se vendan coches o si queremos producirlos”, ha subrayado Josep María Recasens, presidente de Anfac y alto ejecutivo de Renault. “El Plan España Auto 2030 es una oportunidad país que necesitamos de forma inmediata para no perder el liderazgo del sector del automóvil en Europa, preparándonos para la transformación tecnológica de nuestra industria. El futuro no se espera, se construye, y este Plan es la herramienta para hacerlo realidad. El desafío no es vender hoy, es garantizar que tengamos fábricas mañana. España tiene que decidir si quiere ser un hub industrial o simplemente un mercado donde se vendan vehículos”.

El nuevo plan incorpora 25 medidas prioritarias agrupadas en tres ejes (industria, mercado e innovación) y define un marco estable para impulsar inversiones, modernizar la producción y facilitar que España mantenga su posición como segundo fabricante europeo de automóviles, y mantenga la relevancia de su parque nacional de proveedores de componentes. Medidas que deberán desarrollarse en los próximos cinco años para conseguir que el valor añadido de la automoción del país pase desde los 85.000 millones de euros actuales hasta los 120.000 millones de euros en una década.

Todo al coche eléctrico

La hoja de ruta establece seis medidas estrella clave para el sector. La primera de ellas, en el plano industrial, es un Programa de Crecimiento y Autonomía Estrátegica de Automoción para la transformación, innovación y circularidad de la cadena de suministro, dirigido a la atracción y desarrollo del vehículo electrificado; junto con la transformación y escalado de nuevos componentes en el ecosistema de proveedores y el desarrollo de la cadena de suministro de baterías.

“La movilidad eléctrica y conectada no es una amenaza, sino la mayor oportunidad que hemos tenido en décadas. El Plan incluye propuestas de medidas que harían más competitiva nuestra industria en toda la cadena de valor, desde los recursos mineros pasando por los fabricantes de componentes y de vehículos hasta llegar al mercado y la demanda”, ha subrayado el presidente de Anfac.

El plan incluye el impulso de un marco regulatorio que prime el fomento de la industria, la competitividad y la autonomía estratégica y aboga por el mantenimiento de la figura de los PERTE (los grandes proyectos estratégicos aupados en los últimos años con los fondos europoes). Otra de as palancas tractoras del proyecto es un Plan Innovemos, que tiene como finalidad impulsar la I+D+i colaborativa y el emprendimiento, con el foco puesto en los vehículos de nueva generación y nueva movilidad (tecnologías con mayor viabilidad industrial como baterías, componentes eléctricos y electrónicos y vehículo autónomo y conectado).

Asimismo, el Plan aboga por la creación del sello “inversiones bien hechas en España”, para la atracción de capital extranjero con foco en favorecer que se integren en el ecosistema, aporten valor y colaboren con los agentes públicos y privados españoles. En lo que respecta al mercado, el Plan España Auto 2030 apuesta por la continuidad y la actualización de los programas de ayudas a la compra de vehículos electrificados, con una mayor agilidad en las ayudas y simplificación administrativa (centralizando la gestión de las ayudas en la Administración central y no en las comunidades autóomas como hasta ahora con los planes Moves).

Del mismo modo, el plan estratégico aboga por analizar la oportunidad y viabilidad de acometer nuevas medidas y reformas en el marco de la fiscalidad que fomenten la adopción del vehículo electrificado en sus diversas tipologías (ligero, pesado, flotas y flotas públicas). Para contribuir a la electrificación del parque, el Plan España Auto 2030 apuesta también por un Plan Nacional de despliegue de infraestructura de recarga que sea coordinado y alineado entre CCAA y los agentes del ecosistema, con objetivos anuales a nivel nacional, autonómico y provincial.

En el plano industrial también se recogen propuestas de actuaciones para la mejora de la competitividad de la industria, como nuevos programas de talento centrados en el vehículo del futuro, mejora de la productividad laboral, y costes energéticos atractivos. Por último, el Plan asigna gran relevancia a la puesta en marcha de un modelo de gobernanza y mecanismo de seguimiento del mismo, como garante de su continuidad y dinamismo con la colaboración de todos los agentes implicados públicos y privados.

“La transformación no se hace contra nadie, sino con todos. Hemos conseguido que todos los agentes del sector colaboren en un análisis de situación, e identifiquen líneas prioritarias de actuación, porque esto no va de ideología, sino de tecnología. El sector no es de nadie, sino de todos”, ha destacado Recasens.

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