Tenerife despide a Juan García Padrón, un empresario nato que defendió la unidad

El santacrucero, que fundó hace 35 años Automóviles Insulares, falleció a los 80 años

Fue presidente de Femete y Apeca y miembro del comité ejecutivo de CEOE-Tenerife

El empresario Juan García Padrón.

El empresario Juan García Padrón. / E.D.

«Las cosas hay que hacerlas bien, el que es serio, al final, triunfa». Con esta frase, que muchas veces repitió él mismo, podría resumirse la guía de vida de Juan García Padrón, un empresario nato que levantó de la nada un emporio empresarial, del que destacó su dedicación al mundo del motor. Hace 40 años fundó Automóviles Insulares S.A. para traer la marca Citröen hasta la provincia tinerfeña. Este miércoles 19 de junio, el tejido económico tinerfeño dio una despedida multitudinaria a este hombre de negocios, tras su fallecimiento el pasado martes a los 80 años de edad. 

García Padrón nació en Santa Cruz de Tenerife el 5 de agosto de 1943. Estudió en la antigua Escuela Mercantil y muy pronto comenzó a interesarse por el mundo de los negocios. Tal y como él relató en algunas entrevistas, con apenas 19 años, en 1962, se marchó a El Aaiúm, después de que un profesor le ofreciera trabajo allí. Durante dos años se dedicó a transportar combustible para las plataformas petroleras. Regresó a Canarias después, para trabajar para la marca Pegaso, a la que permaneció ligado durante dos décadas. Inició así su andadura en el mundo del motor, del que ya no se separaría. En el año 1986 logró traer la marca Peugeot a la provincia de Las Palmas y en 1989 fundó el que sería el gran proyecto empresarial de su vida: Automóviles Insulares S.A, que se convirtió en concesionario de la marca Citröen en la provincia de Santa Cruz de Tenerife. A lo largo de sus más de 40 años de trayectoria empresarial también se implicó en el sector de la alimentación y en el inmobiliario.

De él destaca su forma de llevar los negocios. Estricto con los números, con una precisión casi alemana y de contabilidad impecable. Un hombre serio y de palabra. Algunos de los que coincidieron con él hace ahora 25 años reconocen que todavía aplican técnicas que aprendieron bajo su batuta. Nunca le importó enseñar a quienes trabajaban junto a él, por eso también se le recuerda como buen profesor, paciente y meticuloso. 

Otra de las facetas en las que sobresalió fue en la líder empresarial. Presidió varias asociaciones en las Islas como la Asociación Provincial de Empresarios Importadores y Concesionarios de Automóviles de Santa Cruz de Tenerife (Apeca), Sogaste y Aval Canarias. Entre 1996 y 1999 estuvo al frente también la Federación del Metal de Santa Cruz de Tenerife (Femete), dándole en ese tiempo un gran impulso a la asociación. Femete quiso despedirle el pasado martes reconociéndole «por su brillante trayectoria profesional y su entrega ejemplar» y atestiguando que «fue y siempre será parte de la historia de Femete. Nunca te olvidaremos». 

En 2006 se presentó también como candidato a la presidencia de la Cámara de Comercio de Tenerife y ha formado parte del comité ejecutivo de la CEOE de la provincia tinerfeña, organización empresarial que destacó de él que «siempre creyó en la importancia de un sector empresarial fuerte y unido, capaz de enfrentar los desafíos del futuro con determinación y creatividad». En su despedida quisieron transmitir también que «su visión y su espíritu emprendedor inspiraron a muchos, y su legado perdurará en las generaciones venideras».

Empresario serio y tenaz, su faceta más personal también será recordada. A pesar de que era estricto y profesional, el buen trato, la amabilidad y el buen humor nunca le faltaron. Siempre dispuesto a ayudar a cualquiera que necesitara consejo y compartir lo que durante años había aprendido. 

García Padrón era un hombre culto y ávido lector. Tal era su facilidad que era capaz de leer expedientes de 500 páginas en tan solo una tarde. En un lugar de su despacho el empresario tuvo enmarcada una fase de Séneca que usaba como lema de vida: «El que crea que ha llegado ha dejado de progresar». García Padrón también tenía tiempo para otra de sus grandes pasiones el Club Deportivo Tenerife y a menudo se le podía ver por el estadio en los días de partido. 

Casado con Pilar Pérez, era padre de tres hijos: Domingo, Jorge y Miguel y abuelo de tres nietos. Este miércoles recibió una multitudinaria despedida en Santa Lastenia, en un velatorio y posterior entierro al que acudieron representantes de las diferentes organizaciones empresariales de la Isla, trabajadores de sus empresas, así como sus familiares y amigos.  

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