Una huelga de datáfonos caídos en Fuerteventura da inicio a una rebelión de pequeños autónomos en Canarias
Adhesiones en el resto de islas y el movimiento aspira a calar en el conjunto del Estado

Caravana de taxis, uno de los grandes colectivos de trabajadores autónomos de las Islas, en Tenerife. / ANDRÉS GUTIÉRREZ

Quince días –los primeros de este mes– de datáfonos caídos. Es la medida que ha puesto en práctica un grupo de trabajadores autónomos de Fuerteventura para alertar de la « alta precariedad» a la que se enfrentan cada día para sacar adelante sus negocios. Así describe las condiciones que tienen que afrontar a diario los trabajadores por cuenta propia del Archipiélago el presidente de la recién creada Asociación de Autónomos de Fuerteventura, Ariel Alpizar.
Es propietario de un restaurante en Corralejo y asegura que han sido muy pocos los clientes que por el momento han puesto problemas al encontrarse con que no podían pagar con tarjeta. «Diría que solo un 3%», afirma Alpizar. Con una diferencia clara entre españoles, «que entienden perfectamente nuestra situación y empatizan rápidamente», y los extranjeros, «a quienes hay que explicarles más los motivos, pero también en su mayoría acaban por ayudarnos en nuestra reivindicación».
Tampoco exigen que las carteras de quienes van a sus negocios estén llenas de billetes, aceptan pagos a través de Bizum y por transferencia bancaria. El apagón colectivo de TPV nació como una solución a adoptar en el corto plazo, «una decisión individual» a la espera de que la constitución formal de la asociación –ayer– abra las puertas a otro tipo de medidas.
Llamada de atención
La llamada de atención no ha supuesto un impacto severo para las entidades financieras. Cada autónomo negocia con el banco la comisión que ha de abonar por los cobros que realiza a la clientela a través de tarjeta de crédito o débito. Sirva como ejemplo el restaurante del presidente de la recién creada asociación, «tres euros por cada mil» que se facturan.
La idea se gestó a través de un grupo de Whatssapp en el que Alpizar afirma que conviven un millar de trabajadores canarios por cuenta propia. La colaboración prestada desde Lanzarote es ya activa y esperan que en breve también fragüen las reivindicaciones en Gran Canaria y Tenerife, desde donde han recibido decenas de llamadas interesándose.
200.000 en toda España
«En el [grupo de Whatssapp] que hay de toda España son 200.000», asegura el presidente de la asociación –«así se ha decidido, pero no tengo especial interés en ser yo quien ostente el cargo», aclara–, y que la iniciativa majorera llegue a expandirse por el conjunto del territorio ya sí pondría sobre alerta no solo a la banca, sino al resto de organizaciones de defensa de los derechos de los trabajadores autónomos y a la clase política en general.
El presidente de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA) en Canarias, Pedro Andueza, reconoció ayer que la situación que existe «actualmente en el país no es favorable ni mucho menos a los autónomos». Además, manifestó entender los obstáculos a los que se enfrentan todos los afiliados dados de alta en el RETA (Régimen Especial de Trabajadores Autónomos). «Entendemos los problemas y respetamos todas las posiciones, pero consideramos que se debe trabajar sobre el debate, la reflexión y la negociación».
Mejoras generalizadas
Ese es el modo de actuación que en opinión del presidente de ATA-Canarias ha conducido a «la rebaja de las cuotas» y las mejoras generalizadas aprobadas recientemente por el Gobierno de Canarias para este colectivo. En la actualidad, son cerca de 146.000 trabajadores los que lo integran, la cifra más elevada conocida hasta la fecha en la comunidad autónoma.
El objetivo primero de la nueva asociación es impedir que caiga en saco roto la renovada ilusión de «quienes daban todo por perdido», subraya Alpizar, y han encontrado respuesta a sus problemas y demandas en este movimiento. «Que no es político», aclara el presidente, «cada uno tendrá sus ideas, pero lo que nos une son los problemas que desgraciadamente compartimos todos».
Sin dinero públicoi
Además, reniegan de cualquier aportación pública, porque no quieren que nada ate sus demandas y, menos aún, que alguno de los asociados piense que alguien «ha montado esto para quedarse con dinero. Nuestro objetivo es compartir todos los problemas y aportar nuestras propias soluciones», enfatiza. A partir de ese momento, ya sí entrar en contacto con la clase política para hacerles llegar las medidas que deberían implementarse con el fin de que sus negocios tengan terreno libre para poder ser verdaderas fuentes de ingresos que les permitan vivir.
Por su parte, Pedro Andueza definió la creación de nuevas asociaciones como «adecuada y correcta. Siempre que se haga con el máximo respeto a quienes piensan distinto, me parece bien; es más, diría que es bueno para la sociedad», expuso el presidente de ATA-Canarias.
Entre las medidas contempladas en el plan de autónomos anunciado durante los últimos días del mes pasado por el vicepresidente del Ejecutivo canario, Manuel Domínguez, se incluye la exención del pago de las cuotas a la Seguridad Social durante un máximo de dos meses en caso de enfermedad del trabajador –16.157 durante el pasado año– por cuenta propia. A esta se unen otras medidas de corte social como la subvención de los gastos que se derivan de la atención de personas dependientes al cargo.
Suscríbete para seguir leyendo
- Muere una niña de 13 años tras caer en el edificio abandonado en Tenerife
- Vecinos de Añaza, indignados y consternados por la muerte de una niña de 13 años en el mamotreto del Suroeste, exigen su derribo inmediato
- El local de Tenerife donde el pulpo es el plato estrella: cocina casera y precios económicos
- La mejor tarta de queso de Canarias está en Tenerife: así son la tartas elaboradas con quesos canarios
- Incendio en el hotel okupado en el sur de Tenerife
- Estos son los vinos canarios que están en la élite mundial gracias a la Guía Parker
- Un guardia civil de baja, juzgado en Tenerife, se enfrenta a pena de cárcel por viajar a la Península
- Los vecinos de las 44 ‘casas de papel’ de El Tablero exigen sus garajes