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Pesca

Los pescadores canarios celebran el impulso de la UE para recuperar el caladero marroquí

La Comisión Europea aprueba una propuesta para abrir la negociación de un nuevo acuerdo entre Bruselas y Rabat

Varios pescadores junto a sus barcos en Arguineguín, Gran Canaria.

Varios pescadores junto a sus barcos en Arguineguín, Gran Canaria. / Yaiza Socorro

Andrea Saavedra

Andrea Saavedra

Las Palmas de Gran Canaria

La posibilidad de volver a faenar en aguas marroquíes ha devuelto el optimismo a la flota canaria. La Comisión Europea (CE) ha aprobado una propuesta para iniciar las negociaciones de un nuevo acuerdo de pesca con Marruecos. Así lo anunció ayer el comisario europeo de Pesca y Océanos, Costas Kadis, durante su comparecencia en la Comisión Mixta del Congreso y el Senado, donde explicó que el Ejecutivo comunitario ha elaborado un mandato negociador para someter a aprobación de los gobiernos de los Veintisiete. Si se valida, la UE podrá sentarse con Rabat para diseñar un nuevo pacto pesquero.

Tras un año complicado para la pesca en Canarias, con una campaña de atún rojo «muy floja» y con buques obligados a desplazarse más al norte en busca de capturas, el sector ve ahora –con este paso– un poco de luz al final del túnel. «Sería una muy, muy buena noticia», resume el portavoz de la Federación Regional de Cofradías de Pescadores de Canarias, David Pavón, quien reconoce que están «contentos y expectantes» ante el nuevo movimiento de Bruselas.

Paso «importante»

No es un trámite menor. Kadis calificó el paso de «muy importante», especialmente después de que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea anulara en octubre de 2024 los acuerdos comercial y pesquero existentes, al considerar que afectaban al territorio del Sáhara Occidental sin consentimiento de su población. Es decir, el tribunal dictaminó que Bruselas y el reino alauí habían negociado y decidido sobre aguas que a ninguno les correspondían.

Desde entonces, el caladero quedó cerrado y la flota europea –en especial la española– se quedó sin acceso. El último acuerdo, vigente hasta julio de 2023, permitía que 138 embarcaciones europeas (92 españolas) pescasen en aguas marroquíes, incluidas 38 canarias. Aunque en sus últimos años se usaron menos licencias, para Canarias la zona siempre ha sido estratégica. «Los caladeros africanos cercanos a Canarias han sido históricamente muy importantes», recuerda Pavón.

La reapertura de estas negociaciones llega en un contexto de acercamiento político a Marruecos por parte de la UE y distintos Estados miembros. Hace menos de dos semanas, en la votación sobre la renovación de la Minurso –misión en el Sáhara Occidental– en Naciones Unidas, por primera vez el organismo apoyó expresamente una solución política que toma como base el plan de autonomía marroquí para la región. Esta evolución diplomática ha reforzado la posición de Rabat y ha desbloqueado puentes con Bruselas. En este marco, retomar el acuerdo pesquero no es solo una cuestión económica: forma parte de una estrategia más amplia de normalización y reforzamiento de relaciones.

Improvisar

Para la flota canaria, el impacto ha sido inmediato. Desde que se cerró el caladero, los barcos han tenido que improvisar. Muchos se han desplazado hacia el norte, donde el rendimiento ha sido inferior. El pescado, simplemente, «no está pasando por Canarias», explica Pavón.

La posibilidad de volver a Marruecos sería un balón de oxígeno para los atuneros, que encuentran ahí una vía de diversificación, y también para los barcos dedicados a otras especies, como el Rajitero de pescado blanco o los palangreros de fondo que trabajaban en la zona africana y eran «absolutamente dependientes» de esas aguas.

El portavoz del sector en Canarias cree que, si el caladero se reabre, no solo regresarían los barcos que ya tenían licencia en el pasado, sino que «bastantes más se animarían» a solicitar acceso ante las dificultades que están encontrando en aguas canarias. «Si tuviéramos el pescado aquí, no haría falta, pero ahora mismo en Canarias los túnidos prácticamente no están pasando», insiste.

Desde la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria Gobierno de Canarias explican que durante los últimos años, la actividad en las aguas adyacentes al territorio del Sáhara Occidental de la flota pesquera canaria ha ido reduciéndose progresivamente. En gran medida, aseguran, como fruto de la interrupción de los acuerdos pesqueros relativos a estas aguas, sufrida en los periodos 1999-2007 y 2018-2019.

Así, en 2018 tan solo 13 buques con puerto base en Canarias disponían de autorización para el ejercicio de actividades pesqueras en estas aguas. Y en 2022, este número ya se había reducido hasta los diez buques: ocho de ellos dentro de la categoría de pesca artesanal de atún con caña y los dos restantes en la categoría de pesca artesanal en el sur con líneas y cañas del protocolo de aplicación del acuerdo de pesca.

El sector espera ahora que el mandato negociador reciba el visto bueno de los gobiernos europeos. Si las conversaciones con Rabat avanzan, la flota canaria podría recuperar un caladero que fue clave durante décadas.

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