Las mujeres suman solo el 30% de las personas del ámbito rural afiliadas a la Seguridad Social y ocupan «muy pocos puestos directivos» en las entidades y colectivos asociados en el sector primario. Son datos con los que la consejera de Agricultura, Ganadería y Pesca del Gobierno de Canarias, Alicia Vanoostende, llamó a trabajar para, como se practica desde el área que gestiona en el Ejecutivo regional, promover la «discriminación positiva» en el conjunto de un segmento de la economía «eminentemente masculino».

Esta reflexión la hizo en el marco del Foro Mujer Rural, de Editorial Prensa Ibérica y organizado por el periódico EL DÍA con motivo del Día Internacional de la Mujer Rural, que se conmemora hoy. En el mismo se habló de emprendimiento, formación, investigación, financiación y proyectos. Un encuentro celebrado en el Real Casino de Tenerife con el patrocinio del Gobierno de Canarias y la sociedad mercantil pública GMR Canarias, adscrita a la consejería regional del sector primario.

Seis mujeres de éxito protagonizaron este encuentro en el que reivindicaron las bondades de lo rural desde el sacrificio y el esfuerzo constante y como medio de vida, defendieron la necesidad de optimizar los recursos públicos en una distribución más coherente y ajustada a las necesidades reales, dibujaron un escenario menos catastrofista desde el dimensionamiento de los proyectos y recursos y demandaron constancia en la lucha por la igualdad plena en el sector primario, donde pervive la brecha de género.

Corregir esa situación es una prioridad. Alicia Vanoostende aludió a las «políticas positivas» que desarrolla la Consejería de Agricultura, Ganadería y Pesca. Citó como ejemplos la baremación de las ayudas para mejorar las explotaciones, «en las que beneficiamos a las mujeres en mayor medida»; la reserva de más plazas para ellas en las escuelas de Capacitación Agrarias y en las residencias, así como la promoción de los cursos de formación online como cauce para facilitar ese aprendizaje a las mujeres haciéndolo compatible con su trabajo.

El exceso de burocracia y la falta de asesoramiento son aspectos que requieren mejoras

El Foro Mujer Rural contó con seis mujeres «ejemplo de referencia para todas», como dijo la consejera Vanoostende. Lidia Domínguez, responsable de la empresa de agroecoturismo Aires del Apartadero; Amaya Pulido Vega, de la empresa ganadera Juncalillo, y Matilde Rodríguez Borges, de Finca Machinda, en Teguise (Lanzarote), ques hablaron de proyectos y emprendimiento. Tres «ejemplos que son casos de éxito», definió el moderador del diálogo, Moisés Álvarez Montero, redactor de EL DÍA. Formación, investigación y financiación fueron los asuntos a los que se refirieron Mercedes Alonso Vega, veterinaria y jefa del servicio de Capacitación Agraria de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Pesca del Gobierno regional; Mónica González González, investigadora científica colaboradora del Instituto Canario de Investigaciones Agrarias (ICIA), y Zaida Martín, directora de Negocios de CaixaBank.

Ambas mesas de debate permitieron constatar los cambios introducidos en el medio rural, un ámbito en el que, pese a ello, «la realidad actual de las mujeres sigue estando oculta, tanto en las estadísticas como en el reconocimiento de su papel económico, social y cultural», destacó en la presentación del Foro Joaquín Catalán, director de EL DÍA.

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Foro Mujer Rural María Pisaca

Apuestas personales

Lidia Domínguez lidera Aires del Apartadero, una explotación que cultiva frambuesa y mora ecológica en Fasnia, Premio Agrojoven 2019 otorgado por el Cabildo de Tenerife. En marcha tiene un obrador «para diversificar» la producción empleando el excedente de fruta. La burocracia y la falta de asesoramiento en algún aspecto lo contrapone al hecho de recibir el aplauso de hombres como reconocimiento a su emprendimiento. «Es una aventura hermosa, un viajazo personal que no cambio por nada».

En plena pandemia (marzo de 2020), Amaya Pulido y su mujer hicieron realidad el sueño de ésta desde los 16 años: la empresa ganadera Juncalillo. «Ser mujer, jóvenes y matrimonio es muy complicado», pero fue el propio sector el que empujó en su apoyo. Su experiencia es un ejemplo de discriminación por género que la ha llevado a que ahora solo contrate a mujeres. Su caso es, además, otro afectado por la falta de asesoramiento en momentos clave. Pese a todo, anima a que pasen un día en una ganadería o en una finca como experiencia de vida.

«Creamos el proyecto para poner en valor las fincas que heredamos, dignificar la figura del agricultor, ser alternativa para que los jóvenes no abandonen sus raíces e innovar». Matilde Rodríguez, de Finca Machinda, realzó la planificación y el control como ejes para el éxito. «Hacemos cajas ecológicas que distribuimos a domicilio a 20 euros, transporte incluido. Es la bomba». Y ya son un centro de formación como parte de una evolución que les llevó a diversificar y a casi lograr el autoabastecimiento de materia prima. «Más que la financiación, lo que me duele es no tener facilidad a la hora de tener una autorización. Igual que para el turismo se crea una moratoria, el sector agrario necesita un instrumento que facilite la viabilidad de determinados proyectos», planteó.

Seis mujeres de éxito protagonizaron este encuentro en el que reivindicaron las bondades de lo rural

La formación, una clave

El Gobierno canario trasladó al Foro Mujer Rural que refuerza las escuelas de Capacitación Agraria para cualificar a las mujeres en el mundo rural y acabar con la brecha de género que se acentúa en el mismo. El 60% de investigadoras del ICIA son mujeres, igual que las jefaturas. En el segmento de los profesionales titulados la lucha contra los estigmas ha dado sus frutos, pero las aulas vinculadas a formación del sector primario siguen masculinizadas, salvo en el caso del ciclo de arreglos florales.

Mónica González, investigadora del ICIA, y Mercedes Alonso, de Capacitación Agraria, son voces autorizadas en actividades relacionadas y que se complementan. Canarias cuenta con tres Escuelas de Capacitación Agraria (Tacoronte, Los Llanos de Aridane y Arucas) y dos de Pesca, que imparten los ciclos formativos y la ocupacional. Este curso ya suman 330 alumnos. La implicación del ICIA es colaborativo y diversificado en materias prácticas referidas a la actividad del sector. Pero «aún nos queda mucho por hacer», coinciden en la valoración.

Todo eso requiere inversión. Zaida Martín (CaixaBank) sostuvo que «tener una marca especialista (Agrobank) antes de la pandemia» y que parte del asesoramiento especializado esté dirigido al cliente agro facilita el entendimiento con el sector. «Es necesario hacer números, aportar valor para que todo tenga sostenibilidad. Para nosotros, es un orgullo financiar proyectos de mujeres autónomas rurales porque detrás cumplimos nuestra misión, que es generar progreso», concluyó.

En este Día Internacional de la Mujer Rural, «nos queda mucho por delante. Celebremos este día y reivindiquemos hoy y todo el año, siempre, el papel de la mujer en el sector rural», concluyó Alicia Vanoostende, consejera de Agricultura, Ganadería y Pesca del Gobierno de Canarias.