Las empleadas de limpieza de hoteles afirman que las bajas subirán aún más en Canarias

La automedicación con ibuprofeno, analgésicos y ansiolíticos crece por la sobrecarga de trabajo, según Kellys Unión Tenerife

Reunión de Beatriz Barrera y María Noel Navas

Reunión de Beatriz Barrera y María Noel Navas / E.D.

María Noel Navas, vicepresidenta de Kellys Unión Tenerife, el colectivo que agrupa a empleadas de la limpieza en hoteles y apartamentos, afirma que "nuestra principal reivindicación es terminar con la sobrecarga" de trabajo, que padecen desde hace muchos años y continúa a día de hoy, incluso ha "empeorado la situación".

Navas aclara que en su actividad hay bajas laborales, "pero son totalmente justificadas". Recuerda que el cuerpo tiene un límite, una resistencia, "y vamos cada vez a más". Indica que las bajas laborales se han incrementado en los últimos tiempos y esta realidad va a ir a más. Así lo planteó en su reunión con Beatriz Barrera, adjunta de Igualdad de la Diputación del Común.

Esta portavoz de las empleadas de limpieza señala que "aún tenemos problemas con que se nos reconozcan las tres enfermedades laborales, las únicas que han sido reconocidas, como son la del túnel carpiano, la del codo de tenista o del hombro".

A día de hoy, según Navas, hay ocasiones en que los médicos no las señalan como patologías laborales "y hay que estar detrás de ellos" para que las hagan constar.

Las Kellys Unión Tenerife solicitan también una "jubilación a los 58 años, porque no se llega; es muy bajo el porcentaje de camareras de piso que se jubilan a la edad establecida, porque físicamente no se llega".

Noel Navas apuntó que también hay un problema de salud mental, ya que, a raíz del estrés, existen casos de ansiedad, depresión y también hay muchas bajas por ese asunto, con exceso de medicación y automedicación. "Es muy raro que haya camareras que no se tomen dos ibuprofenos por día, Enantyum (analgésico encargado de reducir los dolores leves y moderados) o también ansiolíticos", comentó.

Para esta representante de las camareras de piso, "es un sector muy feminizado, hay hombres, pero son muy pocos, y con muchas mujeres de familias monoparentales, lo que implica más sobrecarga". "Y a la hora de exigir ciertos derechos, sigue existiendo el miedo, pues ellas tienen el único sueldo que entra para la manutención de la familia y entonces es un colectivo precarizado en ese sentido", señaló Navas.

Reclama el apoyo de organizaciones sindicales y responsables políticos para que "nos ayuden en esta situación".

Apuntó que "no es que no haya mujeres para trabajar, lo que pasa es que van dos o tres días y se dan cuenta de la sobrecarga que se lleva y prefieren trabajar en otros sectores".

Considera que si las circunstancias fueran más aceptables, "con condiciones laborales normales, con un sueldo llamativo, habría muchísimas mujeres dispuestas a volver al sector o a incorporarse otras nuevas".

Como ejemplo, mencionó que en su empresa faltaron a trabajar este miércoles dos compañeras que se hallan de baja y su labor se repartir entre el resto que sí fue a su puesto. "Y eso es prácticamente diario", matizó.

Comentó que "aquí no ha bajado el turismo; cifras récord, sí, pero con menos personal que el que ha habido en años anteriores".

Estima que "en Tenerife se formalizó la creación del colectivo de las Kellys en 2018 y lo más importante ha sido darnos a conocer, el que la sociedad" descubriera su realidad. Pero en estos años, "lo único que se ha conseguido, en parte, es el reconocimiento de las enfermedades laborales y aquí seguimos peleando".

"Somos la base del turismo, porque si un hotel de dos, tres o cinco estrellas no tiene limpieza, no funciona; todo lo demás son cosas que se pueden pagar dentro o fuera del hotel; pero si nosotros llegamos a parar, esto se para", dijo.

"Pero nos tienen siempre olvidadas, porque manejan los miedos y las cosas; es un sector con muchas migrantes, que no tienen una red familiar de apoyo a la hora de tener ayuda si se convoca una huelga", señaló.

Beatriz Barrera afirmó que "hoy estamos hablando del incremento del salario mínimo interprofesional y de lo que no se habla ya es que este colectivo sigue siendo vulnerable y que tiene unas condiciones de trabajo que no son correctas, esté escrito o no; esa es la práctica".

Barrera apuntó que "vamos a retomar el asunto, volver a sentarnos con el director general de Trabajo (José Ramón Rodríguez), con el Servicio Canario de la Salud (SCS), derivar al Defensor del Pueblo las competencias que le correspondan sobre la legislación a nivel nacional y que los sindicatos hagan su trabajo, ellos saben lo que tienen que hacer".

Explicó que el turismo representa el 35% del Producto Interior Bruto (PIB), por lo que no sólo hay que cuidar el entorno y la calidad del servicio que se da, sino "también a los trabajadores que hacen posible que ese turismo siga viniendo, y las camareras de piso son un colectivo esencial, feminizado y vulnerable, que debe tener las condiciones laborales que se merece".