¿Qué balance hace de la ocupación hotelera de Canarias durante el puente de la Constitución?

El puente de la Constitución se encuadra en nuestra temporada alta de invierno, en la que somos el único destino de sol y playa de Europa abierto. Ese es el principal motivo por el que año tras año nuestra ocupación en estas fechas se acerca al 90%, estando nuestras camas ocupadas por nuestros clientes habituales de la temporada invernal, es decir, alemanes, nórdicos y británicos.

¿Son optimistas ustedes al haberse alcanzado ya cifras prepandemia, o cree que aún podremos tener un retroceso?

En el acumulado enero-noviembre de 2022, respecto a 2019, en la isla de Gran Canaria aún estamos un 10% por debajo en el número de turistas extranjeros, si bien hemos recuperado la normalidad en el negocio turístico. En estos momentos sobre la economía se ciernen nubarrones debido a la inflación, el incremento de los tipos de interés, el encarecimiento de las hipotecas, los costes energéticos, etc. Todos ellos son factores que afectan a la renta disponible de las familias y su decisión de viaje. Aun así, las ventas a Canarias en estos momentos no demuestran dicha afección, y esperamos que la situación continúe así. Sea como fuere, nos movemos en un escenario de enorme incertidumbre.

«Hemos recuperado la normalidad en el negocio turístico en Gran Canaria»

¿Están en su sector preocupados por el cambio climático y las consecuencias que pudiera tener para las Islas?

El cambio climático nos afecta globalmente a todos, países y personas, aunque quizás a nosotros, por depender del turismo, puede perjudicarnos en mayor medida. Ante un fenómeno de tal naturaleza la única respuesta posible tiene que ser global, porque es el único modo de que podamos lograr minimizar sus efectos. 

El Gobierno regional ha fijado el año 2040 como fecha límite para la descarbonización en las Islas, previendo una cobertura del 92% del consumo eléctrico total con energías limpias. ¿Cree usted que será posible cumplir ese plazo o habrá que apretar a fondo el acelerador de las energías renovables?

Deben ser las administraciones públicas las que, a través de la legislación y de la utilización inteligente de los fondos europeos, deben liderar este cambio y el proceso hacia la descarbonización. En ese contexto, el sector turístico asume sus compromisos, aboga por la eficiencia energética y la demuestra con hechos, con medidas concretas en nuestras instalaciones. Tampoco podemos obviar la realidad desde la que partimos: hoy en día la energía eléctrica en Canarias se obtiene a través del fuel oil, y el 70% de nuestras emisiones se producen por consumo de combustibles fósiles.

¿Qué factores cree que han pesado para que el Archipiélago, una región bendecida por el sol y el viento, esté tan retrasado en cuanto al desarrollo de energías limpias y sostenibles?

Hemos perdido tiempo en el despliegue de las energías renovables, pero no necesariamente hemos llegado tarde. Los próximos años serán decisivos para dar respuesta a este interrogante. El despliegue de instalaciones capaces de contribuir a ese objetivo de descarbonización debe ser asumido como lo que es, un desafío estratégico en el que nos jugamos mucho. ¿Por qué ha ido lento? Este es un asunto sistémico en Canarias, la ausencia de agilidad administrativa para tomar decisiones sobre el territorio, incluidas aquellas cuyos efectos son claramente positivos para el empleo, la prosperidad colectiva y el medio ambiente. Sabemos que las energías renovables son el presente, pero la burocracia excesiva impide su pleno desarrollo. Espero que esta cultura cambie, en ese y en otros asuntos, porque necesitamos una perspectiva mucho más eficiente.

¿Ve posible compatibilizar en un territorio como Canarias paisaje, turismo y renovables?

El sector turístico solo ocupa un 3% del territorio de nuestras islas, y necesita del cuidado del paisaje para que futuras generaciones puedan seguir en el negocio, es decir, para que nuestro modelo de éxito perdure en el tiempo. Para nosotros, los hoteleros de Canarias, el mantenimiento del paisaje, la cultura, el patrimonio, el cuidado de nuestras medianías y cumbres, etcétera, no solo es compatible con el desarrollo de la actividad turística, sino que es vital para el éxito de Canarias como destino, que es también el éxito de sus agentes económicos. Y en cuanto a las energías renovables, no solo son compatibles con nuestros hoteles, sino que su implementación supone, además de una contribución medioambiental, una mejora en nuestras cuentas de resultados. Hoy en día, en nuestros hoteles hay instaladas y en funcionamiento plantas de biomasa, placas fotovoltaicas y térmico-solares, que además de reducir nuestras emisiones mejoran o reducen nuestros costes energéticos. 

«Las renovables son el presente, pero la burocracia impide su desarrollo»

¿Cómo están contribuyendo los empresarios hoteleros canarios para adaptarse a conceptos como la sostenibilidad?

Desde el punto de vista económico y social, hay que decir que ya somos altamente sostenibles, al generar un 40% del empleo ocupando un 3% del territorio y siendo intensivos en mano de obra. Desde el punto de vista medioambiental, todos tenemos certificaciones de calidad ambiental, las ISO 14001 o incluso las EMAS, a través de las cuales nos obligamos a reducir nuestras emisiones, optimizar nuestros consumos eléctricos y de agua, implantar la eficiencia en la recogida y selección de residuos, etc., y todo ello en unos parámetros que nos sitúan muy por delante de ayuntamientos y otras administraciones. Por otro lado, muchos ya tenemos diferentes fuentes renovables instaladas en nuestros hoteles (biomasa, aerotermia, fotovoltaica y térmico-solar). Y, por supuesto, tenemos la determinación de seguir invirtiendo en todo aquello que nos haga ser un destino con un mejor cuidado ambiental y nos permita pasar a futuras generaciones un paisaje más cuidado. 

¿Advierte usted que algunos turistas que nos visitan ya exigen un impacto bajo de la huella de carbono a la hora de elegir establecimiento?

Hoy en día, a la hora de comercializar nuestros productos, dedicamos mucho tiempo y esfuerzo en impulsar la visibilidad de estos en la web 2.0 (Tripadvisor, Holidaycheck, etcétera), plataformas donde nuestros clientes comparten reseñas o comentarios y en las que recibimos un sello medio ambiental (Platino, Oro, etc.). Igualmente, en las encuestas realizadas por los touroperadores, los clientes puntúan la consideración ambiental que ofrece nuestro producto. Pero donde creo que nuestros clientes y turistas fijan más su atención es en el cuidado de nuestro paisaje, nuestras playas y sus servicios, cumbres y medianías. Es una tarea que nos implica a todos y que requiere también de un impulso decidido desde las administraciones, porque esa perspectiva ambientalista, que ya existe, crecerá aún más en el futuro.