La patronal tinerfeña de la restauración avisa que el alza salarial que piden los sindicatos es «inasumible»

Los empresarios advierten que una subida de las nóminas del 14% llevaría al cierre a «cientos» de pymes

Arranca el juicio por el complemento de antigüedad

Juicio entre Ashotel y sindicatos

María Pisaca

La Asociación de Empresarios de Restauración y Ocio (AERO) de la provincia de Santa Cruz de Tenerife avisa que la subida salarial que piden CCOO y UGT a cambio de retirar su demanda contra la patronal por el complemento de antigüedad es «inasumible». «Una locura», precisó este martes Carlos Quintero, vicepresidente de AERO. Es más, en la asociación sectorial advierten que un incremento de los sueldos del 14% sobre lo ya previsto en el convenio colectivo –que es lo que plantearon CCOO y UGT en la infructuosa negociación que ambas partes mantuvieron este lunes– condenaría al cierre a «cientos» de pequeños negocios –bares, cafeterías...– regentados por trabajadores en autoempleo con otras dos, tres o cuatro personas en plantilla. «Es una inconsciencia», subraya Ramón Fariña, presidente de AERO.

Empresarios y sindicatos llevan tiempo intentando acercar posturas para que CCOO y UGT retiren una demanda que de momento sigue adelante, tan es así, que este martes se celebró la primera jornada del juicio. El motivo de la demanda es una pretendida mala aplicación del complemento de antigüedad, una cuestión que se remonta a 1995. El caso es que CCOO y UGT, al amparo de una reciente sentencia del Supremo, consideran que se trata de un plus «dinámico» que debe regir en iguales condiciones para todos los trabajadores, pero lo cierto es que el complemento viene revalorizándose en línea con las subidas salariales solo en favor de los empleados que ya tenían este plus en su nómina antes de que hace unos quince años se diera carpetazo al asunto. Carpetazo que, por cierto, se dio sin que los sindicatos pusieran entonces mayores reparos sobre el particular.

En ese escenario, la patronal Ashotel anunció el jueves su disposición para subir los sueldos un 4,5% extra en los dos próximos ejercicios –2024 y 2025– siempre que CCOO y UGT renunciasen a la demanda. Ashotel es la principal organización empresarial en la mesa de negociación, en la que también se sientan AERO por parte de la patronal y UGT, con dos representantes, CCOO, con tres, y Sindicalistas de Base (SB), con diez, por la parte sindical. A la propuesta de Ashotel para los asalariados del subsector hotelero –que no hostelero en su conjunto– se sumó AERO con el ofrecimiento de un incremento de medio punto en 2024 y de otro tanto en 2025 –medio punto, cabe insistir, sobre la subida ya fijada en el convenio en vigor– para los trabajadores de las actividades del ocio y la restauración.

Sin embargo, CCOO y UGT no han aceptado –SB es el principal sindicato en el sector pero es el particular convidado de piedra en este entuerto, ya que no apoya la demanda– y consideran insuficientes las propuestas de la patronal, de ahí que este martes se celebrase la primera jornada de un juicio hasta cuya resolución pueden transcurrir perfectamente dos o tres años. Los dos grandes sindicatos nacionales piden una subida salarial extra del 14% –están dispuestos a que se distribuya en tres años– y sin distinción entre los empleados de los hoteles y los del ocio y la restauración.

El caso es que los beneficios de las empresas que representa AERO –más que empresas correspondería hablar de micropymes– oscilan entre el 8 y el 12% de su cifra de negocio. Un rango modesto que no ha impedido que la restauración haya aumentado los sueldos por encima y hasta muy por encima de convenio en los últimos ejercicios –hasta un 22,28% entre 2017 y 2022, por ejemplo, frente al 10,25% estipulado, lo que supone casi seis puntos más que la inflación–. En estos momentos, sin embargo, el sector no está en condiciones, ahondan Fariña y Quintero, de ir más allá de ese 0,5% extra. Y no solo porque los beneficios estén varios puntos por debajo de la subida que exigen CCOO y UGT, sino también –precisan– porque la reducción de la jornada laboral por empeño de la ministra Yolanda Díaz disparará los costes laborales en el subsector alrededor de un 6,5%. «Subir los sueldos en torno a un 14% supondría condenar al cierre a muchos pequeños negocios», enfatiza Quintero, que avisa que en tal caso –al fin y al cabo, AERO no es la organización mayoritaria en la mesa de negociación– denunciarían el convenio.

Suscríbete para seguir leyendo