Actualmente, es la única mujer al frente de una zona franca en España, y la primera que lo ha estado en Canarias. Defiende con entusiasmo, claridad y conocimiento profundo las bondades de una herramienta legal en la que confía y que ella considera el futuro de la economía para las Islas “Ya está todo inventado, y en otros lugares las zonas francas han supuesto un motor económico que aquí aún no estamos aprovechando al 100%”. La Zona Franca de Tenerife (ZFT) es una figura desconocida para el gran público. Tratamos de poner un poco de luz sobre estas desconocidas ventajas con la delegada especial del Consorcio de la Zona Franca de Santa Cruz de Tenerife, Margarita Pena.

Zona Franca, Zec, REF, aduanas… Existen numerosas normas específicas en Canarias para la importación de productos… Para el ciudadano, en román paladino ¿por qué son necesarias las zonas francas y qué son?

Son términos áridos de explicar. Tratando de simplificar, Canarias forma parte del territorio aduanero de la UE pero al tener la Zona Franca se convierte en una especie de oasis en el que una meracancía entra de terceros y no paga aranceles, puede ser transformada y además puede estar depositada con carácter indefinido. Es compatible con la ZEC y, junto a ella, forma parte del REF. Podemos utilizar la zona franca como una herramienta de promoción del tráfico internacional y convertir a Tenerife en la Puerta de entrada a África o terceros países, de manera que inversores internacionales utilicen las ventajas de la zona franca para la distribución posterior de mercancías a África, Europa o América.

¿A qué tipo de empresas da ahora mismo acogida la Zona Franca de Tenerife?

Siempre digo que la ZFT es una joyita para la industrialización 4.0 de la zona. Como todas las zonas francas tiene una gran cualidad y es su versatilidad, por lo que tienen cabida todo tipo de actividades de servicios que tengan un estudio de viabilidad económica y compromiso fehaciente de creación de empleo fijo. Ahora mismo, por ejemplo tenemos la fábrica de chocolates, Uniconf, que exporta mucho a China y tiene contratada a muchísimo personal especializado y emplea a unas 120 personas; Bionca, que es una química de emprendedores canarios, un caso de éxito en cuanto a la capacidad de resiliencia que con la pandemia pasaron a fabricar geles de desinfección de manos además del hipoclorito con el que siguen exportando, hay empresas de destilación de alcohol… son ejemplos pero hay muchos más de empresas que utilizan las ventajas de la ZFT más las de la ZEC para generar negocio y diversificar una economía de alta exigencia desligada de la industria turística. A mi me gusta decir que la Zona Franca es la oportunidad de diversificación económica para las Islas a la que siempre se está aludiendo pero que nunca se pone en marcha. Cualquier empresa que se asiente en ella ejerce un efecto de tractor económico que suma muchas ventajas para la Isla que tiene, por encima de otras zonas francas nacionales, la ventaja de ser compatible con la ZEC. Por eso es importante el compromiso de todas las administraciones implicadas para invertir en Zona Franca y arrancar de una vez por todas ese motor económico diferente al turismo.

En tiempos de encarecimiento de combustibles y demás insumos ¿La ZFT no es una excelente oportunidad para la logística en Canarias?

Sí, efectivamente, es como lo está relatando usted. Una empresa que tenga una nave en ZFT puede traer mercancía y almacenarla de forma indefinida en el espacio de zona franca y pagar solo los aranceles en función del producto que necesite según su demanda y vaya a despachar. Sabemos que muchas obras, tanto públicas como privadas, registran mucha demora debido a que no llegan los materiales. Esto podría evitarse con una logística que ubicara las importaciones en Zona Franca y que despachara en función de la demanda y la fiscalidad solo se aplicaría en el momento en que la mercancía, en la cantidad necesaria, saliera hacia la obra.

¿Cuál el próximo objetivo que se plantea para la ZFT?

Como primicia te diré que la ZFT aspira, por primera vez en su historia, a poder crear un servicio para quien no puede hacer operaciones de zona franca e internacionalizar su trabajo. Para ello, está previsto que el Ministerio de Hacienda haga una aportación a ZFT, con cargo a los presupuesto Generales del Estado, de 450.000 euros y, tras su estudio de viabilidad, tenemos el proyecto de construir una nave para alquilar espacios que permitan que se asienten empresarios y entidades jurídicas que no tengan viabilidad económica para construir la suya propia, pero que tengan un proyecto de importación o exportación viable. De hecho, no es la primera vez que nos vienen empresas a asesorarse sobre las ventajas de establecerse en zona franca y, como no tenemos almacenes, ni ellas diez millones de euros para la construcción de una nave, han tenido que irse. Así es que es importante desarrollar esa parte de los servicios que, al mismo tiempo, nos valga a nosotros para conseguir ingresos propios, que es otra de las tareas en las que estamos más centrados, así como en dar a conocer la ZFT y posicionarla en los diferentes ámbitos, para lo que también hacemos mucho trabajo en red con la Autoridad Portuaria, el Cabildo, la Cámara de Comercio, la ZEC. Se trata de, poco a poco, ir fortaleciendo el músculo de esta herramienta que en otros lugares de España se ha comprobado que ha sido el motor de la economía de la ciudad, como es el caso de Vigo, por ejemplo.