Trabajadores de la empresa Closer Logistics en su sede de Tenerife, que es responsable de suministrar servicios a UBER Eats, comenzaron en la jornada de este lunes, 5 de diciembre, una huelga y la protesta se mantendrá hasta el miércoles, 7 de diciembre, según la información ofrecida por el sindicato UGT. Dicha organizaión explica que el motivo de la protesta de los riders (transportistas de los productos) es que los empleados están «sometidos a condiciones laborales abusivas por parte de dicha plataforma de reparto de comidas».

Así lo anunciaron ayer Héctor Fajardo, secretario de Organización y Comunicación de UGT; Domingo Hernández y Óliver, presidente y secretario del Comité de Empresa, respectivamente. Ayer no fue posible conocer la opinión de uno de los representantes de dicha mercantil.

Óliver Martín indica que «la empresa se niega a respetarnos el convenio colectivo de mensajería y el estatuto de los trabajadores». Desde su punto de vista, «no nos pagan los kilómetros recorridos ni el plus de peligrosidad». Además, en opinión del secretario del Comité de Empresa, «de las propinas que se recaudan en nuestro nombre y con nuestra imagen a través de la aplicación de UBER Eats no nos llega el 100 por ciento».

En estos momentos, Closer Logistics tiene presencia en Tenerife, Gran Canaria y Lanzarote. Pero la movilización solo se desarrolla en la primera isla, la única en la que hay comité de empresa. En palabras de Martín, el seguimiento de la huelga alcanzó ayer el 80 por ciento. Otra de las quejas de los representantes de los trabajadores es que «no nos respetan los horarios de trabajo, nos los cambian de un día para otro y sin avisarnos». UGT asegura que, desde que se aprobó la conocida como Ley Rider, la citada empresa ha hecho oídos sordos y no cumple con la misma; a la vez que ha hecho una «presión extrema» durante los meses que han durado las reivindicaciones.

Desde UGT Canarias denuncian también la supuesta opacidad de la mercantil, «al negar la entrega de documentación a los miembros del Comité de Empresa, a pesar de haber sido solicitada siguiendo los trámites y formalismos correspondientes».

Comenta el sindicato que «los compañeros han solicitado el balance de cuentas anual de Closer Logistics con la finalidad de ver la situación actual y corroborar la estabilidad de la empresa, algo muy normal y que suele ser requerido por los comités».

La mencionada organización sindical critica el expediente de regulación de empleo (ERE) encubierto que la empresa ha llevado a cabo en el último año, ya que, según se ha podido contabilizar, en estas mismas fechas del pasado año había más de cien trabajadores y ahora tan solo hay cincuenta.

Domingo Hernández explica que «muchos de nuestros compañeros y compañeras han sido obligados a firmar su baja voluntaria o les han dicho que era un despido y luego no era así, y no han podido acceder al paro».

El sindicato manifiesta que esta última situación ya se ha puesto en conocimiento de la Inspección de Trabajo, «al igual que el resto de agravios». Los trabajadores cobran el salario mínimo interprofesional, comenta Óliver Martín, quien añade que a este ingreso se suman otras cantidades, como las propinas, así como 120 euros para gasolina y otros 50 para mantenimiento del vehículo. Respecto a estas últimas cantidades son muy pocas para realizar 2.000 kilómetros al mes o si sufren algún daño en el vehículo.