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Las dos capitales de Canarias, entre las 500 urbes del mundo ideales para las ‘startups’

Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria se codean con metrópolis como Brasilia o Doha en el ‘ranking’ de ciudades idóneas para firmas emergentes

Las dos capitales, entre las 500 urbes del mundo ideales para las ‘startups’

Las dos capitales, entre las 500 urbes del mundo ideales para las ‘startups’ / El Día

Una startup es una empresa innovadora de nueva creación que, por lo general, apoya su actividad y su negocio en las nuevas tecnologías. Las hay que se dedican a las finanzas, las llamadas startups fintech, entre las que figuran firmas españolas como Aura Pay, que facilita las remesas a los países de Latinoamérica y el Caribe, o Colibid, que conecta a personas que buscan una hipoteca con brókeres y bancos que operan en el país.

También hay startups tecnológicas, como Zario, que propone pequeños retos y desafíos para reducir el número de horas frente al teléfono móvil, y por supuesto de servicios, entre ellas las startup-as-a-service, que son empresas contratadas, por lo general por grandes grupos y multinacionales, para a su vez crear startups que mejoren su modelo de negocio.

Al fin y al cabo, encargar una startup a la carta suele salir más barato que fusionarse o que adquirir esa firma ya en marcha especializada en dar soluciones a los agujeros detectados en el negocio. El caso es que todo este universo de anglicismos, de empresas que llevan la innovación por bandera y de tecnologías de la información y la comunicación como motores de la cuenta de resultados puede parecer, al menos en un primer vistazo, algo ajeno al tejido productivo canario. Pero nada más lejos de la realidad.

Las Islas no solo se han convertido de un tiempo a esta parte en polo de atracción para firmas emergentes de sectores como los de la animación o el videojuego, sino que, más allá, han conseguido meter a sus dos grandes ciudades, Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria, entre las 500 urbes del mundo más propicias para la implantación y el desarrollo de startups.

Entre medio millón

Lo primero que hay que tener en cuenta es que en todo el mundo hay alrededor de 500.000 ciudades. No hay ni lista ni cifras oficiales, entre otras cosas porque muchos países no disfrutan de la estabilidad geográfica y geopolítica de la que de un tiempo a esta parte sí gozan las democracias occidentales, pero esa es la cifra en que coincide la mayoría de los estudios y análisis que se han aproximado a esta cuestión: unas 500.000 ciudades de todo tipo y tamaño.

De modo que figurar entre las 500 urbes del mundo que mejores condiciones socioeconómicas brindan a las startups supone formar parte de un grupo de metrópolis que apenas representa un 0,1% entre todas las que existen a lo largo y ancho del planeta. Supone, en definitiva, estar entre la flor y nata, codearse con todas esas ciudades que se vienen a la mente cuando se habla de Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Italia o Alemania. Algo no precisamente habitual, ni mucho menos, para núcleos más bien modestos en términos económicos y demográficos.

El Global Startup Ecosystem Index –Índice global de ecosistemas de startups–, en el que colaboran gigantes de sus respectivos ámbitos como las alemanas Statista y Siemens o la estadounidense Semrush, amén del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, es una lista anual de las mil ciudades del mundo con mejores condiciones para el establecimiento y/o el desarrollo de empresas emergentes.

La lista es fruto del análisis de «cientos de miles de puntos de datos» que luego pasan por el filtro de un algoritmo que «toma en cuenta varias docenas de conjuntos de parámetros». No hay ni encuestas ni entrevistas, que como tal ofrecen resultados subjetivos.

El algoritmo «se basa en datos objetivos y cuantificables que pueden ser medidos comparativamente entre regiones, países y ciudades», y aquí entran el número de startups que ya existan en la ciudad en cuestión; la cifra de potenciales inversores; la mayor o menor cantidad de centros de Investigación, Desarrollo e innovación (I+D+i); el mayor o menor número de congresos, encuentros o reuniones relacionados con empresas emergentes que se celebren cada año; el porcentaje de empleados en firmas startup; la calidad de la legislación en materia laboral; la presencia de universidades de cierto prestigio; el mayor o menor nivel de apertura hacia los nómadas digitales; y hasta la posición que cada urbe ocupe en el Índice de Percepción de la Corrupción. Y eso entre otros muchos parámetros.

Con todos esos ingredientes, el Índice global de ecosistemas de startups, en su edición de 2024, da como resultado una relación de las mil metrópolis más amables para las empresas emergentes que lidera la californiana San Francisco y cierra la británica Blackpool, en el condado inglés de Lancashire. Las Palmas de Gran Canaria ocupa el puesto 401 del ranking y Santa Cruz de Tenerife, el 438, dos posiciones más que meritorias tratándose de una clasificación de alcance mundial.

De hecho, las dos capitales autonómicas superan en la tabla a metrópolis de tanto peso y renombre como la catarí Doha, en el puesto 442; la estadounidense Daytona Beach, ubicada en Florida y que es la número 463; las alemanas Magdeburgo (486) y Augsburgo (523); las italianas Palermo (629) y Verona (731); o, entre otros muchos ejemplos, la boliviana de La Paz, con sus 2,1 millones de habitantes, o Andorra la Vieja, la capital de la pequeña Andorra, célebre de un tiempo a esta parte por ser destino para los influencers españoles que buscan pagar menos impuestos.

Entre las posiciones 400 y 450 del ranking, las dos urbes isleñas miran de frente y compiten con ciudades como Pretoria, la capital administrativa de Sudáfrica, que tiene unos tres millones de habitantes; Nápoles, que es el tercer municipio italiano más poblado con cerca de un millón de residentes; Daedeok, en Corea del Sur, situada a menos de 200 kilómetros de la megalópolis de Seúl y que reúne a casi 1,5 millones de personas; o la española San Sebastián.

Las capitales canarias no solo están entre las 500 ciudades del mundo más acogedoras para las startups, con todo lo que ello implica a la hora de llamar la atención de potenciales inversores y atraer nuevas empresas –el Global Startup Ecosystem Index sirve de referencia para «cientos de miles» de multinacionales, negocios emergentes, inversionistas, Gobiernos...–, sino que están también en el top ten nacional. La lista en España la encabeza Barcelona, en el puesto 38 mundial, y la siguen Madrid (49), Valencia (171), Bilbao (303), Málaga (350), Sevilla (354), Las Palmas de Gran Canaria (401), San Sebastián (428), Santa Cruz de Tenerife (438) y Zaragoza (460).

Entre los factores que juegan a favor de las dos urbes isleñas están su singular Régimen Económico y Fiscal y, más en concreto, instrumentos tan potentes como la Zona Especial Canaria (ZEC), que posibilita que las empresas que operan bajo su paraguas tributen en el Impuesto sobre Sociedades a un tipo hiperreducido del 4%, y ello con pleno amparo legislativo de la UE. Sin ir más lejos, la ZEC ha sido clave para el desarrollo de las incipientes industrias de la animación y los videojuegos, actividades que se han convertido en dos de los pasos más firmes que se han dado hasta la fecha en la senda hacia la diversificación económica de la región.

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